La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) presentó este jueves la vigésimo quinta versión de su Informe de Género en el Sistema Financiero, documento que revela avances moderados en la participación laboral femenina pero alerta sobre la persistente baja representación de mujeres en directorios empresariales. El reporte, lanzado por la presidenta de la CMF, Catherine Tornel, en un evento junto al Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica, incluye por primera vez una línea base para medir el cumplimiento de la ley «Más mujeres en directorios», normativa que desde 2026 exige reducir gradualmente la concentración de un mismo sexo en los directorios.
PARTICIPACIÓN LABORAL FEMENINA
Según el informe, con cierre estadístico al 31 de marzo de 2026, la participación laboral de las mujeres en Chile alcanzó un 53,1% a diciembre de 2025, por sobre el 52,7% registrado en igual período del año anterior. En contraste, la participación masculina llegó a 71,8%. La brecha entre ambos sexos se redujo 0,7 puntos porcentuales en el último año, ubicándose en 18,5 puntos porcentuales, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) recogidos por la CMF.
En una perspectiva de más largo plazo, el reporte destaca un avance significativo: la participación laboral femenina era de 36,1% en 2002, lo que representa 17 puntos porcentuales menos que el nivel actual, y la brecha con los hombres se contrajo desde 38,3 puntos porcentuales hasta los 18,5 puntos porcentuales actuales.
EL TECHO DE CRISTAL EN DIRECTORIOS
El segundo eje del informe aborda la presencia de mujeres en la alta dirección de las empresas fiscalizadas por la CMF, donde el diagnóstico es más severo. El documento señala que la participación femenina en puestos directivos sigue siendo baja en comparación con estándares internacionales y que la convergencia hacia niveles más equilibrados continúa siendo gradual.
Al cierre de 2025, las mujeres representaban el 17,2% de los directorios de los bancos, un incremento de apenas 0,2 puntos porcentuales respecto de 2024. En filiales bancarias y sociedades de apoyo al giro (SAG), la participación alcanzó 14,4%; en compañías de seguros, 22,8%; en otras empresas financieras emisoras de valores, 14,6%; y en empresas no financieras emisoras de valores, 16,1%. El piso lo marcan los emisores de tarjetas de crédito no bancarias, con 11,5%, mientras que el techo lo ostentan las cooperativas de ahorro y crédito supervisadas por la CMF, con 33,3%, aunque estas retrocedieron 1,8 puntos porcentuales en un año.
Los mayores avances del último ejercicio se registraron en las aseguradoras, que subieron 3,6 puntos porcentuales, y en las filiales bancarias y SAG, que aumentaron 4,5 puntos porcentuales.
El informe también revela que la participación femenina cae a medida que se asciende en la jerarquía laboral. Las mujeres son el 38,7% del total de empleados, 39,5% en otras categorías funcionales, 33,7% en jefaturas, 30,2% en gerencias, 18,7% en alta gerencia y 17,6% en directorios. El documento plantea que esta menor presencia en niveles superiores podría relacionarse con trayectorias laborales diferenciadas, una menor participación en áreas que suelen conducir a cargos de alta dirección y procesos de promoción que favorecen la acumulación continua de experiencia en roles estratégicos.
Además, las memorias integradas muestran que las mujeres ganan en promedio un 3,8% menos que los hombres, con mayores diferencias en posiciones gerenciales, y que existe una brecha de capacitación cercana al 39% a favor de los hombres, la cual se acentúa en roles técnicos y operativos.
LEY MÁS MUJERES EN DIRECTORIOS
El informe incluye una línea base para medir la implementación de la ley «Más mujeres en directorios», que desde 2026 instaura un régimen de «cumplir o explicar» y reduce gradualmente el máximo de un mismo sexo en el directorio: 80% entre 2026 y 2028, 70% entre 2029 y 2031, y 60% desde 2032.
Los números revelan una tarea significativa por delante. Un 51% de las entidades supera hoy el 80% de concentración del sexo mayoritario, y solo un 13,2% cumple el estándar final del 60%. Además, un 32,3% se ubica en el tramo de entre 90% y 100%, lo que sugiere que una proporción importante de entidades deberá realizar ajustes en la composición de sus directorios desde las primeras etapas de implementación de la normativa, particularmente para cumplir el umbral inicial de 80%.
Por tipo de entidad, las bolsas e infraestructura de mercado tienen al 100% de sus entidades sobre el umbral de 80%, seguidas por otras sociedades anónimas con 59,2%. Las AFP aparecen como las más cercanas al estándar, con la mitad de ellas bajo el 60%.
En el plano internacional, el Corporate Governance Factbook 2025 de la OCDE, citado por la CMF, sitúa a Chile con un 24% de participación femenina en cargos directivos empresariales, sobre el cuartil más bajo pero aún por debajo de la mediana de 28,2%. Nueva Zelandia y Francia lideran con 47,8% y 47,5%, respectivamente, mientras que con menos de 15% asoman Hungría, Indonesia y Arabia Saudita.
BRECHAS EN USO DEL SISTEMA FINANCIERO
En su presentación, la presidenta de la CMF, Catherine Tornel, puso el acento en que el problema ya no está en el acceso al sistema financiero. Afirmó que el mercado financiero avanza en inclusión financiera en términos de acceso a productos de efectivo, crédito y ahorro e inversión, y que prácticamente ya no existen brechas de género en ese ámbito.
Sin embargo, Tornel agregó que las brechas de género se observan principalmente en la profundidad del uso del sistema financiero, por ejemplo en materia de montos de créditos y de ahorro, lo que puede estar asociado a factores estructurales del mercado laboral, demográficos, regulatorios o sociales.
En efecto, el informe muestra que la deuda promedio de las mujeres en la banca equivale al 62% de la de los hombres y que el saldo promedio en cuentas de ahorro llega al 78% del de ellos, pese a que las mujeres mantienen más cuentas de ahorro, con un índice de 134 sobre una paridad de 100.
Tornel también apuntó al mercado asegurador, señalando que la cobertura de seguros asociados a protección del hogar es baja, lo que constituye un motivo de preocupación para la CMF, sobre todo considerando los repetidos eventos de incendios y la naturaleza sísmica del país. Expresó la expectativa de que la norma de seguros paramétricos ya emitida y la norma para microseguros en la que se encuentra trabajando el regulador contribuyan a aumentar la proporción de hogares protegidos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
