La Comisión de Mujer y Equidad de Género del Senado dedicó una nueva jornada al proyecto de ley que busca regular la gestación subrogada en Chile, en una sesión transmitida por TV SENADO CHILE. La instancia, celebrada el 17 de agosto de 2026, reunió a parlamentarios, especialistas en reproducción asistida y a la ministra de la Mujer, Judith Marín, en un debate que dejó ver posturas divergentes sobre la fórmula para abordar una práctica que hoy opera sin regulación.
La presidenta de la comisión, senadora Carvajal, afirmó que Chile enfrenta un vacío legal en esta materia, lo que lleva a muchas personas a recurrir a otros países. Sostuvo que la iniciativa busca hacerse cargo de esa realidad y generar condiciones de estabilidad y responsabilidad estatal.
DIAGNÓSTICO DEMOGRÁFICO
El doctor Aníbal Escarela, quien participó de forma remota desde el Centro de Reproducción Humana de la Universidad de Valparaíso, centró su exposición en la crisis de natalidad. Señaló que la tasa global de fecundidad alcanzó 0,97 hijos por mujer, cifra inferior al nivel de recambio poblacional, y que los nacimientos cayeron de 250.000 en 2014 a 154.000 en 2024.
Escarela, que dijo representar a sociedades científicas y no gremiales, defendió la gestación subrogada gestacional como una herramienta de justicia reproductiva para mujeres con imposibilidad médica de gestar, como aquellas con ausencia congénita de útero o sometidas a histerectomía. Estimó que alrededor de 13.000 mujeres podrían verse beneficiadas y abogó por una política pública que combine educación, tamizaje de reserva ovárica y acceso equitativo a las técnicas.
REGULACIÓN Y LENGUAJE
El doctor Fernando Sejers, en tanto, propuso eliminar el adjetivo «altruista» del título del proyecto y reemplazarlo por «no comercial». A su juicio, el altruismo es una virtud que no puede ser impuesta por ley.
Sejers también criticó expresiones como «vientre de alquiler» o «útero subrogado», al considerarlas estigmatizantes y reduccionistas. Añadió que la prohibición no detiene a quienes quieren ser padres, sino que los empuja a la gestación transfronteriza, con costos y riesgos difíciles de controlar.
El especialista presentó datos sobre la capacidad del útero para gestar embriones genéticamente diferentes y citó un estudio de Ontario, en Canadá, que da cuenta de mayores consultas de salud mental entre las gestantes subrogadas. Según su lectura, esa evidencia llevó a Canadá a reforzar el acompañamiento y no a prohibir la práctica, línea que en su opinión sigue el proyecto chileno al contemplar apoyo psicológico durante un año.
LA VISIÓN DEL EJECUTIVO
La ministra Judith Marín indicó que la presentación del Ejecutivo no buscaba fijar una postura cerrada, sino aportar antecedentes. Recordó que el Código Civil chileno determina la maternidad por el hecho del parto y que el estado civil de las personas es indisponible, invocando los artículos 183 y 2450. Citó a la profesora María Sara Rodríguez Pinto, para quien los acuerdos de gestación subrogada son nulos en Chile por aplicación de las reglas generales sobre intransferibilidad del estado civil y objeto ilícito.
La ministra también apeló a informes de relatoras especiales de Naciones Unidas que advierten sobre explotación y mercantilización del cuerpo femenino. Mencionó que el mercado mundial de la subrogación alcanzó los 14.950 millones de dólares en 2023 y que las gestantes reciben un porcentaje menor del pago total. En materia de derecho comparado, citó las prohibiciones vigentes en España, Italia, Alemania, Francia e India como expresiones de una tradición jurídica más cercana a la chilena que los modelos de Canadá o el Reino Unido.
DUDAS Y OBJECIONES
La senadora Vanessa Kaiser planteó interrogantes sobre la dificultad de detectar una mercantilización encubierta y mencionó casos como los de Ucrania, donde niños nacidos por subrogación quedaron en situación de incertidumbre tras el conflicto bélico. También se refirió al alto costo de la crianza como causa de la baja natalidad y preguntó si existe una colisión entre el derecho del niño y el derecho de los padres a la fertilidad.
El diputado Razabel, por su parte, defendió el proyecto de prohibición que se tramita en la Cámara de Diputados y que, según dijo, cuenta con firmas transversales y fue votado por unanimidad en la comisión respectiva. Sostuvo que la subrogación altruista puede encubrir prácticas comerciales y que la separación del recién nacido de quien lo gestó produce un trauma. Para el diputado, el interés superior del niño debe ser el eje de la discusión.
La presidenta de la comisión cerró el debate rechazando que se parta de la base de que la mujer es cosificada o que solo las mujeres vulnerables prestan su cuerpo. Insistió en que el proyecto del Senado excluye toda forma de comercialización y que la ausencia de regulación es lo que puede favorecer mercados ilegales. También destacó la necesidad de escuchar al Ejecutivo, cuya ministra estuvo presente, para poder avanzar en la tramitación.
La sesión contó además con la asistencia de la senadora Vanessa Kaiser, del senador Diego Iváñez en representación de la senadora Beatriz Sánchez, y con las excusas de la senadora Paulina Núñez. La comisión acordó continuar el análisis en futuras convocatorias.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
