El economista Arthur Laffer, autor de la famosa curva que lleva su apellido, llegó a Chile en medio del cierre de la tramitación de la megarreforma tributaria impulsada por el Gobierno. Con un llamado directo a las autoridades a reducir impuestos y gasto público, el exasesor del presidente estadounidense Ronald Reagan arengó al oficialismo a convertir al país en un ejemplo para toda Hispanoamérica. Su visita, que incluyó una exposición ante parlamentarios del Partido Republicano y una reunión con el ministro de Hacienda Jorge Quiroz, busca influir en el debate económico local, donde sus ideas ya fueron utilizadas como argumento para defender los recortes tributarios.
CONTEXTO DE LA VISITA
Arthur Laffer, de 85 años, se encuentra en Chile en un momento clave para la política fiscal nacional. La megarreforma tributaria, que reduce impuestos para dinamizar la economía, ha sido defendida por el Ejecutivo utilizando precisamente la curva de Laffer. Esta teoría postula que existe un nivel óptimo de carga impositiva; por debajo de ese punto, subir los impuestos aumenta la recaudación, pero superarlo genera el efecto inverso al desincentivar la actividad económica. El propio Laffer aclaró que su curva es solo una parte del argumento y no la explicación completa del impacto de las rebajas impositivas.
El economista fue invitado por Ideas Republicanas, Instituto Res Pública y Fundación FREE para exponer sus planteamientos. Durante su estadía, también tiene previsto reunirse con el ministro Jorge Quiroz, antes de partir el miércoles. En su intervención, Laffer buscó desdramatizar las alertas sobre eventuales presiones fiscales derivadas de la baja de impuestos, sosteniendo que un gobierno puede gestionar su recaudación y gasto de manera más eficiente.
DIAGNÓSTICO SOBRE EL ESTADO CHILENO
Laffer se refirió directamente al tamaño del Estado chileno, calificándolo como un poco excesivo tanto en materia de impuestos como de gastos. Afirmó que el equilibrio entre gasto e impuestos podría reducirse considerablemente sin afectar el bienestar de los pobres, las minorías y los marginados. En sus propias palabras, espera que sus comentarios ayuden al país a tomar mejores decisiones sobre cómo recaudar y gastar sus recursos.
El economista también trazó un paralelo histórico con su larga relación con Chile, mencionando sus visitas durante los gobiernos de Eduardo Frei Montalva, Salvador Allende y los primeros años de la dictadura de Augusto Pinochet. Destacó el rol de los Chicago Boys, los economistas formados en la Universidad de Chicago que implementaron el modelo pro mercado en esa época. Sobre el actual gobierno de José Antonio Kast, Laffer se mostró optimista, señalando que Chile tuvo una larga racha de crecimiento, luego un revés, y que el nuevo Gobierno puede lograr una prosperidad sin precedentes si aprende del pasado y hace las cosas bien.
RECOMENDACIONES ECONÓMICAS
En su exposición, Laffer abordó varios pilares de la administración económica, subrayando que el manejo de impuestos es solo uno de ellos. Destacó la importancia del gasto público, la política monetaria, la política regulatoria y la política comercial. Respecto a los impuestos, explicó que pueden usarse para desincentivar conductas como el consumo de alcohol y tabaco, pero advirtió contra los extremos que fomentan el contrabando. Recordó experiencias en Estados Unidos donde se eliminaron o ajustaron impuestos para impulsar la economía.
El economista también se refirió al origen de su curva, señalando que no es una creación suya sino que proviene de la teoría de precios, y que su nombre se popularizó tras una publicación del Wall Street Journal. Criticó que la macroeconomía tradicional desestimara la idea, asumiendo que un aumento del 10% en impuestos genera un 10% más de ingresos, lo cual, según él, es falso.
Laffer defendió un gasto público limitado a funciones esenciales como escaleras, carreteras, justicia y seguridad, pero criticó que los gobiernos hacen muchas cosas innecesarias. Abogó por una regulación moderada para evitar consecuencias no deseadas y perjudiciales. Su receta para la economía chilena fue clara: impuestos bajos con base amplia, impuesto único, contención del gasto, moneda sólida, regulaciones mínimas, libre comercio y privatización.
UNA ARENGA FINAL
Tras su exposición de casi dos horas, Laffer arengó a los presentes, entre los que había parlamentarios republicanos, a no ser tímidos y a aprovechar la oportunidad. Señaló que se avecina un gran cambio en el mundo y que Chile puede volver a ser un ejemplo para toda Hispanoamérica, e incluso para Brasil. Afirmó que no hay solución más gratificante que el crecimiento económico y que todo se reduce a la economía, para luego dejar que la gente haga lo que quiera. Su mensaje final fue directo: ir por la meta y no perder la oportunidad.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
