
La Contraloría Regional Metropolitana puso el foco sobre el Hospital de Talagante. Una auditoría detectó que 37 médicos cuya vinculación formal con el establecimiento no pudo ser acreditada emitieron 1.045 recetas de medicamentos controlados, entre ellos fentanilo, midazolam, clonazepam y metadona, sin que la entrega de esos fármacos quedara justificada. Los antecedentes, reunidos en el Informe Final N° 537 de 2026, fueron puestos en conocimiento del Ministerio Público y dieron origen a la instrucción de un procedimiento disciplinario.
El hallazgo no es menor para un recinto hospitalario: se trata de fármacos sujetos a control especial, cuyo manejo exige trazabilidad estricta. La auditoría concluyó que los mecanismos internos del hospital no estaban a la altura de esa exigencia.
UN PERÍODO BAJO EXAMEN
El informe revisó los procesos de adquisición, almacenamiento y dispensación de medicamentos, además de la contratación de servicios, durante el período comprendido entre enero y diciembre de 2025.
Los resultados apuntan a deficiencias sostenidas en los controles destinados a identificar y mantener actualizada la nómina de profesionales autorizados para prescribir. Es decir, el hospital no contaba con un registro confiable de quiénes podían firmar recetas.
LOS FÁRMACOS INVOLUCRADOS
Entre las sustancias prescritas y posteriormente dispensadas figuran fentanilo, midazolam, clonazepam, metadona, remifentanilo y fenobarbital. Todas corresponden a medicamentos sujetos a control especial, lo que agrava la falta de respaldo sobre su entrega.
FALLAS EN LA CADENA DE CONTROL
La Contraloría también observó falencias en los procedimientos de validación de recetas y en la trazabilidad de las prescripciones que sustentan la entrega de estos productos, con particular énfasis en el caso de los medicamentos controlados.
A ello se suman diferencias entre las existencias físicas y los registros de stock, asociadas a mermas, productos vencidos, préstamos y devoluciones que no fueron registrados oportunamente.
El informe consigna además el almacenamiento conjunto de medicamentos vencidos y mermas junto a fármacos operativos, sin una separación adecuada. Y detecta la ausencia de mecanismos formales para controlar de manera permanente el movimiento y resguardo de las recetas bajo custodia de la farmacia.
LA REACCIÓN DE CONTRALORÍA
Por la gravedad de los hechos, el organismo remitió el informe al Ministerio Público para los fines que correspondan y ordenó al Hospital de Talagante instruir un procedimiento disciplinario destinado a determinar eventuales responsabilidades administrativas.
También fijó un plazo de 60 días hábiles para que el establecimiento acredite la vinculación de los 37 profesionales involucrados e implemente medidas para fortalecer los controles sobre la habilitación de médicos prescriptores y la validación de las recetas médicas.
La orden deja en manos del propio hospital dos tareas simultáneas: esclarecer los hechos y corregir las fallas estructurales que los hicieron posibles.
PAGOS POR MÁS DE 369 MILLONES SIN RESPALDO SUFICIENTE
El informe no se limita a los medicamentos. La auditoría constató que el Hospital de Talagante efectuó pagos por $369.316.034 asociados a servicios respecto de los cuales no se encontraron antecedentes suficientes que acreditaran la efectiva ejecución de las prestaciones ni su recepción conforme.
Por estos hechos, la Contraloría instruyó al recinto iniciar un procedimiento disciplinario para establecer posibles responsabilidades administrativas y anunció que formulará el correspondiente reparo por el monto antes indicado.
El reparo constituye un mecanismo de control financiero que busca dejar constancia formal del perjuicio detectado, más allá de las sanciones que eventualmente puedan aplicarse a los funcionarios involucrados.
QUÉ ESTÁ EN JUEGO
Para el mundo jurídico, el caso abre al menos tres frentes. En el plano administrativo, el sumario determinará si hubo responsabilidades de funcionarios del establecimiento. En el plano penal, el Ministerio Público evaluará si los hechos configuran delitos. Y en el plano institucional, queda a la vista la vulnerabilidad de los sistemas internos de control cuando se trata de sustancias sometidas a vigilancia especial, tanto para la comunidad hospitalaria como para los operadores jurídicos que litigan en estas materias.
La pelota ahora está en cancha del Hospital de Talagante. Tiene 60 días hábiles para acreditar la vinculación de los 37 médicos, reforzar sus controles y responder ante el organismo fiscalizador.
Fuente: Contraloría General de la República
Documento original: https://www.contraloria.cl/web/cgr/noticias/-/asset_publisher/AmxFf8h7l735/content/medicos-sin-vinculo-hospital-talagante?inheritRedirect=false
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














