
La Contraloría Regional de Antofagasta concluyó que la Dirección Regional de Obras Hidráulicas (DOH) mantiene pendiente, por más de 23 años, la actualización y aprobación del Plan Maestro de Evacuación y Drenaje de Aguas Lluvias de Antofagasta. El hallazgo aparece en el Informe Final de Auditoría N°440 de 2026, que examinó contratos de construcción y conservación de infraestructura de control aluvional en el borde costero de la región durante 2024 y 2025, y que derivó en requerimientos de medidas correctivas y en el anuncio de un procedimiento disciplinario.
EL ALCANCE DE LA FISCALIZACIÓN
La revisión se enmarcó en el plan nacional de fiscalización del organismo de control, orientado a verificar el estado y avance de las obras públicas y las acciones de los servicios para la prevención de riesgos y la protección de las comunidades.
El equipo auditor revisó si los organismos involucrados adoptaron las medidas necesarias para asegurar la operatividad de las obras frente al riesgo de aluviones, resguardando a la población y a la infraestructura pública. También verificó el uso de los recursos públicos comprometidos en proyectos cuyo monto supera los $10 mil millones.
En marzo de este año, los fiscalizadores realizaron inspecciones en terreno en las quebradas Caliche afluente norte, Caliche afluente sur y La Cadena, con el objetivo de comprobar el estado y funcionamiento de la infraestructura aluvional existente.
EL PLAN DE DRENAJE PENDIENTE
Para la Contraloría, el Plan Maestro de Evacuación y Drenaje de Aguas Lluvias de Antofagasta es un instrumento clave para la planificación y la gestión del riesgo frente a precipitaciones y aluviones. Su actualización y aprobación lleva más de dos décadas sin resolverse.
Ante esta situación, el organismo de control requirió al servicio informar las medidas que adoptará para regularizar el incumplimiento e instruirá un procedimiento disciplinario destinado a determinar eventuales responsabilidades administrativas.
VIVIENDAS Y ASENTAMIENTOS EN ZONAS DE RIESGO
La auditoría también constató la permanencia de viviendas, construcciones y asentamientos emplazados sobre infraestructura y áreas de resguardo aluvional consideradas de riesgo en las comunas de Antofagasta, Tocopilla y Taltal.
Los organismos competentes informaron acciones de control y coordinación respecto de esas ocupaciones, pero dichas gestiones no permitieron acreditar la regularización de los casos observados. Por ello, la Contraloría solicitó informar las medidas que se implementarán para disminuir la exposición de la población a eventuales emergencias aluvionales.
RESIDUOS ACUMULADOS Y OBSERVACIONES A CONTRATOS
El informe detectó una importante acumulación de residuos en obras ubicadas en las quebradas La Cadena y Salar del Carmen, en Antofagasta, junto con la falta de iniciativas orientadas a asegurar la inspección y limpieza periódica de esa infraestructura.
En materia contractual, la Contraloría observó la aplicación tardía de una multa asociada al contrato de construcción de obras de control aluvional en la quebrada Caliche, en el sector centro alto de Antofagasta.
También advirtió la inexistencia de antecedentes suficientes para respaldar parte de los trabajos pagados en un contrato de conservación global aluvional. La DOH deberá acreditar o regularizar esa situación conforme a lo requerido por el organismo de control.
NUEVAS INSPECCIONES TRAS LAS LLUVIAS DE AGOSTO
Después de las precipitaciones registradas en agosto de 2026, la Contraloría efectuó inspecciones complementarias. Estas permitieron constatar que la infraestructura auditada se encontraba operativa y sin daños relevantes.
Sin embargo, los fiscalizadores verificaron nuevamente la presencia de residuos y de ocupaciones en zonas de riesgo. Por ese motivo, reiteraron la necesidad de fortalecer la coordinación institucional y las medidas preventivas destinadas a proteger a la población.
QUÉ SIGNIFICA PARA LA GESTIÓN PÚBLICA REGIONAL
El caso pone el foco en un problema de planificación de largo plazo. La ausencia de un instrumento actualizado de evacuación y drenaje de aguas lluvias condiciona la capacidad de las comunas del borde costero para anticipar y mitigar el impacto de lluvias intensas y flujos aluvionales.
A ello se suma una tensión sostenida entre la ocupación del territorio y las áreas de resguardo aluvional. Aunque los servicios reportan coordinación, la Contraloría sostiene que no se logró acreditar la regularización de los casos detectados en Antofagasta, Tocopilla y Taltal.
Desde la vereda de los contratos, las observaciones apuntan a dos debilidades concretas: la oportunidad en la aplicación de sanciones contractuales y la trazabilidad de los pagos en contratos de conservación. Ambas materias quedan sujetas a los descargos y a la acreditación que exige el organismo de control.
El informe también deja una constatación relevante desde el punto de vista técnico: tras un evento de lluvias real, las obras auditadas resistieron y se mantuvieron operativas. El problema detectado no es estructural, sino de mantención, limpieza y control permanente de la infraestructura, además de la exposición de asentamientos humanos en sectores calificados como riesgosos.
El procedimiento disciplinario anunciado y los requerimientos de información abren ahora una etapa administrativa en la que la DOH y los organismos involucrados deberán explicar cómo cerrarán las brechas detectadas y qué medidas concretas adoptarán para reducir el riesgo aluvional en la población del borde costero de Antofagasta.
Fuente: Contraloría General de la República
Documento original: https://www.contraloria.cl/web/cgr/noticias/-/asset_publisher/AmxFf8h7l735/content/drenaje-de-aguas-lluvias-de-antofagasta?inheritRedirect=false
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.















