
La presidenta de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Marcela de Orúe, abordó en el programa Estado Regional el modo en que ese tribunal ha enfrentado el aumento sostenido de causas que ingresan a sus salas. En la conversación se refirió a la presión sobre el sistema judicial, a la falta de recursos y a las medidas extraordinarias que el tribunal ha debido adoptar para intentar responder a esa mayor demanda.
UNA DOTACIÓN QUE NO CAMBIA DESDE 1994
La autoridad judicial recordó que la Corte de Apelaciones de Rancagua cuenta con dos salas desde 1994, esto es, siete ministros. Transcurridos 32 años, la dotación se mantiene igual para conocer todos los asuntos que llegan al tribunal, pese al crecimiento sostenido de los ingresos.
Para ampliar esa cobertura, explicó, desde hace varios años funciona una tercera sala extraordinaria, de manera que los siete ministros se reparten en tres salas. El año pasado esa fórmula se aplicó de forma paralela y este año se optó por duplicar el turno en horario de tarde, con una cuarta sala.
SALAS EXTRAORDINARIAS Y CUARTA SALA
Esa cuarta sala sesionó entre abril y agosto y conoció 410 causas, con un porcentaje de causas vistas cercano al 97 por ciento. Dado el buen resultado, según indicó, la medida se extenderá por un mes más durante noviembre, con atención preferente a las causas civiles, que no tienen preferencia para su vista.
La presidenta advirtió que, si no se incrementan los recursos, la tramitación, la revisión y la resolución de los casos terminan postergándose. En ese sentido recogió una reflexión del presidente de la Corte Suprema, planteada al inicio del año, en cuanto a que una justicia que tarda demasiado acaba por volverse inoperante.
También mencionó que los jueces de los tribunales orales han creado otras salas paralelas para absorber la mayor demanda, y reconoció que existe un límite: detrás de cada sala hay personas con una capacidad determinada de trabajo.
CÓMO SE COMPONEN LAS SALAS
Respecto de la integración de las salas, precisó que se conforman con tres ministros y que, ante la falta de uno de ellos, se recurre a un abogado integrante, figura que la ley permite en razón de un profesional por sala. Con ese esquema, los siete ministros del tribunal alcanzan a cubrir las tres salas en funcionamiento.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














