Martín Arrau asume como ministro de Seguridad en medio de críticas y expectativas
El ingeniero civil y exvicepresidente de Republicanos, Martín Arrau, asumió esta semana como nuevo ministro de Seguridad Pública, en reemplazo de María Trinidad Steinert. Su llegada se produce apenas 500 días después de haber criticado duramente la creación de esta cartera, a la que calificó como un gasto innecesario de impuestos. A pesar de su oposición inicial, Arrau aceptó el cargo ante el desafío de implementar un plan de seguridad, el principal pendiente del gobierno de José Antonio Kast.
LA SALIDA DE STEINERT Y EL NUEVO DESAFIO
La salida de Steinert se debió en parte a su reconocimiento público de que no existía un plan concreto para enfrentar la crisis de inseguridad y el crimen organizado. Arrau, quien se desempeñaba como ministro de Obras Públicas, fue llamado por el presidente Kast para tomar el mando de una cartera políticamente expuesta. Aunque inicialmente Kast había descartado a Arrau para este puesto por considerarlo riesgoso para su futuro político, la falta de alternativas dentro de Republicanos lo llevó a cambiar de opinión.
TRAYECTORIA DEL NUEVO MINISTRO
Arrau fue coordinador del área de Seguridad de Republicanos, desde donde denunció el alza de homicidios, el descontrol del comercio informal y la sobrepoblación en las cárceles. También criticó la gestión del exministro Luis Cordero, a quien acusó de inacción. Su perfil combativo lo ha llevado a ser considerado uno de los delfines políticos de Kast, junto a María Jesús Wulf. Sin embargo, su fuerte personalidad generó tensiones con Alejandro Irarrázaval, jefe del Segundo Piso de La Moneda, lo que lo llevó a aceptar el Ministerio de Obras Públicas como un espacio menos confrontacional.
LA INTENSA LLEGADA AL MINISTERIO
Desde su primer día en el cargo, Arrau imprimió un ritmo acelerado. Llamó a las 5:30 de la mañana y llegó a su nuevo despacho a las 6:00, y sostuvo reuniones maratónicas con los subsecretarios Andrés Jouannet y Ana Victoria Quintana, a quienes no aseguró ni descartó su continuidad. También se reunió con el general director de Carabineros, Marcelo Araya, y el director general de la PDI, Eduardo Cerna, a quienes pidió aumentar la presencia policial en las calles. Luego se entrevistó con el director de Gendarmería, Rubén Pérez, y con el director del Centro Integrado de Coordinación Policial, general Juan Francisco González.
En el ámbito político, Arrau se reunió con la presidenta de RN, Andrea Balladares, y con el presidente de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados, Cristián Araya, entre otros legisladores. El diputado Diego Schalper señaló que confía en que el ministro establecerá claramente quién manda y cuál es la estrategia. El Senado ya citó a Arrau para el 2 de junio a una sesión especial para analizar el estado de seguridad del país.
PLANES Y PRIORIDADES DE SEGURIDAD
Arrau convocó a su equipo de 11 asesores, que trabajaron con él en Obras Públicas, y revisó los proyectos dejados por Steinert. Pidió «números y plazos; fechas y costos» en una extensa jornada que no tuvo espacio para almorzar. Desde el gobierno aseguran que existe un plan de seguridad con siete ejes estratégicos, como combate al crimen organizado, recuperación territorial y fortalecimiento policial, junto a seis nuevos proyectos de ley. Entre ellos destacan el castigo a incivilidades, el registro de vándalos y una reforma a Carabineros que incluye aumento salarial en comunas de alto riesgo.
Sin embargo, persiste la duda de si el gobierno guardó medidas de mayor impacto para la primera Cuenta Pública de Kast, el 1 de junio. La salida de Steinert dejó interrogantes sobre por qué no se le dio el apoyo político necesario para presentar el plan, si es que existía. Arrau ha adoptado un tono más conciliador que en su época de campaña, afirmando en redes sociales que «la seguridad requiere acuerdos amplios».
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
