
El Senado prepara un rediseño de su reglamento de Ética que elevaría las amonestaciones y sanciones aplicables a los senadores y que contemplaría, además, la posibilidad de imponer multas en dinero. Con eso la Corporación avanzaría hacia un modelo de responsabilidad disciplinaria similar al que actualmente opera en la Cámara de Diputados. El trabajo está siendo encabezado por el presidente de la Comisión de Ética, senador Gustavo Sanhueza (UDI), y por el secretario general de la Corporación, Luis Rojas.
La revisión apunta a actualizar las normas que regulan esa instancia y a fortalecer el régimen de sanciones aplicable a los senadores. La propuesta, sin embargo, no es definitiva y deberá atravesar varias etapas de discusión antes de convertirse en reglamento.
SANCIONES ECONÓMICAS EN LA MIRA
Que una sanción disciplinaria pueda expresarse en dinero marca una diferencia sustantiva respecto a lo que ocurre en la actualidad. La Cámara de Diputados funciona con un esquema de ese tipo y el Senado quiere seguir el mismo camino. La propia iniciativa ha sido anunciada con una premisa clara: habrá multa en dinero. Los detalles de ese sistema, como eventuales montos o mecanismos de cobro, no han sido difundidos porque el documento está en plena elaboración y más adelante será sometido a discusión.
LA RUTA PARA MODIFICAR EL REGLAMENTO
Cuando el texto esté terminado, el siguiente paso será presentarlo ante la Comisión de Constitución del Senado. Esa instancia, presidida por el senador Pedro Araya (PPD), ejerce un rol de filtro ineludible, porque cualquier modificación al reglamento de la Corporación requiere de su revisión. Araya deberá encontrar un espacio en la agenda para tratar la propuesta en medio de una alta carga de trabajo: durante las próximas semanas la comisión estará concentrada en la tramitación de la reforma constitucional sobre seguridad.
Según fuentes del Senado, la intención es que el nuevo reglamento sea presentado a más tardar a fines de septiembre. Si ese calendario se cumple, después vendrá la votación en la Sala del Senado. Será la asamblea de parlamentarios la que tenga la última palabra sobre el endurecimiento de las sanciones y sobre la incorporación de multas.
RESERVA Y CONFIDENCIALIDAD
La Comisión de Ética del Senado tiene un rasgo distintivo: sus deliberaciones se realizan bajo reserva. El reglamento vigente impone confidencialidad para cuidar la honra y la privacidad de las personas involucradas en los procedimientos. Ese principio explica que la instancia no publique actas detalladas de sus debates ni lleve un registro abierto de las discusiones entre sus integrantes.
Los senadores que componen la comisión están, además, sujetos a un deber de reserva. No pueden divulgar antecedentes de las causas que conocen sin que la propia comisión lo autorice formalmente. Esa regla de hermetismo se ha reflejado en el último tiempo: el actual periodo legislativo no registra resoluciones públicas adoptadas por la instancia. La última decisión conocida se tomó en marzo de 2026, poco antes del término del periodo legislativo anterior.
CÓMO QUEDA COMPUESTA LA COMISIÓN
La comisión que deberá manejar el nuevo esquema de sanciones está integrada por cinco senadores de distintas bancadas. La preside Gustavo Sanhueza (UDI) y la completan Andrea Balladares (RN), Juan Luis Castro (PS), Francisco Huenchumilla (DC) e Ignacio Urrutia (Republicanos). Es una integración transversal, que busca que las definiciones éticas cuenten con respaldo más allá de los partidos.
El proyecto que preparan Sanhueza y Rojas deberá superar la revisión de la Comisión de Constitución y luego la votación en la Sala. De acuerdo con fuentes del Senado, la intención es que el nuevo reglamento sea presentado a más tardar a fines de septiembre, con amonestaciones más severas y con la facultad de castigar a sus miembros con multas en dinero. Ese sería un cambio mayor en la forma en que el Senado procesa las faltas de sus propios integrantes.
La discusión recién comienza. Lo que está en juego no es solo el catálogo de sanciones, sino el modo en que el Senado decide hacer frente a la conducta de sus miembros. La señal que busca enviar esta reforma es que las faltas éticas tendrán consecuencias concretas y ya no quedarán reducidas al ámbito de la reserva y la simple amonestación.
Fuente: Emol
Documento original: https://www.emol.com/noticias/Nacional/2026/09/08/1210815/senado-cambios-comision-etica.html
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








