
LEY 21.850: LA APUESTA TRIBUTARIA QUE BAJA EL IMPUESTO CORPORATIVO Y CONGELA REGLAS PARA LAS GRANDES INVERSIONES
La rebaja del impuesto corporativo desde el actual 27% hasta el 23%, el retorno a la integración entre empresas y propietarios y un régimen de invariabilidad para proyectos de gran tamaño son los tres ejes tributarios de la Ley N° 21.850, publicada en el Diario Oficial el 17 de octubre como Ley de Reconstrucción Nacional. La normativa forma parte de la apuesta económica del Gobierno de José Antonio Kast para incentivar la inversión, reactivar el crecimiento y generar empleo, y contempla una implementación gradual: algunas medidas comenzaron su calendario de aplicación en noviembre, mientras los cambios estructurales en materia tributaria partirán en 2027 y se desplegarán durante los años siguientes.
El alcance de estas disposiciones dependerá tanto de sus plazos como de su capacidad para modificar las decisiones de inversión de las empresas. Así lo plantea el texto, que sitúa la reducción de la carga tributaria, la recuperación de la integración y la certeza jurídica para proyectos de largo plazo entre las principales expectativas reactivadoras de la reforma.
BAJA ESCALONADA DEL IMPUESTO CORPORATIVO
Uno de los cambios centrales es la reducción del Impuesto de Primera Categoría desde el 27% vigente hasta el 23% en 2029. La disminución será escalonada: la tasa bajará a 25,5% en 2027, a 24% en 2028 y alcanzará el nuevo nivel en 2029. Para las Pyme, la tasa también llegará al 23% desde ese último año.
El socio de Asesorías Baker, César Gárate, explicó a Emol que la medida busca acercar a Chile al promedio de la OCDE y mejorar su competitividad para atraer capitales. Advirtió, sin embargo, que el efecto no será inmediato: «El gran tema de fondo es cuánto de esa rebaja se va a traducir realmente en más inversión y empleo, y en qué plazo, considerando que llega escalonada».
REINTEGRACIÓN DEL SISTEMA
A la baja de la tasa se suma la reintegración del sistema para las grandes empresas, que permitirá a sus propietarios utilizar el 100% del impuesto pagado por la compañía como crédito contra sus impuestos personales.
El cambio revertirá gradualmente el mecanismo de restitución vigente desde 2014: la obligación bajará a 30% en el año tributario 2028 y a 20% en 2029, hasta desaparecer. La integración plena se alcanzará en 2029.
Para Gárate, se trata de un cambio estructural porque reduce la carga efectiva sobre las utilidades distribuidas a los propietarios. «Dicho simple: baja la carga efectiva sobre las utilidades que se retiran o reparten», señaló.
INVARIABILIDAD PARA GRANDES PROYECTOS
La tercera medida busca entregar estabilidad tributaria a inversiones de gran tamaño y larga maduración. Desde el 1 de enero de 2027, los proyectos desde US$50 millones podrán acceder a un régimen que congela determinadas condiciones tributarias por períodos de 10, 15 o 20 años, según el monto invertido, a cambio de una sobretasa de 1,5 puntos porcentuales sobre el impuesto corporativo. En minería, la protección también contempla el royalty.
El mecanismo apunta a reducir la incertidumbre sobre las reglas que enfrentarán las iniciativas de inversión durante su desarrollo, especialmente en sectores como minería, energía e infraestructura. La protección, no obstante, tiene límites: según Gárate, no cubre el IVA ni los gravámenes ambientales, además de las exclusiones que correspondan en materia de royalty.
«La segunda medida es la invariabilidad tributaria, que a mi juicio es la apuesta por la certeza jurídica», sostuvo el experto, quien consideró que la herramienta reduce el riesgo regulatorio que puede encarecer las decisiones de inversión en Chile.
OCHO MEDIDAS PERMANENTES Y SEIS TRANSITORIAS
Eduardo Vargas, socio de Tax & Legal en Deloitte, enmarcó estos cambios en un conjunto más amplio de modificaciones tributarias. La ley incluye ocho medidas permanentes y seis transitorias, con el objetivo declarado de impulsar la inversión y el crecimiento. El desafío para empresas y contribuyentes será identificar qué disposiciones les corresponden y ajustarse a un calendario que se extiende hasta 2029.
En nuestra lectura, la combinación de una rebaja escalonada con una integración que recién se completa en 2029 sugiere que el efecto de la reforma sobre las decisiones de inversión podría leerse más como una señal de mediano plazo que como un estímulo inmediato. Sería prudente, en esa línea, seguir la implementación con la misma gradualidad que el propio calendario impone.
Fuente: Emol
Documento original: https://www.emol.com/noticias/Economia/2026/10/27/1215240/ley-reconstruccion-guia-impuestos-corporativos.html
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







