
Guillermo Lariguet, filósofo del derecho de origen argentino, presentó su libro Estuve en el futuro en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, en una jornada enmarcada en una línea de investigación que busca repensar el vínculo entre el derecho y la utopía. La actividad fue conducida por la académica Constanza, quien dialogó con el autor sobre los principales ejes del texto, en una conversación que puede revisarse en el canal de YouTube Facultad de Derecho U. de Chile.
El autor agradeció a la facultad y, en especial, a los estudiantes presentes, a quienes dijo considerar pares y no personas en una posición inferior. También tuvo palabras de afecto para los académicos Fernando Atria y Macario Alemán, con quienes dijo mantener distintos vínculos de interlocución.
Según se planteó durante la presentación, el libro no corresponde a un trabajo académico en sentido estricto, sino a un ensayo escrito en primera persona, con tono de memoria personal atravesada por el dolor. El propio Lariguet relató que lo redactó en apenas diez días, en un estado que describió como cercano a la alucinación, y que evitó corregirlo en profundidad para no alterar su espontaneidad.
CONTEXTO PERSONAL Y POLÍTICO
Lariguet explicó que el texto nació en medio de una serie de pérdidas. Recordó su salida como profesor de ética en la Universidad del Litoral, en Santa Fe, Argentina, tras siete años de trabajo, decisión que enmarcó en un acto que calificó, siguiendo a Aristóteles, como mixto, mezcla de voluntad y de ausencia de ella, pues implicó oponerse a condiciones laborales que consideraba injustas.
A ello sumó la situación de la agencia científica CONICET ante el anuncio, durante la campaña del gobierno de Javier Milei, de su intención de cerrarla, junto con el congelamiento de salarios por tres años y la interrupción del financiamiento para proyectos de ciencias sociales. Dijo que llevaba veinticinco años de trabajo científico y que su continuidad quedó en entredicho.
El autor también narró que atravesó un divorcio y que debió vivir en una zona donde conoció de cerca la pobreza y la violencia, experiencia que dijo haber vivido como un verdadero laboratorio de ideas y que describe en el libro.
FILOSOFÍA DE LA POSIBILIDAD
En el plano conceptual, el texto propone lo que Lariguet denomina una filosofía de la posibilidad. La idea central es que, así como la ética y la política, según Aristóteles, versan sobre aquello que puede ser de otro modo, cabe sostener que el futuro no está clausurado.
Según expuso, gran parte del discurso dominante presenta ciertos procesos, como el avance tecnológico o las transformaciones económicas, como si fueran hechos inevitables, semejantes a una ley física. Frente a esa lectura, el autor sostiene que se trata de una construcción ideológica orientada a preservar el orden existente.
El académico también abordó el concepto de temporalidad como problema filosófico central y subrayó la relevancia de la noción de atención al mundo, entendida como una disposición a leer la realidad y no solo los textos especializados.
CRÍTICA A LA FILOSOFÍA ANALÍTICA
Uno de los pasajes más comentados fue su crítica a cierta filosofía analítica del derecho, a la que reprochó haberse convertido en un espacio dedicado a problemas alejados de las urgencias sociales. Pese a la dureza del diagnóstico, llamó a construir puentes entre tradiciones y a pensar más allá de las fronteras disciplinarias.
En esa línea, el filósofo hizo un llamado a que quienes cultivan la filosofía política, moral y jurídica trabajen de manera conjunta, y destacó que las preguntas que hoy lo orientan ya no son los marcos teóricos, sino los problemas que lo interpelan.
GUERRA PSICOLÓGICA Y FUTURO
Lariguet dedicó parte de su exposición a lo que llama guerra psicológica, mecanismo mediante el cual la extrema derecha no solo precariza condiciones materiales, sino que transmite a las personas que su trabajo carece de valor. Ese efecto, dijo, opera sobre el conocimiento y sobre el ánimo, y debilita la capacidad de acción colectiva.
El libro cierra con veinte propuestas para el futuro, entre ellas el cuidado, la defensa de los bienes comunes, el debate sobre lo compartido y una mirada renovada sobre el derecho. Lejos de considerarlas definitivas, el autor las presentó como apuntes abiertos al diálogo y señaló que la aplicación del derecho vigente, en un contexto de retroceso, ya constituiría un avance relevante.
La presentación concluyó con una invitación a leer el texto, que según se anunció estará disponible próximamente en formato virtual y de acceso abierto.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.













