
La regulación tecnológica avanza más lento que las propias innovaciones que busca ordenar. Esa es una de las tensiones centrales que planteó la economista mexicana María Elena Estavillo Flores durante su conversación con TV Senado, en el marco de la versión 2026 de Congreso Futuro, espacio que este año cumple 15 años bajo la premisa Humanidad, hacia dónde vamos.
Estavillo, licenciada en Economía con maestría y doctorado en la misma disciplina por la Universidad de París, se desempeñó como comisionada del Instituto Federal de Telecomunicaciones de México y es fundadora del Centro para la Sociedad del Futuro, think tank desde el cual aborda regulación digital, innovación ética e inclusión tecnológica. Su ponencia en el encuentro llevó por título Inteligencia artificial, responsabilidad humana y destino colectivo.
En la entrevista, realizada antes de su presentación en el escenario principal, la académica valoró el ejercicio de divulgación que implica Congreso Futuro y destacó su paso por la región de Los Lagos, donde compartió escenario con científicos de nivel mundial, incluido un Premio Nobel. Señaló que instancias de este tipo permiten tender puentes entre disciplinas y ámbitos diversos, algo que consideró indispensable en un contexto de creciente polarización.
UNA DEMOCRACIA LENTA FRENTE A UNA TECNOLOGÍA VELOZ
Consultada sobre los desafíos regulatorios que impone la inteligencia artificial, la economista observó que los ciclos legislativos y los desarrollos tecnológicos operan a velocidades muy distintas. Recordó que lo mismo ocurrió con las telecomunicaciones, ámbito en el que le tocó impulsar el tránsito de la televisión analógica a la digital en México, proceso que describió como el primero de América Latina en concretarse y que, según explicó, buscaba ampliar servicios y conectar a comunidades aisladas.
La invitada sostuvo que los procesos democráticos son naturalmente lentos porque implican incluir a todas las voces, y contrastó ese modelo con el de países que privilegian la velocidad, el control y la ganancia por sobre los derechos. Aunque no identificó naciones específicas, planteó que esos caminos conllevan costos humanos severos y advirtió que la tentación de concentrar decisiones en una sola persona, a cambio de rapidez, supone riesgos considerables.
En materia de diseño normativo, propuso explorar mecanismos de actualización flexible, modulares, que permitan revisar por partes las leyes en lugar de emprender reformas integrales que tardan años. Explicó que, en la práctica, muchas normas mantienen un alto porcentaje de utilidad mientras una porción acotada queda obsoleta, y que la rigidez de los procedimientos impide corregir solo ese segmento.
LA RESPONSABILIDAD HUMANA COMO EJE
Uno de los planteamientos centrales de su intervención fue la necesidad de recuperar la lógica del laboratorio en el desarrollo tecnológico. Sostuvo que la innovación suele avanzar por ensayo y error, pero que ese método resulta aceptable mientras ocurre en entornos controlados; el problema, advirtió, es que ese espacio protegido se desvaneció y hoy los errores se cometen directamente con las personas.
Desde esa perspectiva, la responsabilidad de quienes definen políticas públicas adquiere un peso mayor. La expositora reconoció que esa responsabilidad se asume de manera desigual según la región, y mencionó que Europa optó por un camino cuidadoso en materia de uso ético de la inteligencia artificial, con una ley que demoró en elaborarse precisamente por su carácter democrático.
La conversación también abordó el impacto diferenciado de las tecnologías según el género. Estavillo explicó que el trabajo del centro que fundó incorpora perspectivas de derechos humanos y de género, bajo la convicción de que las políticas públicas no pueden aplicarse como recetas uniformes, sino que deben considerar a las comunidades destinatarias y los distintos efectos que los sistemas digitales producen sobre mujeres y hombres.
VIOLENCIA DOMÉSTICA Y HERRAMIENTAS DIGITALES
Un proyecto específico que describió consiste en una aplicación móvil con inteligencia artificial orientada a acompañar a mujeres que atraviesan procesos de violencia doméstica. La iniciativa parte de una constatación: muchas víctimas están aisladas, no siempre identifican su situación como violencia y enfrentan temores vinculados al juicio social, a sus hijos o a represalias.
La herramienta busca aprovechar el acceso masivo a teléfonos móviles en América Latina para orientar a las usuarias sobre si lo que viven constituye violencia, el nivel de riesgo asociado y los servicios institucionales disponibles. La entrevistada precisó que el desarrollo aún no está en operación y se encuentra en fase beta, con pruebas destinadas a evitar errores en un ámbito tan delicado.
SOCIEDAD DEL FUTURO Y DESTINO COLECTIVO
Consultada sobre hacia dónde debe ir la humanidad, la economista respondió que existen múltiples caminos, algunos difíciles y otros optimistas. Sostuvo que la ciencia permite aspirar a vidas más largas y saludables, pero que esos avances no se producen de manera espontánea y que, si se dejan sin control, pueden derivar en escenarios indeseados.
Su conclusión fue que el destino es colectivo y que cada persona debe aportar desde su ámbito para que el trayecto sea ético, empático y orientado a la justicia. Sin justicia ni inclusión, afirmó, no es posible aspirar a un futuro de paz.
APLICABILIDAD PARA ABOGADOS
La discusión sobre inteligencia artificial y regulación digital permite proyectar usos concretos para la práctica jurídica. La funcionalidad consiste en sistemas capaces de interactuar con lenguaje natural y procesar grandes volúmenes de información. Para un abogado, permite revisar y comparar cláusulas contractuales extensas, detectando inconsistencias o vacíos que una lectura manual podría pasar por alto, lo que reduce el tiempo de análisis en operaciones complejas.
Otra aplicación es la redacción asistida de escritos, demandas y minutas. La herramienta sugiere estructuras y lenguaje técnico a partir de antecedentes entregados, lo que atenúa la carga administrativa de tareas repetitivas y libera tiempo para el análisis estratégico del caso.
También resulta útil para resumir sentencias y expedientes voluminosos. El sistema puede extraer hechos, pretensiones y criterios jurisprudenciales relevantes, lo que facilita la preparación de audiencias y la elaboración de informes para clientes. En materia de gestión, permite ordenar plazos y documentación, disminuyendo el riesgo de incumplimientos por desorganización.
Finalmente, en proyectos de ley o consultoría regulatoria, estas herramientas ayudan a identificar qué disposiciones de una norma extensa permanecen vigentes y cuáles quedaron desactualizadas, precisamente el problema de modularidad que planteó la invitada durante la entrevista.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.













