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Vanessa Kaiser, senadora del Partido Nacional Libertario, advierte que el gobierno de José Antonio Kast arriesga perder su base de legitimidad si intenta «calmar las aguas» con la oposición. En entrevista con La Tercera, la parlamentaria se refirió a la negativa de la ministra de Salud, May Chomali, al proyecto «Escucha su corazón» y llamó al Ejecutivo a no descuidar a su electorado más fiel.
LA MINISTRA CHOMALI Y EL PROYECTO ESCUCHA SU CORAZÓN
Kaiser dijo que las palabras de Chomali, quien señaló que ese debate no agrega nada, se enfocan en el resultado de las clínicas abortivas. «Ahí tiene razón, menos del 2% de las mujeres cambia de opinión», afirmó, pero recordó una encuesta de 2013 del Instituto Nacional de Defensores de la Familia y la Vida, según la cual un 78% de las mujeres que dudaban en continuar su embarazo siguió con él. Para la senadora, el problema es que la ministra se desautoriza a sí misma, «a menos que sea abortista».
A su juicio, desde que el diputado Urruticoechea levantó el tema, se empezó a hablar del niño, lo que consideró «un triunfo cultural gigantesco». Sin embargo, dijo que La Moneda se resiste a entrar en temas valóricos, y que eso es «una manera de poner énfasis que comunicacionalmente induce a un error».
LA BATALLA CULTURAL NECESARIA
La senadora planteó que para recuperar el crecimiento económico se requiere dar una batalla cultural. Mencionó la ley Karin, la ley de humedales y la narcocultura como frentes en los que se debe actuar. «Si empiezas a hablar ahora de los derechos humanitarios de gente octogenaria que está muriéndose en cárceles, y me refiero a Punta Peuco entre ellas, la gente se da cuenta», señaló.
Aunque reconoció avances del gobierno en algunas materias, dijo que no se ve como un lineamiento. «El combate contra la inmigración ilegal, contra mostrarles pornografía a los niños o que un niño de tres años empiece una terapia afirmativa es batalla cultural, que se traduce en política pública», afirmó.
LA FALTA DE VOLUNTAD DE PODER
Kaiser dijo que el gobierno de Kast «es un milagro» comparado con la «ruta de la tumba del neoliberalismo», pero que ha faltado «una pelea radical» contra la ley indígena, el Convenio 169 y la ideología de género. Atribuyó esa falta de avance a una «falta de voluntad de poder» de muchos en el gobierno, aunque destacó a los ministros Quiroz y Poduje como ejemplos de quienes «dan la batalla cultural sin miedo».
«Cuando uno está en el poder, tiene que ejercerlo, pasando por el Congreso, siendo probos, todo eso, pero se tiene que ejercer», dijo. Criticó que no se estén usando facultades por decreto como las que usó Boric, y sugirió que se siente con sus ministros para ver «dónde hay vacíos de poder».
EL 30% COMO PISO MÍNIMO
La parlamentaria advirtió que el gobierno no debe perder su 30% del electorado. Señaló que Boric nunca perdió su 30%, mientras que Piñera lo perdió. «Eso es lo más importante si quiere mantenerse y tener éxito, su piso mínimo es su 30%», explicó. Agregó que «cuando decepcionas a la derecha, sí te da la espalda», y que el gobierno debe trabajar para mantener ese piso.
LA RELACIÓN CON EL GOBIERNO
Respecto a la posibilidad de que libertarios entren al gobierno, Kaiser dijo que «la entrada de libertarios implicaría la salida de otros sectores» y que en este momento no están dadas las condiciones. Sobre la invitación del presidente de Evópoli, señaló que «es una manera de ahorquillar»: «si ingresan y les damos dos subsecretarías, se tienen que quedar callados».
LOS ALIADOS NATURALES
Consultada sobre si el Partido Republicano es el aliado natural del PNL, Kaiser fue enfática: «No podemos ser aliados naturales si es que el gobierno está dispuesto a jugar más a favor de los señores Walker y Parisi que de apoyarnos». Aclaró que están dispuestos a apoyar al gobierno porque quieren el bien de Chile, pero advirtió que «si no apoyan las iniciativas que dijeron que apoyarían», habrá consecuencias.
EL PDG Y PAMELA JILES
Finalmente, Kaiser se refirió al PDG, al que definió como «un atrápalo todo». Expresó su preocupación por el liderazgo de Pamela Jiles, a quien describió como ex FPMR y excomunista, y que fue vocera de la primera línea en el Congreso. «Si los miembros del PDG no le toman el peso a eso es porque no cachan mucho de política», sentenció.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














