
La seguridad vuelve al centro del debate constitucional por una vía distinta a la que había escogido el Ejecutivo. Este miércoles, un grupo transversal de senadores ingresó al Congreso una reforma a la Constitución en materia de seguridad, texto que reemplaza la propuesta original del Gobierno y que concentra su principal novedad en el estado de emergencia. La iniciativa llegó después de que la administración no reuniera los respaldos suficientes para su propio proyecto, el cual será retirado.
EL ORIGEN DEL ACUERDO
El martes, los ministros de Seguridad, Justicia y Segpres, junto al biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, se reunieron con los senadores de la Comisión de Constitución Arturo Squella (Rep), Andrés Longton (RN) y Pedro Araya (PPD), a quienes se sumaron los opositores Iván Flores (DC) y Karim Bianchi (Independiente), incorporados recientemente a las negociaciones.
Tras ese encuentro, el Ejecutivo dio el visto bueno a la iniciativa parlamentaria y confirmó que retirará su reforma constitucional, tal como había comprometido.
Al día siguiente, Alvarado se mostró conforme con el acuerdo alcanzado en el Senado y subrayó que fue él mismo quien se reunió con el presidente de la Comisión de Constitución, Pedro Araya, para buscar «otros mecanismos». El secretario de Estado rechazó que el proyecto original haya sido una iniciativa fallida: «Fallida sería en la medida de que no existiera una opción alternativa y hoy día esa opción alternativa existe», afirmó.
Según explicó, el debate público que se generó, intenso y adverso para la propuesta del Gobierno, abrió un espacio que derivó en el entendimiento alcanzado con los parlamentarios en la comisión senatorial.
QUÉ SE MANTIENE Y QUÉ SE DESCARTA
La nueva reforma conserva dos ejes del texto original. Por un lado, la condena al crimen organizado en la Constitución, con un estatus similar al que hoy tiene el terrorismo. Por otro, la habilitación a Gendarmería para establecer regímenes penitenciarios diferenciados.
Lo que los senadores descartaron fue la creación de un nuevo estado de excepción constitucional. En su lugar, proponen modificar el estado de emergencia para que pueda invocarse de manera preventiva ante un peligro «inminente» al orden público y la seguridad.
El senador de RN Andrés Longton sostuvo que la idea es reforzar y potenciar esa herramienta, «estableciendo que todo tipo de amenaza actual o inminente que pueda haber respecto a algún problema de seguridad, orden público, particularmente relacionado con el crimen organizado o el narcotráfico, habilite al Presidente de la República para poder dictarlo».
Longton añadió que el Presidente podrá decretar el estado de emergencia por 30 días y que, transcurrido ese plazo, deberá pasar por el Congreso. Durante esos 30 días, en una atribución adicional, el Congreso puede dejarlo sin efecto en cualquier momento.
UN PROYECTO QUE SE PRESENTA COMO TRANSVERSAL
Durante la presentación, los senadores insistieron en el carácter transversal de la iniciativa. El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, destacó que se hicieron cargo de las aprehensiones que legítimamente planteó un sector de parlamentarios al texto original del Gobierno, y también del propósito que perseguía el Ejecutivo, para dar paso a un estatuto más propio de los tiempos actuales.
El senador independiente y presidente de la Comisión de Seguridad, Karim Bianchi, defendió su decisión de sumarse al proyecto apelando a la necesidad de diálogo y acuerdo en la política para enfrentar al crimen organizado. «Aquí el principal llamado es al diálogo, a la unidad y a la no mezquindad que hoy día tienen algunos al criticar un proyecto sin siquiera revisarlo», dijo, y agregó que no se reunieron por afinidades políticas, sino porque Chile tiene un problema que no admite seguir mirándose y discutiendo.
Por su parte, el senador de la DC Iván Flores calificó la propuesta como un proyecto «nuevo, diferente, acotado, preciso y práctico», y afirmó que ninguno de sus autores ha cruzado una barrera ideológica. A su juicio, frente al avance del crimen organizado sin contrapeso, se están llevando tres condiciones que deben quedar en la Constitución Política de la República para que sean una obligación de Estado, independientemente del gobierno de turno.
LA RUTA QUE SIGUE
El texto ingresado este miércoles reemplaza la apuesta del Ejecutivo por un nuevo estado de excepción y traslada el foco hacia el estado de emergencia ya existente, cuya activación preventiva y cuyo control parlamentario constituyen los puntos centrales de la discusión.
Fuente: Radio Universidad de Chile
Documento original: https://radio.uchile.cl/2026/10/07/incluye-cambios-al-estado-de-emergencia-grupo-transversal-de-senadores-presenta-acotada-reforma-constitucional-en-seguridad/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














