La Sociedad Nacional de Agricultura evitó entregar una estimación preliminar de las pérdidas sufridas en el sector alimentario a raíz de las intensas lluvias, pero advirtió que los problemas de distribución podrían generar un aumento transitorio en los precios de los alimentos. El diagnóstico del gremio se centra en la interrupción de las rutas logísticas más que en una merma en la oferta disponible.
SIN CUANTIFICAR DAÑOS
El presidente de la SNA, Antonio Walker, explicó que aún no se atreven a fijar una cifra para medir los perjuicios ocasionados por el temporal. Según señaló en un comunicado, es prematuro y carecen de los elementos de juicio necesarios para hacerlo. Walker agregó que por ahora corresponde superar la emergencia y que más adelante se cuantificarán las consecuencias, las cuales se concentran en la infraestructura vial e hídrica y en las viviendas.
DISTRIBUCIÓN ALTERADA
Sin mencionar directamente un alza en los precios de los alimentos, el dirigente gremial indicó que existe una alteración en la distribución normal de los productos, no en la cantidad disponible. Los cortes en carreteras, caminos rurales y puentes están retrasando la llegada de verduras, frutas y otros bienes a mercados mayoristas, minoristas, supermercados y ferias libres. Walker sostuvo que, una vez que la logística se restablezca, los valores deberían normalizarse.
El lunes anterior, la SNA había señalado que mientras la oferta sea suficiente, los precios no debieran subir, e hizo un llamado a informarse a través de canales oficiales como la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias, Odepa, y a no validar alzas especulativas. En ese mismo balance, el gremio destacó que existen buenas reservas de papas, cebollas y legumbres, así como disponibilidad de hortalizas provenientes del norte. También estaban monitoreando posibles interrupciones en las cosechas de cítricos y paltos, además de las dificultades para el funcionamiento de las ferias libres en algunas comunas.
BALANCE POSITIVO DE LAS LLUVIAS
Walker también se refirió a los efectos beneficiosos del temporal. Las precipitaciones permitieron recuperar las reservas de nieve, que se encontraban un 92 por ciento por debajo de un año normal, y elevaron el volumen de agua en embalses que estaban en niveles mínimos. Ese volumen, según el dirigente, podría durar tres o cuatro años. Puso como ejemplo la región de Coquimbo, que había perdido un 40 por ciento de su superficie agrícola por la sequía de los últimos años. Hoy sus ocho embalses están recuperando capacidad y los acuíferos se recargan, lo que permite que los pozos profundos vuelvan a tener un caudal normal.
La SNA, en su rol de representante del sector agrícola, mantiene un monitoreo permanente de la situación y recalca que la emergencia logística es coyuntural. El gremio evita por ahora fijar responsables o cuantías, y concentra su mensaje en la necesidad de restablecer las vías de comunicación para que los alimentos lleguen sin demora a los consumidores.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
