La disputa interna que se avecina en la Unión Demócrata Independiente (UDI) tiene como telón de fondo las próximas elecciones internas, donde la denominada generación de recambio presiona para asegurar espacios en la directiva que encabezará el diputado Jorge Alessandri. El sector sub 40 del partido valora el liderazgo de Alessandri como sucesor de Guillermo Ramírez, pero observa con recelo el acuerdo que incluye a Pablo Longueira como secretario general, figura a la que critican por su postura frente al gobierno del Presidente José Antonio Kast.
La diputada Constanza Hube, de 40 años, organizó una mesa de trabajo sobre temas laborales que congregó a exministros y líderes del partido, actividad que fue interpretada como una demostración de articulación política. Aunque en su entorno descartan una eventual candidatura a la presidencia de la colectividad, el propio presidente metropolitano de la UDI, Carlos Chaparro, la había propuesto como alternativa en un chat interno.
LA PRESIÓN DE LA GENERACIÓN SUB 40
El grupo, integrado por diputados como Hube, Eduardo Cretton (30), Ricardo Neumann (38) y Jaime Coloma (35), busca quedar representado en la lista de consenso que lidera Alessandri, de 47 años, junto a Longueira, de 67. La fórmula de unidad, sin embargo, dejó un sabor amargo entre los parlamentarios más jóvenes, quienes consideran que Longueira ha sido excesivamente crítico con la administración de Kast.
En la bancada de diputados se espera que esta semana se concrete un encuentro con el exsenador para limar asperezas. La elección de la directiva se realizaría entre diciembre y enero, y mientras tanto, la generación sub 40 apuesta por ejercer presión para lograr una representación que les permita ser un contrapeso efectivo dentro de la mesa.
LOS RECELOS POR LONGUEIRA
El malestar se centra en la actitud de Longueira hacia el Ejecutivo. Los parlamentarios temen que, una vez en el cargo, mantenga una postura confrontacional en instancias de coordinación con el gobierno, lo que podría alinear a la directiva en una dirección contraria a los objetivos del partido y del Presidente Kast. Algunos dirigentes pretenden conversar este punto directamente con Alessandri y Longueira cuando llegue el momento.
Hube declaró a este medio que su prioridad es fortalecer una identidad granítica del partido, que considera diluida bajo la figura de Chile Vamos. Señaló que la UDI debe ser el ancla de una derecha que gobierne con una agenda social interdisciplinaria, abordando urgencias como seguridad, empleo y educación. Agregó que seguirán apoyando la unidad mientras la lista de consenso se ordene a esos objetivos, pero evitó responder si estaría dispuesta a competir.
LAS DECLARACIONES DE APOYO CONDICIONADO
Ricardo Neumann sostuvo que su trabajo estará al servicio de una directiva de amplio consenso, que combine experiencia y renovación, y que tenga como propósito que la UDI vuelva a ser el ancla de una derecha que gobierna, dejando atrás divisiones estériles. Indicó que, mientras exista voluntad real de avanzar en ese objetivo, seguirán trabajando por una directiva de unidad, por sobre los cargos o cuoteos en una lista.
Jaime Coloma complementó que existe una nueva generación que quiere aportar con seguridad, libertad para emprender, defensa de las libertades y crecimiento de Chile, sin dejar de construir acuerdos. Consideró que una verdadera lista de unidad debe representar a todos, incorporando de manera real a las nuevas generaciones.
Eduardo Cretton, en tanto, tomó distancia de lo que llamó una falsa dicotomía entre generaciones. Afirmó que no están ni por la UDI actual ni por la histórica, sino por una UDI granítica, popular y seria, que termine con Chile Vamos y se transforme en el partido ancla del gobierno. Expresó que es posible construir una unidad en torno a esos objetivos.
LAS EXPECTATIVAS DE CARGOS EN LA DIRECTIVA
La ofensiva de los sub 40 es vista con buenos ojos por la generación sub 50, que integran dirigentes como el diputado Ramírez, el actual secretario general Juan Antonio Coloma y el senador Javier Macaya. En las conversaciones internas se ha planteado que, para quedar adecuadamente representados, deberían contar al menos con la prosecretaría de la directiva y una de las vicepresidencias, o bien tres vicepresidencias.
Si esas expectativas no son satisfechas, algunos dirigentes advierten que se podría competir. Sin embargo, reconocen que en el pasado estas dinámicas fueron muy duras en la UDI y que, en el escenario actual, sería complejo hacer frente a Alessandri, quien genera consenso en la colectividad.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
