
La Primera Sala del Superior Tribunal de Justiça (STJ) de Brasil multó con 20.000 reales a los abogados que ocultaron instrucciones dentro de una petición para condicionar la inteligencia artificial empleada por el tribunal. La información, publicada por Olhar Digital el 21 de octubre de 2026, describe la maniobra como un intento ilícito de interferir en la estructura tecnológica de la Justicia y añade dos derivaciones: el envío de las piezas a la OAB de Paraná y al Ministerio Público Federal.
LA MULTA
El monto de 20.000 reales es, de acuerdo con la fuente, la sanción más alta que el STJ ha aplicado en un caso de este tipo. La Primera Sala no se limitó a la multa: dispuso remitir los antecedentes a la sección paranaense de la Orden de Abogados de Brasil, para que evalúe eventuales sanciones administrativas, y al Ministerio Público Federal, para el análisis de posibles implicaciones penales.
La resolución tampoco prohíbe el uso de inteligencia artificial en la elaboración de documentos jurídicos. El tribunal trazó una distinción entre emplear la tecnología como herramienta de apoyo y la inserción clandestina de comandos destinados a influir en el sistema que utiliza el órgano juzgador.
LA TÉCNICA DE LOS COMANDOS OCULTOS
La práctica se conoce como prompt injection: una técnica que busca dirigir las respuestas de una inteligencia artificial mediante instrucciones insertadas en textos. En lugar de limitarse a analizar el contenido solicitado, el sistema puede ser inducido a seguir órdenes maliciosas que alteran el resultado de la tarea.
En el caso resuelto por el STJ, los abogados distribuyeron instrucciones ocultas en diferentes puntos de una página de la petición del recurso especial. Una de ellas se ubicó en la franja decorativa del pie de página, con el mismo color del elemento gráfico, lo que impedía su lectura a simple vista.
Los comandos pretendían favorecer la argumentación de los propios abogados. Entre las orientaciones había pedidos para que la inteligencia artificial considerara que el acórdão cuestionado había desconocido los límites de la coisa julgada y concluyera que el recurso debía ser aceptado en su integridad.
LOS RIESGOS PARA EL ANÁLISIS JURÍDICO
El riesgo consiste en que la herramienta interprete esas instrucciones como parte legítima de la tarea, en vez de advertir que alguien intenta manipular su análisis. La técnica explota precisamente la dificultad de separar el contenido que debe examinarse de las órdenes introducidas para influir en la respuesta.
Cuando una inteligencia artificial se emplea para examinar documentos o producir recomendaciones, comandos maliciosos pueden comprometer el análisis si el sistema no logra identificarlos. En un contexto jurídico, ello podría afectar la interpretación de argumentos, la síntesis de información y las recomendaciones elaboradas para auxiliar el trabajo humano.
Entre los riesgos que la fuente enumera figuran análisis jurídicos sesgados, resúmenes distorsionados y recomendaciones comprometidas. En el primer caso, las instrucciones ocultas pueden favorecer una lectura específica de los argumentos presentados; en el segundo, información relevante puede recibir menos atención si la herramienta fue influida por comandos insertados en el documento; en el tercero, las respuestas generadas pueden apartarse de los criterios previstos para la tarea.
USO LEGÍTIMO Y MANIPULACIÓN
La decisión precisa que no pretende cohibir el uso de inteligencia artificial en la preparación de documentos jurídicos, sino impedir que esas herramientas se empleen ilícitamente para transmitir comandos velados a la inteligencia artificial del tribunal, con el objetivo de afectar su estructura tecnológica.
De acuerdo con el texto, el uso de inteligencia artificial en las piezas está permitido, pero intentar engañar a los algoritmos de la Corte resulta ilícito. La camuflaje de textos digitales abre, además, nuevas discusiones sobre la seguridad de los sistemas automatizados de juzgamiento.
EL RELATOR Y LAS DERIVACIONES
El relator, ministro Paulo Sérgio Domingues, calificó la conducta como de «gravidade acentuada» y consideró que una multa elevada constituía una «resposta à altura».
La fuente agrega que el Supremo Tribunal Federal ya había multado a un abogado por un motivo semejante, en una decisión del ministro Alexandre de Moraes.
En nuestra lectura, el episodio muestra que la incorporación de inteligencia artificial a la revisión de escritos exige reglas claras sobre qué se entiende por apoyo legítimo y qué por interferencia, y podría interesar a abogados chilenos que redactan documentos destinados a sistemas automatizados de análisis, en la medida en que la discusión sobre la confianza en esos sistemas parece estar lejos de agotarse.
Fuente: olhardigital.com.br
Documento original: https://olhardigital.com.br/2026/10/21/inteligencia-artificial/stj-multa-advogados-por-tentar-manipular-ia-com-comandos-ocultos/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








