La abogada Leslie Sánchez, constitucionalista que representa a los senadores de oposición, salió al paso de las críticas contra el Tribunal Constitucional (TC) al defender su rol como guardián de la Carta Fundamental y reconocer que acudir a ese organismo siempre implica un riesgo, en el marco de la impugnación de la megarreforma impulsada por el gobierno del Presidente José Antonio Kast.
En una entrevista concedida a un medio nacional, la profesional abordó la complejidad del escenario político y jurídico que rodea la tramitación del proyecto clave de la administración Kast, el cual ha sido requerido por parlamentarios opositores ante el TC. Sánchez afirmó que asumen el alto riesgo de recurrir a la instancia judicial, pero que confían en la solidez de sus argumentos.
La discusión se produce luego de que el oficialismo expresara inquietud por fallos anteriores del TC, como el relativo al proyecto de Escuelas Protegidas, y ante la histórica desconfianza de sectores de izquierda hacia un organismo que suele ser calificado como una tercera cámara.
DEFENSA DEL ROL DEL TC
La abogada sostuvo que desde 2005 se han intentado cambios al tribunal, pero insistió en que las reglas del juego actuales son las que existen, para bien o para mal. Señaló que, aunque a muchos les gustaría una fisionomía diferente del tribunal, no por eso se van a restar de utilizar las instituciones y mecanismos disponibles, sobre todo cuando tienen la convicción jurídica de que existen vicios de constitucionalidad en la iniciativa.
Sánchez remarcó que la derecha no puede discutir que la Constitución no le acomoda, y que están utilizando una herramienta democrática que, si bien no es la ideal, es parte del sistema. La experta reflexionó sobre la crítica de que las decisiones del TC afectarían las decisiones democráticas de las autoridades electas, argumentando que no es la primera vez que una norma se aprueba por mayoría y ello no subsana los vicios constitucionales.
Añadió que el Congreso actúa con buenas intenciones al intentar ejecutar un programa de gobierno con una mirada ideológica en materia económica, pero que a veces eso puede nublar el marco constitucional. Para eso, dijo, existen los tribunales constitucionales como guardianes que actúan como un sistema de freno ante políticas públicas que transgreden la Constitución.
RIESGOS Y CONVICCIONES
La constitucionalista reconoció que el riesgo de ir al TC siempre es alto, pero que tienen fe en su argumento. Destacó que, más allá de la fisionomía del tribunal, es una de las herramientas que existen en democracia y que van a utilizar. La defensa del organismo se da en un contexto donde el oficialismo ha cuestionado su legitimidad, especialmente tras fallos que han frenado iniciativas del gobierno.
ARGUMENTOS JURÍDICOS ESPECÍFICOS
La abogada explicó que tanto el requerimiento de la Cámara de Diputados como el del Senado se abocan sobre dos figuras reguladas por la ley. La primera es el Estatuto de Invariabilidad Tributaria que se aplicaría a inversionistas chilenos y extranjeros. La segunda es una restitución de dinero que se entregaría a empresarios que quieren invertir en Chile, cuyos proyectos tienen impacto medioambiental y requieren una Resolución de Calificación Ambiental.
Precisó que ese trámite administrativo puede ser obtenido, pero posteriormente impugnado en tribunales. Si el tribunal llega a la convicción de que no procedía otorgarla y declara la nulidad, al empresario se le restituirían todos los dineros ejecutados en el proyecto. Sánchez calificó estas disposiciones como potenciales vicios constitucionales que justifican la intervención del TC.
TRAMITACIÓN Y PLAZOS
En cuanto a la tramitación del proyecto, la abogada sostuvo que el Ejecutivo logró coordinar mayorías circunstanciales, pero que le permiten avanzar en el fondo de la iniciativa. Respecto a los plazos procesales, recordó que el tribunal primero debe pronunciarse sobre la admisibilidad de los requerimientos, paso previo a cualquier análisis de fondo.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
