
Los solicitors deben entregar a sus clientes información apropiada sobre cómo usan inteligencia artificial en su trabajo y, en sentido inverso, pueden pedirles que declaren el material generado con IA que les entregan. Así lo establece una nota de práctica de 58 páginas publicada el 21 de octubre por la Law Society, dedicada a cómo integrar estas herramientas respetando las obligaciones profesionales.
El documento, difundido por la propia entidad, ofrece guías específicas para que los abogados incorporen IA en su práctica sin salir del marco de sus deberes. La publicación llega con un mensaje central: la herramienta no altera quién responde.
RESPONSABILIDAD QUE NO SE TRASLADA
La nota subraya que los solicitors siguen siendo responsables de todo el trabajo que desarrollan frente a sus clientes, los tribunales y terceros, con independencia de que hayan utilizado IA o no.
Nueva Jersey evalúa cuatro leyes sobre IAEl presidente de la Law Society, Brett Dixon, lo formuló en términos categóricos: «Professional responsibility cannot be transferred to any AI system.» Añadió que los solicitors y las firmas deben escoger con cuidado sus herramientas y comprobar siempre que el trabajo jurídico cumple sus estándares profesionales, porque la dependencia excesiva de los sistemas de IA puede producir una brecha catastrófica de competencias y conocimientos jurídicos futuros.
Dixon reconoció también el potencial de la tecnología, pero puso un límite: la innovación no puede ir en desmedro de la integridad profesional ni de la protección del cliente. Según dijo, no se exige a los solicitors ser expertos en tecnología, pero sí comprender los riesgos.
HERRAMIENTAS DE PAGO TAMBIÉN BAJO EXAMEN
La nota de práctica señala que, si bien los riesgos de las herramientas gratuitas de modelos de lenguaje de gran tamaño son conocidos, las herramientas de IA pagadas también deben escrutarse.
Quienes las usan y las firmas deben considerar cómo acceden a los sistemas de IA, los términos del servicio, cómo se almacenan y comparten los datos y dónde opera el proveedor. A ello se suma la necesidad de evaluar la probabilidad de que la herramienta produzca resultados engañosos y de comprobar si cuenta con la información necesaria relativa a la jurisdicción.
El texto es explícito en ese terreno: «An AI system cannot reliably validate the accuracy of its results on its own. Relying on AI to verify AI outputs will not satisfy your professional obligations.»
CONSEJOS PRÁCTICOS
Akber Datoo, copresidente del comité de tecnología de la Law Society, presentó la publicación como un apoyo operativo. Sostuvo que la guía entrega a los solicitors consejos prácticos para navegar la IA en el mundo jurídico y que apunta a decisiones informadas, al reunir mucha información en un solo lugar y ayudar así a convertir principios generales en práctica.
En nuestra lectura, la nota deja una advertencia que parece difícil de discutir: la validación del trabajo asistido por IA continúa siendo una carga humana. Para los lectores del medio jurídico chileno, el documento podría interesar como referencia de cautelas prácticas, sin que sus orientaciones puedan leerse como reglas aplicables en Chile.
Fuente: lawgazette.co.uk
Documento original: https://www.lawgazette.co.uk/news/tell-clients-about-ai-use-solicitors-advised/5128278.article
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







