
Thomson Reuters v. ROSS: el Tercer Circuito confirma que los headnotes son protegidos y que entrenar una herramienta jurídica con ellos no fue uso justo
El 29 de septiembre de 2026 la corte de apelaciones del Tercer Circuito de Estados Unidos resolvió Thomson Reuters v. ROSS Intelligence, en lo que parece ser la primera decisión de un tribunal federal de apelaciones sobre si entrenar inteligencia artificial con material protegido por derechos de autor constituye uso justo. El fallo confirmó dos puntos: que los headnotes de jurisprudencia —los resúmenes que ordenan y describen sentencias dentro de una base de datos legal— son objeto de protección y que emplearlos para entrenar una herramienta no generativa de investigación jurídica no quedó amparado por el uso justo.
EL CASO Y LA NOTA AL PIE 7
La cobertura inicial del caso se concentró en la nota al pie 7, que distingue a la IA que «cannot generate original expression» de los modelos generativos, y en la conclusión de la corte de que «the evidence shows that the market for licensing headnotes as text to train AI is rapidly developing». Menos atención recibió la pregunta que sigue abierta: de qué manera examinarán los tribunales la prueba de la existencia de ese mercado.
EL CUARTO FACTOR
Al analizar el cuarto factor, la corte constató un daño al mercado original y al valor de los headnotes, y además reconoció un mercado derivado potencial en el licenciamiento de esos materiales como datos de entrenamiento. Para sostenerlo citó evidencia de que el titular de los derechos usaba sus propios headnotes «as training data for its own AI search products», y concluyó que la ausencia de licencias otorgadas a terceros «does not disprove that a market exists to do so». En línea con Warhol, la carga de acreditar el uso justo se mantuvo en quien lo alega.
LA DISTANCIA CON CALIFORNIA
Ese razonamiento resulta difícil de conciliar con dos decisiones de junio de 2025 del Tribunal de Distrito del Norte de California. El juez Alsup asumió que un mercado para licenciar libros como datos de entrenamiento podía desarrollarse, pero sostuvo que no es uno que «the Copyright Act entitles Authors to exploit». El juez Chhabria, por su parte, afirmó que la existencia o probabilidad de desarrollo de ese mercado «is irrelevant», porque contabilizar cánones de licencia perdidos por un uso transformativo como daño de mercado haría circular el cuarto factor. El Tercer Circuito no abordó esa circularidad, aunque ya había concluido que el uso era «minimally transformative, at best».
EL PRIMER FACTOR COMO UMBRAL
Leídas en conjunto, las decisiones podrían sugerir que el primer factor opera como un umbral. Si el tribunal estima que el uso de entrenamiento es transformativo, la evidencia sobre licencias podría resultar jurídicamente irrelevante bajo el enfoque californiano; si no lo estima así, esa misma evidencia podría inclinar la decisión en el cuarto factor.
LICENCIAS Y ROYALTY RAZONABLE
Cuando los tribunales sí ponderan la prueba de licencias, el análisis podría parecerse a una disputa por royalty razonable en un caso de patentes. Habría que determinar si una licencia ofrecida es comparable al uso en cuestión, si un acuerdo empaquetado refleja o no un precio por el entrenamiento y qué peso asignar a una licencia negociada para poner término a un litigio. El Circuito Federal ha sostenido que las licencias usadas para fijar un royalty deben ser «commensurate with what the defendant has appropriated», y advirtió que «litigation itself can skew the results of the hypothetical negotiation» (ResQNet). En EcoFactor, ese tribunal resolvió bajo la Regla 702 que un perito en daños no debía declarar que licencias previas reflejaban un royalty por unidad que las propias licencias no respaldaban. La Corte Suprema empleó un razonamiento similar en Google v. Oracle, al dar poco peso en el cuarto factor a negociaciones de licencia que «concerned much more than 37 packages of declaring code».
La analogía tiene límites que el propio texto advierte: la carga de la prueba corre en sentido inverso y el derecho de patentes carece de un equivalente a la preocupación por la circularidad.
QUÉ OBSERVAR
Para las compañías situadas a uno u otro lado de un acuerdo sobre datos de entrenamiento, la conclusión práctica es que los términos de la licencia pueden terminar convertidos en prueba dentro de un litigio de uso justo. Conviene seguir si una revisión ulterior del caso asume la cuestión de la circularidad, si el siguiente tribunal de distrito se alinea con el Tercer Circuito y si los tribunales comienzan a examinar estas licencias con los mismos criterios con que los tribunales de patentes examinan licencias comparables.
En nuestra lectura, la distancia entre el Tercer Circuito y las dos decisiones de California sugiere que el destino de un acuerdo de datos de entrenamiento podría depender menos de su precio que de cómo se califique antes el uso. Parecería prudente, para quien negocia ese tipo de licencias, mirar también la evidencia que las respalde.
Fuente: jdsupra.com
Documento original: https://www.jdsupra.com/legalnews/thomson-reuters-v-ross-third-circuit-2786485/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








