
Rechazo de la Corte Suprema cierra la vía judicial de Conadecus en el caso de los conglomerados
La Tercera Sala de la Corte Suprema rechazó el recurso de queja que Conadecus interpuso en el marco del Expediente de Recomendación Normativa del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) sobre conglomerados económicos. Con esta resolución, la asociación de consumidores agota la última vía judicial disponible para impulsar ante el Ejecutivo una propuesta de desconcentración económica, en un litigio que la enfrentó a algunos de los mayores grupos empresariales del país.
UN FALLO QUE DELIMITA LAS VÍAS DE IMPUGNACIÓN
La sentencia del máximo tribunal se detiene en la naturaleza de los recursos disponibles en esta materia. Recuerda que la reclamación cuenta con una regulación especial en el D.L. 211 y que el inciso segundo de su artículo 27 establece que solo es susceptible de reclamación ante la Corte Suprema la sentencia definitiva que imponga alguna de las medidas contempladas en el artículo 26, así como aquella que absuelva de su aplicación.
El fallo añade que apelación y reclamación son arbitrios diversos, cada uno con ámbitos de aplicación y finalidades propias, lo que se ve reforzado porque el mismo D.L. 211 contempla la apelación en otros preceptos distintos de los citados.
Sobre esa base, el tribunal concluye que el recurso de hecho se dedujo contra una resolución que no admitió la tramitación de un reclamo y no de una apelación, de modo que el arbitrio no podía prosperar.
INTEGRACIÓN Y FIRMAS DE LA SALA
La resolución fue dictada por la Tercera Sala, integrada por los ministros Adelita Ravanales, Mireya López y Gonzalo Ruz, junto con las abogadas integrantes María Angélica Benavides y Andrea Ruiz.
Pese a haber participado en la vista de la causa y a compartir la decisión, la ministra Ravanales no firmó el fallo por encontrarse con permiso, y la ministra López tampoco lo hizo debido a un problema técnico con su dispositivo de firma electrónica.
EL ORIGEN DEL CONFLICTO
El pronunciamiento del máximo tribunal llega después de que, a inicios de septiembre de este año, el TDLC descartara imponer límites a la estructura y propiedad de los grandes conglomerados económicos. El organismo rechazó aplicar restricciones a las sociedades piramidales o a la participación cruzada entre el mercado financiero y el real, al estimar que las medidas solicitadas resultaban desproporcionadas y carecían de respaldo técnico suficiente.
Con todo, el tribunal acogió de forma parcial las inquietudes planteadas y propuso aumentar la transparencia del sistema. Para ello recomendó al Ejecutivo la creación de un Registro de Grupos Económicos que permita identificar claramente a sus beneficiarios finales, con el objetivo de mejorar el acceso a la información y la fiscalización del mercado, sin intervenir directamente en la libre organización de las empresas.
LA POSICIÓN DE CONADECUS
En su recurso de queja, la asociación, representada por el abogado Mario Bravo, sostuvo que la actuación del TDLC incurrió en una arbitrariedad que vulneró el proceso. Argumentó que la discrecionalidad invocada por el tribunal no justificaba denegar las pruebas y diligencias solicitadas para recabar antecedentes sobre los grandes grupos económicos, que ese actuar vació de contenido el caso y que quebrantó el deber de objetividad que debe imperar en la magistratura librecompetencial.
Bravo señaló que, aunque su parte entiende que respecto de los Expedientes de Recomendación Normativa procede el recurso de reclamación, respeta y acata lo dispuesto por la Corte Suprema.
El abogado agregó que el caso es muy importante para promover y fomentar la libre competencia en Chile, y planteó que regular el poder de los grupos económicos, problema estructural de la economía, permitiría a consumidores y pymes volver a creer en la posibilidad de salir de la crisis económica, crecer y retomar la senda del desarrollo.
LA OPOSICIÓN DE LOS GRUPOS ECONÓMICOS
La iniciativa enfrentó la tenaz oposición de importantes grupos económicos, como los Angelini, Matte y Yarur, y de grandes empresas, entre ellas Banco de Chile, Falabella y Consorcio. Representadas por destacados bufetes de abogados, estas entidades desestimaron las críticas de Conadecus y rechazaron cualquier nueva regulación sobre el mercado.
El grupo Yarur contó con la asesoría legal de Ignacio Larraín; el grupo Angelini, con Julio Pellegrini; el grupo Matte, con Alfredo Alcaíno, y Banco de Chile, con Santiago Bravo. Consorcio trabajó con Marcelo Giovanazzi y Falabella, con Nicole Nehme.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/conadecus-sufre-duro-reves-en-la-corte-suprema-por-fallo-del-tdlc-sobre-conglomerados-economicos/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.















