
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, comparó la situación del mercado de capitales chileno con una ballena atrapada en una pecera con poca agua durante la presentación de la nueva reforma al mercado de capitales, conocida como MK4, ante parlamentarios oficialistas. La reunión se realizó el lunes pasado en el piso 12 de Teatinos con miembros de las comisiones de Hacienda de la Cámara y del Senado. La metáfora buscó graficar el asfixiante momento del sector, afectado por regulaciones y por los millonarios retiros desde los fondos de pensiones durante la pandemia.
Hay que meterle más agua a esa pecera para que la ballena pueda nadar, simbolizó Quiroz durante la cita, según parlamentarios asistentes. El encuentro se sumó a otra reunión sostenida esta semana con legisladores de la Democracia Cristiana, en el marco de una cuidadosa estrategia de Hacienda para impulsar la iniciativa tras el éxito del proyecto de Reconstrucción, aprobado en tiempo récord.
CONTEXTO Y OBJETIVOS
La reforma busca que Chile vuelva a aspirar a ser un centro financiero regional, según ha repetido el ministro en varias ocasiones. La última gran modificación al mercado de capitales fue en 2010, la MK3, tras cambios previos en 2001 y 2007, conocidos como MK1 y MK2.
El proyecto pretende hacer más atractiva la compra de bonos chilenos para inversionistas extranjeros, aumentar la participación de empresas medianas en el mercado bursátil, mejorar las condiciones de financiamiento para las pymes y avanzar hacia créditos hipotecarios más baratos. El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Javier Macaya, señaló que el mercado financiero ha sido afectado por los retiros de fondos de pensiones, la rigidez normativa y por un fenómeno de desliste de compañías desde la Bolsa. Macaya destacó que la iniciativa es clave para la reactivación económica y para dar más liquidez al sistema financiero.
EQUIPO DISEÑADOR
El diseño político y técnico del proyecto lleva meses de trabajo en Teatinos 120. Quiroz se reunió hace dos semanas en su casa en Santiago con parlamentarios oficialistas de las comisiones de Hacienda para darles a conocer los lineamientos gruesos de la reforma. A esa comida asistió el Coordinador de Mercado de Capitales de Hacienda, Eugenio Symon, quien lidera un grupo de trabajo que diseña la reforma, se coordina con el Servicio de Impuestos Internos y mantiene intercambio técnico con la Comisión para el Mercado Financiero.
El equipo está conformado por Carolina Krefft, Francisca Álamos, actual jefa de la Oficina de Mercado de Capitales, el jefe de la Oficina de Deuda, Víctor González, y la coordinadora legislativa, Bárbara Bayolo, junto a Consuelo Villela, Trinidad Astrain y Daniel Muñoz. Dado que la iniciativa involucra cambios tributarios, el proyecto fue visado por el subsecretario de Hacienda, Sebastián Vallebona, quien sumó a los abogados José Ignacio Hissi, Agustín Lagos y María Inés Córdova.
INGRESO AL CONGRESO
El propio ministro fijó el próximo lunes como fecha para el ingreso del proyecto a la Comisión de Hacienda de la Cámara, presidida por el diputado republicano Agustín Romero. Sin embargo, fuentes cercanas a Hacienda advierten que los cambios de último momento y temas aún no zanjados podrían postergar el ingreso. El proyecto ha estado cambiando permanentemente y el martes podría ingresar, reveló un conocedor de la iniciativa.
Un cercano a Hacienda explicó que se eliminarán trabas a la inversión que hoy no tienen sentido, como pedir un RUT a un inversionista extranjero, y se terminará con la permisología del mercado de capitales. Quiroz ha apuntado contra el impuesto de retención o withholding tax de 4% y el impuesto de timbres y estampillas asociado a ciertos créditos. En una entrevista, el ministro comparó esos tributos con los impuestos del frigobar, donde cada chocolate cuesta una millonada y nadie lo saca por su alto precio.
COMPONENTE CIUDADANO
La reforma también tiene un carácter ciudadano, orientado a recuperar el acceso a la vivienda para familias jóvenes impedidas de comprar por condiciones de crédito hipotecario menos ventajosas. El diputado Romero aseguró que es un proyecto muy pro clase media y que puede potenciar el crecimiento económico. Macaya resumió que la reforma tiene un paraguas ciudadano muy potente: devolver el sueño de la casa propia, especialmente mediante créditos hipotecarios con tasas bajas.
El proyecto incluiría un fondo nacional con garantía estatal para financiar créditos hipotecarios, cuyo manejo podría recaer en BancoEstado, aunque esa tutela aún está en duda. Al estar garantizado por el Estado, el costo de fondeo sería menor que el de los bancos tradicionales, lo que bajaría las tasas de interés y reduciría el dividendo mensual. Un negociador del oficialismo advirtió sobre tres temas que podrían nublar el efecto virtuoso: el acelerado crecimiento del precio de las viviendas, los límites temporales del beneficio y el riesgo de crédito para el fisco en el largo plazo.
TEMAS EN DISCUSIÓN
Parlamentarios oficialistas solicitaron marginar del proyecto los ajustes a la Tasa Máxima Convencional, el cobro máximo permitido por ley para operaciones de crédito. El tema aún no está zanjado y existen discrepancias al interior del gobierno por el ruido político que podría generar. Romero señaló que la izquierda podría usar ese punto para quitarle méritos al proyecto y frivolicarlo, por lo que sugirió postergar esa conversación.
El senador Macaya cree que el trámite de la reforma puede ser el espacio para corregir errores de la reforma de pensiones aprobada en enero de 2025, como el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia, la licitación de stocks y las reglas de inversión. Un actor clave será el Partido de la Gente, cuyo líder, Franco Parisi, tiene reparos a la iniciativa y propone dotar al mercado de mayor liquidez. Parisi revive la idea de reincorporar el Fondo de Utilidades Tributables, eliminado en 2017, y sugiere ajustes a los nuevos fondos generacionales y a la estrategia de inversión pasiva.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








