Hacienda defiende la meta fiscal de 2026 y anuncia venta de activos estatales para recuperar el FEES
El Ministerio de Hacienda salió al paso de las dudas planteadas por el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) y ratificó que el gobierno mantiene como ancla fiscal el cumplimiento del balance estructural de -2,6% del PIB fijado para este 2026. La confirmación la realizó este martes el ministro Jorge Quiroz ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, en una sesión marcada por la preocupación por la sostenibilidad de las finanzas públicas.
El respaldo del Ejecutivo a la meta llega días después de que el CFA pusiera en entredicho la viabilidad del objetivo. En su Informe sobre Balance Estructural y nivel prudente de deuda, publicado el lunes, el Consejo advirtió que el cumplimiento de la meta para 2026 exige que se materialicen las medidas de ajuste de gasto aún pendientes que ha anunciado el Ejecutivo. Sin esa concreción, el cumplimiento queda sujeto a un grado relevante de incertidumbre.
EL DETALLE DEL AJUSTE FISCAL SEGÚN EL CFA
El informe del organismo autónomo dimensionó el esfuerzo requerido para alcanzar la meta. Según sus cálculos, lograr el balance estructural proyectado supone ejecutar medidas de contención del gasto por una reducción neta de US$674 millones. A lo anterior se suma la necesidad de una mejora de los ingresos estructurales por US$211 millones, lo que en conjunto permitiría cerrar la brecha fiscal estimada.
Frente a ese diagnóstico, el titular de Hacienda sostuvo que se está trabajando para lograr ese objetivo y que, por lo tanto, se mantiene como ancla de la política fiscal del gobierno. La declaración busca despejar cualquier señal de replanteamiento de la trayectoria de consolidación fiscal comprometida.
LA ESTRATEGIA PARA REACTIVAR EL FEES
En la misma instancia ante los diputados, el ministro dio a conocer una nueva arista de la estrategia del gobierno para robustecer las arcas fiscales. Se trata de un plan orientado a vender activos prescindibles del Estado con el objetivo de hacer caja e inyectar recursos al Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES).
El secretario de Estado explicó que la situación mundial actual, con vaivenes, es normal y que, en ese contexto, la venta de activos ilíquidos se presenta como una vía eficaz para recuperar el nivel del fondo. A su juicio, lograr ese objetivo únicamente a través de la generación de superávit tomaría demasiado tiempo.
“No tiene ningún sentido guardarlos. El FEES se recupera vendiendo activos”, remarcó la autoridad. En esa línea, Quiroz indicó que ya se ofició a todos los ministerios para que elaboren una lista con sus activos disponibles para enajenación, lo que permitiría identificar qué bienes del Estado pueden transformarse en recursos líquidos.
LA SITUACIÓN ACTUAL DEL FONDO
El FEES contaba a junio con recursos por US$3.884 millones, una cifra prácticamente sin variación respecto del inicio del año. No obstante, el análisis trimestral muestra un leve repunte: el valor a precios de mercado del fondo aumentó en US$9,41 millones en comparación con marzo de 2026.
Ese incremento se explicó por intereses devengados de US$28,85 millones, compensados por una pérdida de capital de US$19,03 millones. Esta última se debió principalmente a la depreciación que registraron durante el trimestre las monedas en las que invierte el fondo respecto del dólar. A ello se sumaron costos de administración, custodia y otros conceptos por US$0,42 millones.
La evolución mensual, en tanto, mostró una disminución. En junio de 2026, el valor de mercado del FEES bajó en US$15,92 millones. Esa variación respondió a intereses devengados por US$9,40 millones y a una pérdida de capital de US$25,03 millones, atribuida también a la depreciación de las monedas de inversión frente al dólar, más los costos asociados por US$0,30 millones.
COMPOSICIÓN DEL PORTAFOLIO POR MONEDA
Al cierre del primer semestre, el portafolio del FEES mostraba un claro predominio de activos en dólares. Del total de recursos, US$2.685,00 millones estaban invertidos en esa moneda. Le seguía el euro, con US$735,37 millones, y el yen, con US$348,22 millones. La inversión en yuanes alcanzaba US$115,46 millones, mientras que otras monedas concentraban apenas US$0,01 millones.
La distribución refleja una exposición relevante al comportamiento del dólar y a las fluctuaciones cambiarias globales, factor que explicó buena parte de las variaciones de capital del fondo en los últimos meses.
La combinación entre la defensa de la meta fiscal y el plan de venta de activos configura una estrategia doble del Ejecutivo: por una parte, mantener la credibilidad del compromiso de consolidación; por otra, generar liquidez para reforzar el principal mecanismo de estabilización de las finanzas públicas ante eventuales choques externos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
