
El presidente de la Comisión de Trabajo del Senado, Luciano Cruz Coke, ofició al superintendente de Pensiones, Joaquín Cortés, para que informe sobre las pérdidas del fondo de pensiones tipo E en 2026 y sus efectos sobre quienes están próximos a pensionarse. La solicitud también aborda la suficiencia y oportunidad de la regulación y la supervisión aplicadas a sus inversiones, con especial atención a los instrumentos derivados.
El documento apunta a esclarecer si la exposición efectivamente asumida resulta compatible con el carácter de fondo más conservador y con la protección de los afiliados que deben financiar una pensión en el corto plazo.
LAS CIFRAS QUE ORIGINARON EL OFICIO
El oficio recuerda que, según los datos del organismo regulador, en septiembre el fondo E tuvo una caída real de 4,92%, mientras que en los primeros siete meses del año el retroceso acumulado llegó a 10,39%.
A esos antecedentes suma otros de más largo plazo. Entre junio de 2021 y mayo de 2026, la volatilidad promedio anual de la rentabilidad del fondo E fue de 9,62%, cercana al 9,72% del fondo A, y su rentabilidad real promedio anual alcanzó 0,90%.
«Estos resultados exigen esclarecer si la exposición efectivamente asumida resulta compatible con su carácter de fondo más conservador y con la protección de los afiliados que deben financiar una pensión en el corto plazo», señala el documento.
«Se solicita validar estos antecedentes y explicar qué alertas y actuaciones de supervisión motivaron», agrega. Y advierte que «la posibilidad de una recuperación futura no resuelve, por sí sola, la situación de quienes deben pensionarse ahora».
LO QUE SE PIDE INFORMAR
Sobre esa base, el parlamentario pide un pronunciamiento fundado y documentado. Solicita precisar la magnitud de las pérdidas y sus efectos sobre las pensiones; entregar la rentabilidad mensual nominal y real del fondo E, por AFP y para el conjunto del fondo, desde enero de 2025 hasta el último mes disponible; y detallar la disminución patrimonial atribuible al resultado de las inversiones y su descomposición entre renta fija local y extranjera, derivados, cobertura cambiaria y otros factores.
Un punto específico es el alcance de la cifra de aproximadamente US$7.700 millones difundida públicamente respecto de posiciones en derivados: período, metodología, instrumentos y fondos comprendidos, monto atribuible al fondo E y diferencia entre valor de mercado negativo, exposición nocional y pérdida del período. Pide además explicar la contribución neta de esas operaciones al rendimiento del fondo E, considerando activos y coberturas asociados, para evitar dobles contabilizaciones.
En materia de afiliados, el oficio pide cuantificar a quienes tenían recursos en el fondo E y se pensionaron durante 2026, y a los que alcanzarán la edad legal de pensión en los próximos tres, seis y doce meses, distinguiendo entre quienes ya iniciaron el trámite y quienes cuentan con ofertas vigentes en SCOMP.
También solicita estimar el efecto de la caída sobre el monto de las pensiones, tanto en retiro programado como en renta vitalicia, con casos representativos de iguales edades, beneficiarios y saldos iniciales, comparando diciembre de 2025, junio y septiembre de 2026 y la última fecha disponible, en UF y porcentajes, explicitando supuestos y limitaciones.
A ello suma la evolución mensual de las tasas de venta de rentas vitalicias ofrecidas y contratadas, y de las tasas usadas para calcular el retiro programado, precisando sus diferencias, plazos de actualización y efectos.
EXPOSICIÓN AL RIESGO Y SUPERVISIÓN
En el plano del riesgo, el oficio pide identificar la normativa, resoluciones, oficios e instrucciones que habilitaron y limitaron las operaciones con derivados del fondo E, especialmente swaps de tasas de interés, y sus modificaciones desde enero de 2024, con sus textos, fechas de emisión y vigencia, fundamentos y evaluaciones de riesgo.
Consulta si durante 2026 se modificaron límites, criterios de cómputo o exigencias de cobertura, y si ello amplió la exposición permitida o buscó restringir una preexistente. Requiere informar, por AFP y mensualmente desde enero de 2025, la exposición bruta y neta a derivados, su valor nocional y de mercado, la finalidad de cobertura o inversión, duración y sensibilidad a tasas locales y extranjeras, apalancamiento económico, garantías y requerimientos de liquidez.
Añade los límites aplicables, holguras, excesos y plazos de regularización, y la forma en que se evaluaba el riesgo conjunto de los derivados y los activos subyacentes, más allá del cumplimiento formal de límites por instrumento.
El oficio pide explicar «cómo, existiendo supervisión permanente, se alcanzó este nivel de sensibilidad y volatilidad en el fondo más conservador», y remitir una cronología de alertas e indicadores detectados, con fechas, unidades responsables y decisiones adoptadas, además de las inspecciones, requerimientos, reuniones e instrucciones dirigidas a las AFP. Consulta también desde cuándo se conocía la elevada volatilidad de la lámina adjunta y por qué las medidas adoptadas se estimaron suficientes y oportunas para proteger a quienes estaban próximos a pensionarse.
SUFICIENCIA DEL MARCO VIGENTE
Finalmente, el documento pide pronunciarse sobre la suficiencia del marco vigente y su compatibilidad con la denominación y finalidad conservadora del fondo E, e informar las medidas inmediatas y reformas previstas para reducir riesgos desproporcionados, mejorar la información entregada a los afiliados y proteger a quienes están próximos a pensionarse, así como los resguardos aplicables durante la transición a fondos generacionales.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/presidente-de-la-comision-de-trabajo-del-senado-oficia-al-superintendente-de-pensiones-por-perdidas-en-el-fondo-e/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








