
El ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomás Rau, utilizó su presencia en el programa Estado Nacional de TVN para instalar la adaptabilidad laboral como una necesidad urgente del mercado del trabajo chileno y para comprometer una salida legislativa a la Sala Cuna Universal, iniciativa que espera ver convertida en ley a más tardar en enero.
La intervención del secretario de Estado se produjo en un momento en que el desempleo alcanzó 9,5% en el trimestre móvil mayo-julio, cifra que el propio ministro calificó de alta y que admitió que exige respuestas tanto de corto como de mediano plazo.
UN DIAGNÓSTICO CON COMPONENTES DISTINTOS
Rau descartó que el deterioro del empleo sea un fenómeno reciente. Argumentó que la economía es cíclica y que la actividad se contrae durante los meses de invierno, pero advirtió que el problema de fondo es de larga data y arrastra un componente de persistencia.
Para respaldar esa lectura, recordó que el país nunca recuperó los niveles de ocupación previos a la pandemia y que la tasa de desocupación lleva cuatro años al alza, con registros superiores al 8% durante los últimos 43 meses. Añadió que el Informe de Política Monetaria difundido en septiembre confirma ese diagnóstico.
Consultado sobre cuándo debería revertirse esa tendencia, el titular de la cartera mencionó la Ley de Reconstrucción entre las medidas de mediano y largo plazo, aunque reconoció que su implementación tomará tiempo. En el plano inmediato, destacó el subsidio de activación laboral ejecutado a través del Sence, cuyo objetivo es generar cerca de 50 mil puestos de trabajo y cuyos primeros beneficios comenzaron a pagarse en septiembre.
Sobre la meta oficial de reducir el desempleo a 6,5%, el ministro zanjó la distancia que se le atribuyó respecto del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Afirmó que se trata de una meta del Gobierno y que su condición de académico lo lleva a ser cuidadoso con el lenguaje. Reconoció que se trata de un objetivo exigente, pero defendió la pertinencia de fijarlo.
COSTOS LABORALES Y AUTOMATIZACIÓN
Al explicar los cuellos de botella de la economía, Rau apuntó a un origen multicausal. Recordó que el sector privado es el principal empleador del país y que los proyectos de inversión se traducen en contrataciones, pero sostuvo que los cambios legales han encarecido los costos laborales.
Mencionó el salario mínimo, la reducción de la jornada a 40 horas y la reforma de pensiones, que está elevando los niveles de cotización, y precisó que esa lectura no es exclusiva del Ejecutivo, sino que también ha sido planteada por el Banco Central y por economistas de distintas sensibilidades.
El ministro vinculó además los costos laborales con el proceso de automatización. Según expuso, el informe del Banco Central muestra que las ocupaciones con mayor riesgo tienen menos probabilidad de encontrar empleo, y advirtió que cuando los costos suben las empresas buscan sustituir trabajo por software, inteligencia artificial y tecnificación.
En esa línea defendió decisiones como el reajuste del salario mínimo conforme al IPC y el retiro del proyecto de negociación ramal, medidas que dijo apuntan a contener los costos laborales. Insistió en que la relación entre crecimiento y empleo ya no opera como antes de 2020 y que por eso resulta indispensable introducir cambios legales que permitan la adaptabilidad laboral, sin que ello implique precarizar el empleo.
SALA CUNA UNIVERSAL Y EL NUDO DEL FINANCIAMIENTO
El martes, la Sala del Senado despachó el proyecto de Sala Cuna Universal tras completar la votación en particular, pero el Ejecutivo no logró los votos necesarios para aprobar el mecanismo de financiamiento del fondo, uno de los puntos centrales de la iniciativa.
Rau calificó el proyecto como transversal y necesario para el país, y valoró el diálogo sostenido con más de 30 organizaciones de la sociedad civil. Explicó que el fondo se alimenta de una cotización de 0,35% a cargo del empleador y que, para no incrementar los costos laborales, se acordó con la Dipres rebajar la cotización que el empleador paga al seguro de cesantía, sin tocar el fondo.
El ministro señaló que se solicitó un estudio a la Superintendencia de Pensiones, cuyos resultados muestran que los fondos son sostenibles incluso en escenarios de crisis severa y que los beneficios promedio caen alrededor de 2,1%. Agregó que el Estado aportará 10 mil millones de pesos durante los dos primeros años y que el articulado contempla estudios periódicos y una evaluación tras el primer estudio actuarial.
Consultado por un eventual plan de emergencia, mencionó el impulso a la vivienda y a las obras públicas, con un plan de 15 mil millones de dólares en todo el período, sectores intensivos en mano de obra.
Fuente: Emol
Documento original: https://www.emol.com/noticias/Economia/2026/09/13/1211344/ministro-rau-cifras-desempleo-anuncios.html
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








