
El Ministerio Público y nueve organismos públicos y privados del sector financiero constituyeron el 17 de agosto de 2026 la Mesa Nacional contra el Fraude Financiero Transnacional, una instancia de coordinación destinada a reducir la incidencia de los delitos económicos y financieros en el país. La conformación de este espacio responde a un diagnóstico compartido: el fraude dejó de ser un fenómeno aislado para transformarse en una economía criminal organizada, digital y transfronteriza, que avanza al mismo ritmo que la tecnología.
LOS DIEZ INTEGRANTES
La Mesa reúne al Ministerio Público, la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI), la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), el Servicio de Impuestos Internos (SII), el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), la Unidad de Análisis Financiero (UAF), el Banco del Estado de Chile, la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), la Asociación de Retail Financiero (ARF) y NIC Chile, de la Universidad de Chile.
Todas las entidades reconocieron la necesidad de establecer mecanismos de cooperación, coordinación y colaboración de conocimientos e información para combatir las distintas variantes de fraude financiero, mediante una estrategia integral que facilite la detección de patrones delictivos.
LAS CIFRAS QUE EXPLICAN LA ALERTA
El fiscal nacional Ángel Valencia sostuvo que la constitución de la Mesa representa la decisión de construir un sistema de respuesta integrado, capaz de anticiparse a las amenazas, identificar patrones criminales, fortalecer la prevención, proteger a las víctimas y mejorar la persecución penal de quienes buscan enriquecerse mediante el engaño.
La autoridad aportó datos que dimensionan el problema. Desde 2024, las notificaciones y difusiones de INTERPOL relacionadas con estafas aumentaron un 54 por ciento. En Chile, los delitos de uso malicioso de tarjeta, clave o dispositivo financiero, contemplados en el artículo 7 de la Ley 20.009, junto con las estafas y otras defraudaciones contra particulares, representaron el 22 por ciento de los delitos ingresados durante el período 2025, con más de 305.959 causas y un incremento exponencial respecto de los años anteriores.
PREVENCIÓN Y CIBERSEGURIDAD
Michelle Bordachar, directora nacional (s) de la Agencia Nacional de Ciberseguridad, explicó que gran parte del fraude financiero transnacional comienza con un incidente de ciberseguridad: un phishing que engaña a las personas para que entreguen su información de seguridad, un malware que compromete un dispositivo o una brecha de datos que termina usándose para suplantar identidades.
Por eso, señaló, el aporte del organismo a esta instancia es la prevención, trabajando para que las instituciones financieras y los organismos públicos fortalezcan su detección temprana y su respuesta ante incidentes, y compartan información que permita anticipar los patrones de ataque antes de que se conviertan en fraudes consumados. Mientras más robusta sea la prevención en ciberseguridad, agregó, menos espacio tendrán las redes criminales para explotar esas vulnerabilidades.
LAS VARIANTES DEL FRAUDE
Bajo la denominación de Defraudaciones Informáticas conviven múltiples modalidades: fraudes con redirección de pagos, conocidos como Business Email Compromise (BEC); instalación de programas maliciosos o malware; phishing para robo de datos; fraudes con tarjetas de crédito y pasarelas de pago; ofertas de créditos y usura; fraudes por extorsión; suplantación de identidad en redes sociales y telecomunicaciones; plataformas de inversión en línea o trading; fraudes románticos; y estafas mediante ofertas falsas de trabajo, entre otras. Todas persiguen apropiarse de los dineros de las víctimas.
Esta cibercriminalidad constituye una fuente relevante de ingresos para la delincuencia organizada y facilita la comisión de otros delitos, como el terrorismo, el tráfico de drogas y la trata de personas. Representa, además, una amenaza para la prevención del lavado de activos, pues las organizaciones criminales buscan incorporar al sistema financiero los recursos provenientes del fraude y de otros delitos para ocultar su origen ilícito.
SECRETARÍA TÉCNICA Y COMPROMISOS
La secretaría técnica de la Mesa será asumida por el fiscal jefe de la Fiscalía Supraterritorial, Miguel Ángel Orellana, a quien corresponderá su coordinación y dirección. El objetivo es reducir la incidencia de los delitos económicos y financieros mediante el intercambio sistemático de información estadística y técnica, la adopción de estándares internacionales y la optimización de los procesos de respuesta ante el aumento crítico de causas judiciales.
Entre las acciones comprometidas figura la creación de una plataforma de intercambio de información estadística, fenómenos criminales, reportes de tendencias, dinámicas delictivas y datos agregados sobre fraudes financieros, que será administrada por el Ministerio Público. A ello se suman propuestas de reformas legislativas para perfeccionar el marco normativo y regulatorio, y el desarrollo de estrategias públicas de prevención y comunicación.
EL CONTEXTO INTERNACIONAL
La iniciativa se alinea con los acuerdos emanados de las Naciones Unidas durante la Cumbre Mundial contra el Fraude 2026, realizada en Viena, donde se reconoció la necesidad de adoptar medidas coordinadas para prevenir y combatir el fraude financiero, definido como una amenaza transnacional que evoluciona rápidamente, erosiona las confianzas, desestabiliza las economías y amenaza el Estado de Derecho.
Fuente: Agencia Nacional de Ciberseguridad
Documento original: https://anci.gob.cl/noticias/mesa-nacional-contra-fraude-financiero-transnacional/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














