
LA CONFIANZA Y LA SALUD MENTAL: EL DESAFÍO DE LAS ORGANIZACIONES
Las organizaciones han concentrado durante años sus esfuerzos en atraer, retener y potenciar talento, convencidas de que ahí reside una parte importante de su capacidad de crecimiento. Sin embargo, una columna publicada en La Tercera por Felipe Bunster, gerente general de Mutual de Seguridad, plantea una pregunta que incomoda: ¿cuántas personas creen realmente en la organización para la que trabajan?
La inquietud no es menor. El vínculo entre trabajadores y empresas parece estar cambiando de manera silenciosa, y la confianza se ha vuelto un activo tan escaso como decisivo.
UN ESTUDIO SOBRE LA EXPERIENCIA LABORAL
Para comprender esa transformación, Mutual de Seguridad y la Universidad Adolfo Ibáñez impulsaron el Track Mutual-UAI «Los chilenos y el trabajo». El objetivo fue identificar los factores que influyen en la experiencia de las personas dentro de las organizaciones: la confianza, el sentido del trabajo, el liderazgo y la calidad de las relaciones.
Los primeros resultados dejan una señal que merece atención. Siete de cada diez trabajadores declaran encontrar sentido en su trabajo, pero solo la mitad percibe un alto apoyo de su organización. Esa diferencia refleja una tensión de fondo: las personas siguen encontrando propósito en lo que hacen, pero el vínculo con las instituciones es cada vez más frágil.
Durante décadas se asumió que sentido del trabajo y compromiso con la organización eran equivalentes; quien encontraba propósito en su labor desarrollaría pertenencia hacia su entidad empleadora. El estudio muestra que esa distinción es relevante.
LA CONFIANZA SE DEPOSITA EN LAS PERSONAS, NO EN LAS ESTRUCTURAS
Los datos del Track Mutual-UAI indican que las personas confían menos en las estructuras y más en las experiencias concretas. Valoran más a quienes tienen al frente todos los días que los discursos o declaraciones institucionales. En concreto, los trabajadores perciben mayor apoyo de sus equipos y jefaturas directas que de la organización como institución.
Estamos ante un cambio en la naturaleza del vínculo laboral. Por mucho tiempo, las organizaciones obtenían legitimidad por su capacidad de ofrecer estabilidad y certezas. Hoy esos atributos ya no bastan: las personas esperan coherencia entre los valores que se declaran y los que efectivamente se observan.
LEY KARIN Y LA ATENCIÓN PSICOLÓGICA TEMPRANA
Ese cambio se vuelve tangible al mirar lo ocurrido a dos años de la entrada en vigencia de la Ley Karin. Las cifras del sistema muestran que la Atención Psicológica Temprana ha sido la medida de resguardo más utilizada. Más del 80% de las solicitudes se vinculan a acoso laboral, y en tres de cada cuatro casos quien presenta la solicitud es una mujer.
Para Bunster, los números reflejan «el fin de un silencio» que se mantuvo durante décadas: hoy las personas se atreven a denunciar conductas que estuvieron normalizadas.
LA PREVENCIÓN COMO CLAVE DEL ÉXITO
La columna advierte que un protocolo o canal de denuncias es solo el punto de partida legal. No garantiza, por sí mismo, un ambiente de trabajo sano. El éxito de la Ley Karin no se medirá por la eficiencia con la que se tramitan las denuncias, sino por la capacidad de prevenir que esos conflictos ocurran. Esa prevención descansa en la confianza: equipos seguros para expresar inquietudes antes de que escalen, liderazgos cercanos que intervienen a tiempo y organizaciones donde el buen trato es una práctica diaria y no una política escrita.
La salud mental en el trabajo es, en ese sentido, el territorio donde la confianza se pone a prueba.
EL FUTURO DEL TRABAJO
La principal advertencia de la medición no es que los trabajadores hayan perdido el sentido del trabajo, sino que está en juego la capacidad de las organizaciones de convertirse en instituciones en las que las personas crean. Las organizaciones podrán incorporar tecnología, rediseñar procesos o cumplir nuevas exigencias normativas, pero ninguna transformación será sostenible si quienes la integran dejan de sentir que existe un proyecto común, un entorno seguro y una organización en la que vale la pena creer.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














