Antofagasta plc, matriz de Antofagasta Minerals y del Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FCAB), anunció este jueves utilidades antes de impuestos por US$ 1.996 millones en el primer semestre de 2026, lo que representa un avance de 72% frente al mismo periodo del ejercicio anterior.
En paralelo, la firma comunicó que los impuestos pagados en beneficio del Estado se duplicaron, pasando de US$ 421 millones entre enero y junio de 2025 a US$ 927 millones en igual lapso de este año, lo que representa un incremento de 120%.
Los ingresos de la empresa que cotiza en la Bolsa de Londres llegaron a US$ 4.479 millones, con un aumento de 18% respecto de los US$ 3.799,4 millones de enero-junio de 2025.
RESULTADOS SEMESTRALES
En tanto, el Ebitda alcanzó los US$ 2.840,5 millones, un 27% por encima de los US$ 2.234,2 millones del primer semestre de 2025, mientras que el flujo de caja de las operaciones subió 53%, hasta US$ 2.772,9 millones.
Iván Arriagada, presidente ejecutivo de Antofagasta plc, destacó el sólido aumento de las utilidades y del Ebitda, explicado por el mayor precio del cobre y de otros metales que produce la compañía, junto con la disciplina para cuidar la competitividad y controlar los costos.
CAÍDA DE LA ACCIÓN
Pese a los buenos resultados, la acción de la minera sufre una fuerte caída de más de 5% en la Bolsa de Londres, hasta las 3.813 libras, al cierre de esta edición. El papel, en tanto, acumula un salto de más de 16% en el año y de 84% en doce meses.
PRODUCCIÓN Y COSTOS
La producción de cobre del grupo cayó 9% en el semestre, hasta 285.000 toneladas, por menores leyes del mineral en Centinela y Los Pelambres, y por la acumulación de inventarios en esta última faena debido a la mantención del mineroducto durante el segundo trimestre.
La producción de oro subió 2%, a 92.800 onzas, mientras que la de molibdeno retrocedió 18%, a 6.100 toneladas. El costo de caja neto se ubicó en US$ 1,22 por libra, una baja de 8% en doce meses, asociada a mayores créditos por subproductos y al control de costos. En contra pesaron la menor producción, el alza de insumos y el cierre de un convenio colectivo a tres años en Centinela.
El Programa de Competitividad generó ahorros por US$ 67 millones en el primer semestre, sobre una meta anual de US$ 110 millones. La deuda neta subió a US$ 3.966,1 millones desde los US$ 2.749,5 millones del cierre de 2025, por inversiones, pago de dividendos y el reconocimiento de la nueva infraestructura hídrica de Centinela como arriendo, tras el inicio de operaciones de ese activo. La razón deuda neta sobre Ebitda quedó en 0,68 veces, desde 0,53 veces en diciembre.
SISTEMA FRONTAL EN LOS PELAMBRES
Tras el sistema frontal que afectó a gran parte de Chile, y en particular a la región de Coquimbo, donde se ubica Minera Los Pelambres, la compañía informó que la faena retomó sus actividades luego de una suspensión preventiva. Arriagada señaló que la reanudación ha avanzado de manera segura y ordenada, lo que demuestra la resiliencia de la operación, el compromiso de los equipos y la solidez de los procesos de planificación.
Con ese cuadro, el grupo proyecta ahora una producción de entre 625.000 y 655.000 toneladas de cobre para 2026.
En materia de seguridad, la compañía sostuvo que mantiene indicadores que están entre los mejores de la industria minera. El máximo ejecutivo afirmó que llevan más de 5 años sin accidentes fatales en sus operaciones y proyectos, lo que refleja el compromiso permanente y la disciplina de los trabajadores.
PROYECTOS DE CRECIMIENTO
La minera tiene dos grandes proyectos en construcción, uno en Minera Centinela y otro en Minera Los Pelambres, con los que apunta a elevar su producción de cobre hacia fines de esta década. Arriagada sostuvo que siguen avanzando en ambos proyectos con miras a completar su puesta en marcha durante 2027, y que son fundamentales para aumentar en 30% la producción de cobre del grupo y fortalecer su resiliencia de largo plazo.
El ejecutivo también se refirió a la inversión de más de US$ 900 millones anunciada en junio para asegurar el suministro de agua de Minera Zaldívar. Según la compañía, esos recursos permitirán llevar aguas tratadas desde la ciudad de Antofagasta hasta sus operaciones y habilitan la posibilidad de que la faena siga operando hasta 2051. A juicio de Arriagada, en conjunto estas inversiones de largo plazo posicionan favorablemente al grupo para beneficiarse de la creciente demanda de cobre, impulsada por tendencias globales como la seguridad energética, la electrificación, la infraestructura digital y la inteligencia artificial.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
