Juan Pablo Rojas se presentó ante Chile como el autodenominado «Joker del CAE» que enseñaba a los deudores del CAE a dejar de pagar sin consecuencias. Hoy, decenas de sus clientes lo acusan de estafa: pagaron por una defensa que, dicen, nunca llegó. El mismo hombre que en 2018 irrumpió frente a los ministros de Educación y Hacienda para escenificar su rechazo al crédito estudiantil enfrenta ahora el descontento de quienes confiaron en su estrategia.
Rojas, autodenominado «Joker del CAE», construyó su reputación al frente del movimiento de evasión de cuotas del crédito universitario. Creó el estudio jurídico Defensa Educación y aseguró tener al menos 15 mil clientes, según sus propias cifras. Sus redes sociales prometían eliminar la deuda mediante una estrategia judicial que buscaba la prescripción de los pagarés, bajo el argumento de que existía un abuso de firma en blanco por parte de los bancos.
El 29 de diciembre de 2022, Rojas envió a uno de sus clientes un correo con el asunto «Plan NO pago CAE». En el mensaje insistía al menos cinco veces en que el deudor no debía seguir pagando el préstamo. El servicio ofrecido, bautizado como «Plan Moratorio», tenía un costo de 380 mil pesos e incluía modalidades de pago. El texto afirmaba que no habría repercusiones en ninguna área: ni Dicom, ni embargos ni problemas para pedir créditos.
LA PRIMERA APARICIÓN PÚBLICA
La primera aparición televisiva de Rojas fue en 2018. Su nombre, entonces desconocido, ganó atención por una acción particular: enfrentarse a los ministros Sergio Bitar, de Educación, y Nicolás Eyzaguirre, de Hacienda, durante una sesión en la que ambos estaban con otras autoridades.
Rojas, que en ese momento era estudiante, apareció de sorpresa y dejó sobre la mesa un par de monedas y un billete, mientras decía que le traía su cuota del CAE en dólares. «La historia los va a juzgar como los grandes criminales de la educación», lanzó. Bitar le pidió que no lo agrediera y le refutó: «Usted no es un deudor del CAE». Rojas respondió que era deudor del Fondo Solidario.
Ese mismo año se convirtió en coordinador nacional del movimiento Deuda Educativa y creó Defensa Educación. Su discurso apuntaba a que no pagar no tendría consecuencias y que ofrecía «protección legal» y «transparencia». En su sitio web se definían como la única empresa LegalTech chilena con una solución especializada para sus 15 mil clientes deudores del CAE.
LA ESTRATEGIA DE LA PRESCRIPCIÓN
La estrategia de Rojas, según explicó en una entrevista con Daniel Stingo, consistía en lograr que el pagaré prescribiera. Sostenía que existía un abuso de firma en blanco por parte de los bancos, es decir, documentos que el estudiante nunca firmó. En sus publicaciones aseguraba que se podía dejar de pagar legalmente, siempre que se hiciera con asesoría.
El mensaje de bienvenida a los potenciales clientes era directo: «No pagues tu cuota siguiente ni ninguna en adelante». Luego venían las ofertas. El «Plan Moratorio» implicaba dejar de pagar el CAE de inmediato e iniciar el proceso con ellos. El correo afirmaba que el procedimiento era seguro y que, aunque los plazos pudieran alargarse, el resultado siempre sería positivo.
El valor del servicio era de 380 mil pesos. Existían dos opciones de pago: un pie de 50 mil pesos más nueve cuotas, o el pago al contado con un descuento que lo rebajaba a 350 mil pesos.
CLIENTES A LA DERIVA Y OFICIO DEL SERNAC
Varios clientes acusan hoy que se trató de una excusa. Dicen que Rojas no respondió más y que sus casos no avanzaron. En el Facebook de Defensa Educación la actividad cesó en 2025, aunque la empresa aseguraba tener 13 mil deudores que lograron dejar de pagar. Esos casos de éxito implicaban que el monto del préstamo dejaba de pertenecer al banco y era trasladado a la Tesorería General de la República, pero la deuda seguía existiendo: el SII podía retener las devoluciones de impuestos.
En agosto de 2025, el Servicio Nacional del Consumidor, Sernac, ofició a Defensa Educación tras recibir una veintena de reclamos. Los clientes señalaron que fueron contactados por presuntos trabajadores de la empresa, quienes habrían informado un cese de actividades por incumplimiento de obligaciones laborales. Uno de los reclamos recogidos por el organismo relataba el pago de 700 mil pesos por el servicio completo y el posterior abandono de la causa.
Una ex trabajadora del estudio manifestó que se le comprometió un sueldo de dos millones de pesos, pero solo recibió la mitad. Cuando insistía a Rojas, él inventaba excusas o dejaba de responder. En uno de los mensajes que le envió, Rojas mencionaba un proyecto llamado SIGMA, una supuesta plataforma forense de Defensa Educación que capturaría datos de los titulares para construir evidencia sobre el CAE.
LA PROMESA INCUMPLIDA DE LOS EMBARGOS
A inicios de 2024 se informó que 540 mil personas habían dejado de pagar el CAE. El Estado debió usar US$300 millones para responder como aval de los morosos. Días después, Rojas subió un video celebrando el gasto fiscal y afirmó que 520 mil personas habían dejado de pagar, de las cuales 200 mil estaban con él. En esa misma intervención, aseguró que sus seguidores eran responsables de 150 mil millones de dólares en pérdidas para el Estado y acusó al Presidente Gabriel Boric de traidor por no condonar el crédito.
Rojas había prometido que la Tesorería General de la República nunca embargaría a quienes dejaran de pagar. Esa promesa no se cumplió. Los embargos para deudores del CAE comenzaron en junio de este año. No solo se vaciaron cuentas corrientes, sino que también se iniciaron procesos sobre bienes raíces en Antofagasta, La Araucanía y Los Lagos contra personas que mantenían deudas asociadas y nunca regularizaron las instancias de notificación.
EL NUEVO RUMBO DEL «JOKER»
Bío Bío Investiga envió una serie de preguntas a Rojas sobre las acusaciones, pero él solo explicó que el escenario cambió. Señaló que una parte importante del problema se trasladó a la cobranza de la Tesorería General de la República y que su defensa también tuvo que cambiar.
Añadió que ya no está concentrado en la defensa judicial, sino en desarrollar una solución distinta. Por eso creó «Auditoría Total CAE», una herramienta basada en inteligencia artificial que, según sus datos, ya registra 2.157 personas ingresadas a su sitio web.
Cuando se le preguntó por qué dejó de responder a sus clientes o si les devolverá el dinero, Rojas se limitó a plantear una nueva interrogante: si puede demostrarse correctamente cuánto debe cada persona. Dijo que sus clientes deben tener sus documentos, su reconstrucción financiera y una herramienta para ejercer sus derechos antes de que sus recursos se vean afectados.
Sus redes sociales siguen llenas de insultos y lo tildan de «estafador». Mientras tanto, el «Joker del CAE» mantiene su postura: asegura que él sigue siendo la única solución para dejar de pagar el crédito estudiantil.
Fuente: BioBioChile
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
