Iván Quezada, gerente general de CGE, defendió la estrategia del controlador chino State Grid y advirtió que la exigencia de reponer el suministro en un plazo de 24 horas resulta inviable en la práctica.
En una extensa entrevista publicada por La Tercera, el ejecutivo, que lleva 32 años en la compañía y ocho como gerente general, aseguró que desde la compra del 97% de la empresa por parte de la estatal china, en julio de 2021, la firma duplicó sus inversiones y recuperó dotación de personal.
Quezada explicó que ha visto pasar por la empresa a controladores de distintas nacionalidades: chilenos, estadounidenses, españoles y chinos. A diferencia del anterior dueño español, que habría reducido el capex y el opex para preparar la venta, el actual controlador tendría una visión de largo plazo. No compra activos para venderlos, compra activos para quedarse con los activos, afirmó.
En materia de personal, el contraste es evidente. Con los controladores españoles la plantilla llegó a 2.800 trabajadores; al momento de la llegada del nuevo dueño, la dotación había caído a 1.300. Hoy la empresa emplea a 2.400 personas, con un ritmo de contratación de entre 250 y 300 trabajadores por año. Las brigadas de construcción y mantenimiento, antes externalizadas, fueron internalizadas en todas las zonas.
Las cifras de inversión también cambiaron. Según Quezada, la inversión promedio en distribución pasó de US$ 60 millones a US$ 180 millones. Si se suma la transmisión, el total alcanza entre US$ 250 y US$ 280 millones anuales. La compañía atiende a 3,4 millones de clientes, equivalentes al 44% de la población, con 66 mil kilómetros de redes de distribución y 3.663 kilómetros de transmisión, con 225 subestaciones entre Arica y la Región de Los Ríos.
El ejecutivo evitó pronunciarse sobre eventuales aprensiones políticas por el origen chino del capital. Mi trabajo es técnico, no es político, afirmó, y recordó que CGE es una empresa chilena con capitales chinos.
LEY DE ORDENAMIENTO TARIFARIO
Respecto de la ley de ordenamiento tarifario aprobada en julio, el ejecutivo calificó de adecuado el mecanismo que permite pagar la deuda con las distribuidoras mediante una institución financiera, para luego recuperar esos fondos con cargo a la disminución de tarifas proyectada desde 2028. El camino que se tomó es adecuado, sostuvo.
El pago, sin embargo, aún no se materializa. Quezada señaló que el proceso es largo y que esperan que se concrete dentro de este año. Recordó que en la ocasión anterior el trámite demoró cerca de siete meses.
En cuanto a la renegociación de contratos con las generadoras, afirmó que la posibilidad de que la Comisión Nacional de Energía converse con las empresas que mantienen contratos caros debió haberse planteado hace mucho tiempo. El ejecutivo espera disposición de esas compañías para aliviar el costo de la energía de los clientes residenciales, por no decir que se paga mucho.
REFORMA A LA DISTRIBUCIÓN
Frente a la reforma del sector, CGE ya trabaja en proyectos para presentar a la autoridad. Las prioridades son el soterramiento de líneas en algunas comunas y la instalación de medidores inteligentes, especialmente en zonas rurales del sur de Santiago, O’Higgins, Maule y hasta Temuco, donde la calidad del servicio se ve afectada por árboles fuera de faja.
Para Quezada, la discusión debe generar certezas que permitan robustecer la infraestructura de distribución, incorporar tecnología y dar flexibilidad a la red para responder a las nuevas demandas de consumo. Los clientes, dijo, deberían ver una mejor calidad de servicio y dejar de enfrentar restricciones energéticas para sus proyectos.
NORMA DE REPOSICIÓN EN 24 HORAS
El gerente general también se mostró crítico frente a la norma que exige reponer el servicio en un plazo de 24 horas. Puso como ejemplo el caso de Tocopilla, donde la caída de quebradas haría imposible cumplir esa meta sin exponer a los trabajadores. ¿Cómo vas a reponer el servicio en 24 horas por donde pasó un aluvión?, cuestionó.
Agregó que reponer el suministro en esas condiciones podría poner en riesgo a las familias afectadas, por ejemplo ante una electrocución derivada de la humedad, y señaló que la idea no está trabajada como corresponde.
TENDENCIA DE CONSUMO
Consultado por el comportamiento del consumo eléctrico, Quezada indicó que tras la pandemia los crecimientos han sido acotados: entre 1% y 1,5% anual, frente al 3% de años anteriores. Para que el país avance en la transición energética, dijo, se requieren inversiones en infraestructura; de lo contrario, el desarrollo queda amarrado.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
