Ansiedad presidencial en la oposición: la alta figuración de Boric y otros liderazgos que inquietan al bloque
La reaparición del expresidente Gabriel Boric en la agenda pública ha generado inquietud en sectores de la oposición, donde algunos interpretan sus intervenciones como un intento de posicionarse como líder de la izquierda de cara a una futura contienda presidencial. Aunque los partidos llaman a la calma, la discusión sobre liderazgos y alianzas ya se instaló en el bloque.
Tras regresar de su viaje a Uruguay, Boric reapareció este lunes en el lanzamiento del libro «El mundo invisible: una aventura cuántica» de Carla Hermann, en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. En esa ocasión, el exmandatario evitó pronunciarse sobre la contingencia más dura y centró sus palabras en la inversión en ciencia, a diferencia de semanas anteriores, cuando cuestionó la reforma de seguridad del Gobierno o hizo autocríticas sobre su administración.
Esas intervenciones han tenido eco en la oposición. Algunos actores las atribuyen a su intención de tomar el liderazgo del sector, algo que consideran extemporáneo, aunque reconocen que la figura de Boric parece estar permeando en otros rostros. El alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, también ha sido mencionado con opciones a futuro, luego de publicar una columna en El Mercurio junto a su par de Providencia, Jaime Bellolio, en la que plantearon la necesidad de construir acuerdos de Estado y políticas de largo plazo.
A ello se suma la entrevista del senador Diego Ibáñez en The Clinic, donde afirmó que «si el progresismo no crea una nueva coalición, tiene que despedirse de la idea de gobernar». Esa idea fue promovida durante su campaña por la nueva presidenta del Frente Amplio, Gael Yeomans.
En la reunión de coordinación de los partidos de la oposición, los presidentes acordaron dejar en pausa la discusión presidencial, ante la incomodidad que ha generado en el Socialismo Democrático la reaparición de Boric. También se desestimó la semana pasada la idea de un nuevo bloque, y en otras tiendas de izquierda se reconoce una «ansiedad presidencial» que no se atribuye solo al expresidente.
LA CALMA COMO CONSIGNA
En la cita del lunes, los timoneles de partidos coincidieron en que aún quedan varios años para la carrera a La Moneda y que cada colectividad tiene sus tiempos para analizar la idea de una coalición. Por ahora, todos se muestran conformes con la instancia de coordinación que va desde la DC al PC.
El presidente del PPD, Raúl Soto, afirmó que «no hay que tener ansiedad respecto de definiciones que vendrán más adelante». A su juicio, adelantar escenarios que recién se concretarán en tres años más es contraproducente y «complota contra los objetivos de unidad de la oposición». Soto insistió en que «las coaliciones son para gobernar, no para ser oposición».
La presidenta saliente del Frente Amplio, Constanza Martínez, sostuvo que «las coaliciones se construyen, la unidad se trabaja y no solo se declara». Agregó que existe un acuerdo amplio en la oposición para enfrentar a un gobierno de ultraderecha, pero que son respetuosos de los procesos internos de los partidos. «Lo fundamental es definir proyectos, más que nombres», recalcó.
LAS RAZONES DE LA ANSIEDAD
El decano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, Marco Moreno, señaló que no se trata de una carrera presidencial anticipada, sino de un vacío de liderazgo que incentiva a ocupar ese espacio. Advirtió que visibilidad no es liderazgo y que, a tres años de la elección, instalarse demasiado pronto es exponerse demasiado pronto.
Por su parte, el director del Centro de Políticas Públicas de la Universidad del Desarrollo, Gonzalo Müller, atribuyó la ansiedad al protagonismo del PDG y de su líder Franco Parisi, quien ha ejercido un poder de contrapeso ante el actual gobierno. Eso, dijo, generó presión en la izquierda para comenzar a conversar sobre candidaturas. «Algunos sienten que empiezan a correr ahora o no van a llegar», sostuvo.
El analista político y docente de la Universidad Andrés Bello, Germán Silva, planteó que Boric adelantó su regreso a la agenda coyuntural porque vio un espacio político ante el fallido intento del gobierno por retomar la discusión constitucional y la falta de liderazgos claros en la oposición. Recordó que en los últimos doce años, a los seis meses de cada administración, ha comenzado una competencia adelantada. «Esta es la primera vez que un expresidente irrumpe en la agenda tan temprano», dijo.
Rodrigo Meléndez, subdirector ejecutivo del Instituto Res Publica, indicó que los tiempos en política se han acelerado y que el desafío de la oposición es doble: no existe un liderazgo común ni capacidad de articularse en torno a una propuesta unificada. A su juicio, las apariciones de Boric, Vodanovic e Ibáñez son «intentos de ser el articulador de parte de la oposición ante el Gobierno y el país».
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
