
El ingeniero y ex decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Francisco Martínez, especialista en urbanismo y transporte, abordó el acuerdo entre el Gobierno y la concesionaria de la Autopista Central para reducir las tarifas del TAG. A su juicio, sin los cálculos que respaldan la operación resulta difícil determinar si el trato resulta o no conveniente para los usuarios.
En conversación con el programa Política en Vivo, de Radio Universidad de Chile, el académico abordó las dudas sobre si la disminución del precio se condice con la prolongación del contrato por 20 meses más, o si la tarifa debiera haber caído en una proporción mayor.
UN AJUSTE FRECUENTE EN LOS CONTRATOS DE CONCESIÓN
Martínez enmarcó la operación en una práctica extendida en este tipo de acuerdos. Según explicó, se trata de un «mecanismo relativamente estándar y conocido de ajustar en un contrato precios y tiempo». Y agregó que «de las concesiones, tienen que pensar en qué longitud de tiempo tiene sentido hacer la concesión para que la tarifa no sea tan alta y se pueda hacer aceptable para la sociedad».
La reflexión apunta a una tensión propia del diseño de estos contratos: la duración del plazo y el nivel de las tarifas son variables que se mueven juntas, de modo que extender el período de explotación es una de las vías disponibles para moderar el precio que paga el usuario.
LA INFORMACIÓN QUE FALTA PARA HACER LOS CÁLCULOS
El ingeniero fue claro en que la verificación de ese equilibrio exige antecedentes que no maneja. «Ahora, si los años están ajustados a los montos, hay que tener la información propia, yo no la tengo, pero habría que tener mucha información detallada para poder hacer los cálculos correspondientes», planteó.
En esa línea, entregó una señal hacia la autoridad: «Para eso están las autoridades, para que pidan esos datos sobre cómo se calculó». Con ello, el experto instaló el foco en la necesidad de que los fundamentos técnicos del ajuste sean conocidos y revisables, más allá del anuncio público de la rebaja.
AUTOPISTAS QUE YA ESTARÍAN PAGADAS
Martínez también se refirió al estado de recuperación de la inversión en estas infraestructuras. Afirmó que las autopistas «ya están pagadas» y sostuvo que quienes están a cargo de la concesión recuperaron su inversión «hace un tiempo». Añadió que el primer contrato que se suscribe persigue precisamente que la infraestructura quede instalada y pagada.
Ese punto alimenta la discusión sobre el plazo adicional otorgado a la concesionaria, pues la pregunta de fondo es qué contraprestación recibe la empresa a cambio de los 20 meses y qué beneficio concreto obtiene la ciudadanía con la rebaja de la tarifa en hora punta.
EL EFECTO SOBRE LA DEMANDA Y EL TRANSPORTE PÚBLICO
El académico advirtió además que el precio de las autopistas no opera únicamente como herramienta de regulación del tráfico. En su análisis, la tarifa también incide en la disposición de las personas a usar el automóvil cuando las condiciones de la vía son favorables. «Si tú bajas los precios de las autopistas, lo que ocurre es que tienes un traslado de usuarios del transporte público al automóvil», señaló.
Ese desplazamiento, precisó, no es el objetivo que persiguen los ingenieros en transporte, quienes buscan lo contrario. «Nosotros buscamos un equilibrio en que el atractor hacia el automóvil esté controlado y así la gente mayoritariamente use el transporte público», afirmó.
Consultado por las razones de esa preferencia, el experto apuntó a criterios de eficiencia: a su juicio, el transporte público resulta más eficiente, el costo asociado por unidad de persona es mucho menor y genera muchas menos externalidades.
LOS ALCANCES PARA EL MUNDO DE LA CONCESIÓN
La discusión abierta por Martínez trasciende el caso puntual de la Autopista Central. El episodio pone de relieve cómo se negocian y modifican los contratos de concesión cuando se busca conciliar el interés fiscal, la rentabilidad del concesionario y el costo que asume el usuario, y deja instalada la exigencia de que los criterios técnicos que sustentan esos ajustes estén disponibles para su escrutinio.
Esa es, precisamente, la información que el ex decano echó de menos.
Fuente: radio.uchile.cl
Documento original: https://radio.uchile.cl/2026/10/15/francisco-martinez-por-conveniencia-del-acuerdo-para-bajar-el-tag-habria-que-tener-informacion-detallada-para-hacer-los-calculos/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








