
En el marco del Día Internacional de las Mujeres Rurales, el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género realizó este 15 de octubre un encuentro con dirigentas de la Mesa Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, instancia destinada a reconocer su aporte al desarrollo del país y a dialogar con las autoridades sobre los desafíos que enfrentan las trabajadoras del campo.
La jornada fue encabezada por la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín, y contó con la participación de la subsecretaria de la cartera, Marcia Raphael; la seremi de la Mujer y la Equidad de Género, Carol Espinaza, y la directora nacional del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), Antonella Pecchenino.
DOS NUEVOS INSTRUMENTOS PARA EL ÁMBITO RURAL
Durante la actividad se presentaron dos herramientas orientadas a reforzar la respuesta institucional frente a situaciones de violencia en contextos rurales. Se trata de un Protocolo de Buen Trato, elaborado en conjunto con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), y de una Ruta de Protección, pensada para facilitar el acceso de las mujeres a medidas de atención y resguardo.
La instancia también sirvió para abordar el nuevo modelo de apoyo productivo que implementará INDAP, mediante el cual el servicio entregará atención directa a las mujeres rurales. Según explicó la ministra Judith Marín, la iniciativa comenzó en la Región de Ñuble y avanzó hacia Los Lagos, con una expansión progresiva a otras zonas del país.
LA PREOCUPACIÓN POR EL CIERRE DE PRODEMU
Sin embargo, la conmemoración se desarrolló en medio de la inquietud de organizaciones rurales e indígenas ante el cierre del programa Mujeres Rurales, ejecutado a través de un convenio entre INDAP y la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (PRODEMU).
La Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas de Chile (ANAMURI) acudió junto a otras organizaciones al Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de Naciones Unidas (CEDAW), con el fin de solicitar que se recomiende al Estado chileno garantizar la continuidad de las políticas públicas dirigidas a las mujeres rurales, campesinas e indígenas.
Al respecto, Isabel Armijo Huala, presidenta de ANAMURI, sostuvo que este año ha sido especialmente particular para las mujeres rurales, debido a las distintas medidas adoptadas por el Gobierno, entre ellas los recortes a programas y el inminente cierre de la Fundación PRODEMU. La dirigenta explicó que la presentación ante el organismo internacional busca dar a conocer las consecuencias que, a su juicio, tendría la interrupción del programa, gestión que cuenta con el respaldo de organizaciones feministas y del Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de PRODEMU.
EL FINANCIAMIENTO NO ES SUFICIENTE
Uno de los principales cuestionamientos de ANAMURI apunta al nuevo modelo de apoyo productivo liderado por INDAP, que contempla la entrega de recursos y atención directa a las mujeres rurales. Si bien Armijo reconoce la importancia del financiamiento, advierte que este no basta para sostener procesos de desarrollo a largo plazo.
El programa Mujeres Rurales contemplaba tres años de trabajo con cada usuaria, periodo en el que se combinaban recursos, capacitaciones, acompañamiento, fortalecimiento organizacional y apertura de espacios de comercialización. La iniciativa estaba dirigida especialmente a mujeres que no contaban con acceso a la tierra, al crédito o a las herramientas necesarias para desarrollar una actividad económica propia.
«Porque no se trata solamente de entregar dinero: hay que acompañar a las mujeres, empoderarlas en relación con sus derechos y abrirles espacios en los mercados», afirmó la dirigenta, quien insistió en la necesidad de impulsar una política pública específica que reconozca el papel histórico de las mujeres en el mundo rural y permita proyectar su trabajo en el tiempo.
SOBERANÍA ALIMENTARIA Y RECONOCIMIENTO
Para ANAMURI, fortalecer el trabajo de las mujeres rurales también implica resguardar la diversidad alimentaria y los conocimientos que las comunidades han transmitido entre generaciones. La presidenta de la organización destacó que una de las características de las mujeres rurales en Chile es que han conservado semillas, mantenido productos y creado nuevas formas de prepararlos.
En ese sentido, sostuvo que la labor de las campesinas es fundamental para la soberanía alimentaria del país, pues contribuye tanto a la producción como a la preservación de semillas y prácticas vinculadas a la alimentación, y advirtió que si el campo no produce y no se potencia la producción de las mujeres, en la ciudad habrá cada vez menos productos para consumir.
Fuente: radio.uchile.cl
Documento original: https://radio.uchile.cl/2026/10/15/isabel-armijo-presidenta-de-anamuri-por-el-cierre-de-prodemu-es-plata-para-hoy-y-hambre-para-manana/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








