
En una ceremonia realizada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile se presentó el libro Curador ad litem y debido proceso, de Jéssica Sandoval Barra, egresada del Magíster en Derecho con mención en Derecho Privado de esa casa de estudios y actual académica de Derecho Civil y Procedimiento de Familia en la Universidad de Santiago de Chile. La actividad fue difundida a través del canal de YouTube de la Facultad de Derecho U. de Chile y contó con las intervenciones de los profesores Pablo Cornejo Aguilera y María de los Ángeles González Coulon, además de la participación de la autora.
CORNEJO Y LA BRECHA PROCEDIMENTAL EN FAMILIA
El profesor Pablo Cornejo Aguilera, del Departamento de Clínica Jurídica de la Universidad de Chile, abrió las exposiciones destacando que la obra aborda un campo escasamente explorado: las consecuencias procedimentales en el derecho de familia. Señaló que existían trabajos relevantes sobre el interés superior del niño desde el plano sustantivo, pero faltaba una revisión que trasladara esos conocimientos a la aplicación práctica en sede judicial.
Cornejo sostuvo que el derecho del niño a ser oído opera como una herramienta procedimental del interés superior, pues le permite manifestar su opinión sobre cualquier asunto que lo afecte. Advirtió, sin embargo, que subsiste una definición técnica pendiente: qué medidas se adoptarán para resguardar ese interés y de qué modo se garantiza que el niño pueda formarse un juicio propio conforme al principio de autonomía progresiva y expresarlo en un proceso donde sus intereses estén comprometidos.
Desde su perspectiva, si las personas cuyos intereses se ven afectados por un procedimiento deben contar con la oportunidad de ser escuchadas, ello se traduce técnicamente en un mecanismo de representación que asegure independencia respecto de los demás intervinientes. El expositor valoró que la obra identifique las carencias actuales y proponga soluciones, entre ellas un mayor presupuesto para estas instituciones y reformas legales que establezcan la figura del abogado del niño como institución autónoma.
El académico puso énfasis en la mirada de derecho comparado que la autora incorpora, con especial atención a la experiencia argentina. Explicó que en ese país no solo se planteó la posibilidad de un curador ad litem como representante de los intereses del niño, superando las reglas civiles tradicionales sobre patria potestad, sino que se añadió una figura diferenciada: el abogado del niño, que cumple un rol independiente del curador dentro del proceso.
GONZÁLEZ Y LAS PERSPECTIVAS COMO HERRAMIENTA PROCESAL
La profesora María de los Ángeles González Coulon, directora del Departamento de Derecho Procesal de la facultad e integrante de la comisión académica del Magíster, abordó las denominadas perspectivas como instrumentos procesales. Señaló que históricamente el concepto se asoció únicamente a la perspectiva de género, pero que su alcance es mayor y comprende también la perspectiva de niños, niñas y adolescentes.
A juicio de la expositora, estas herramientas buscan detectar puntos de vulnerabilidad dentro del procedimiento, a fin de avanzar desde una igualdad meramente formal hacia una igualdad material o sustantiva. En el ámbito de familia planteó que la perspectiva de la niñez y adolescencia cumple un papel central, pues permite que los niños participen en el proceso en condiciones de equidad.
González destacó que la autora fundamenta su análisis en instrumentos nacionales e internacionales, y sostuvo que uno de los aportes del texto es construir el concepto de debido proceso aplicado específicamente a la situación de niños, niñas y adolescentes, en lugar de limitarse a enunciados generales. Valoró además que la obra examine la escasa regulación que existe en Chile respecto de los curadores ad litem, materia en la que, según indicó, no existen definición ni naturaleza jurídica claramente establecidas.
Recordó que la Ley que crea los Tribunales de Familia, que aborda la figura de manera tangencial, cumple ya alrededor de veinticinco años, y que persisten confusiones sobre su definición, naturaleza y funciones en el marco de la Ley sobre garantías y protección integral de los derechos de la niñez y adolescencia. A partir de esas interrogantes mencionó preguntas abiertas como si se requieren dos figuras diferenciadas, curador y abogado, o si basta con una sola.
La expositora también relevó el capítulo de derecho comparado, que recoge las experiencias de Argentina y Uruguay para respaldar propuestas normativas concretas, y afirmó que el texto sienta bases para delimitar la definición y las tareas del curador ad litem, en un escenario donde el derecho de familia evoluciona con rapidez.
PALABRAS DE LA AUTORA
Al cerrar la jornada, Jéssica Sandoval Barra agradeció la presencia de los asistentes y el apoyo de sus profesores y de la editorial. Manifestó su sorpresa por la recepción que ha tenido el libro y valoró que los temas abordados hayan resonado en las discusiones académicas recientes.
Sandoval explicó que la obra nació del trabajo desarrollado durante su periodo de magíster y que, si bien constituye su primer libro, espera continuar publicando en esta línea. Dijo que dedicará su vida académica a profundizar en la defensa de los derechos de niños, niñas y adolescentes, materia que considera fundamental más allá del ámbito estrictamente jurídico, y llamó a mantener la discusión y la interrogación constante como motor de mejora.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.















