El presidente de Sonda, José Orlandini, aseguró que la inteligencia artificial no dominará a la humanidad, pero advirtió que su uso masivo obliga a regularla y transformará el empleo. En una extensa entrevista, el ejecutivo también reveló los contratos que su compañía mantiene con organismos del Estado chileno y su plan para mejorar los resultados financieros.
IA EN LAS EMPRESAS CHILENAS
Según la encuesta Tech Trends de Sonda, dada a conocer en julio, el 88% de las empresas clientes declaró usar IA, frente al 16% del año anterior. No obstante, el 40% recién explora o desarrolla pilotos, el 30% la aplica en algunos procesos, el 13% la tiene instalada como eje estratégico y solo el 5% la integró de forma transversal en toda su operación.
Orlandini afirmó que el uso en América Latina es bien parecido: muy difundido, pero en tareas básicas como mejorar documentos o preparar presentaciones. Son cosas útiles, pero no cambian la forma de hacer negocios a las empresas, señaló. Frente a ello, la propuesta de Sonda es industrializar la IA, llevarla a resolver problemas específicos de cada industria.
CASOS DE USO Y FISCALIZACIÓN
Entre los ejemplos mencionados por el ejecutivo destacan los agentes de IA desarrollados para Codelco. Se trata de más de 100 software dedicados a automatizar procesos administrativos, como el análisis de contratos y el cumplimiento de los contratistas. Según Orlandini, permiten ahorrar muchísimas horas.
Otro caso relevante es la detección de fraudes en licencias médicas. La empresa trabaja hace dos años en esta área y hoy entrega mensualmente a Fonasa un informe con todos los sospechosos de fraude. La IA busca patrones que antes no se consideraban, como la asociación entre un médico y un laboratorio, más allá de la cantidad de licencias emitidas.
En su propio data center, el 60% de los incidentes críticos son detectados y resueltos por IA, como la saturación de memoria o fallas de comunicación. En programación, la compañía reporta un ahorro del 40% en horas de trabajo respecto de hace un año y medio. Ese ahorro no implicó una reducción de equipos: siendo más eficientes, logras ganar más cosas, explicó.
REGULACIÓN Y FUTURO DEL TRABAJO
Orlandini se mostró optimista frente a la IA, pero defendió una mirada equilibrada. Mencionó la encíclica del Papa León XIV, que analiza más los riesgos que los beneficios, y la comparación del jefe de la CIA, John Ratcliffe, con armas nucleares digitales. Para el ejecutivo, ninguno de los dos extremos es válido.
Consultado por el futuro del empleo, dijo que los trabajos rutinarios serán los más afectados y que los programadores que solo se dedican a codificar lo que otros les indican van a desaparecer o van a disminuir drásticamente. En ese escenario, consideró que la dicotomía entre ciencias y humanidades es medio falsa: se necesitan personas más integrales, capaces de definir para qué se usa la tecnología.
También se declaró partidario de regular la IA. El mayor riesgo, afirmó, es no lograr reconocer cuándo una tarea fue hecha por una máquina, como ocurre hoy con los profesores universitarios frente a las tareas elaboradas por los alumnos.
PLAN FINANCIERO Y CONTRATOS
Los resultados del primer semestre, revelados el 27 de julio, mostraron ingresos por US$792 millones, un aumento del 10%, utilidades por US$11 millones y Ebitda de US$64 millones. La acción ha fluctuado en torno a los $300 durante el año. Para mejorar la liquidez, en mayo Sonda aprobó su primer aumento de capital en 14 años, por US$55 millones, equivalente al 20% de las acciones.
Sobre la operación en Brasil, Orlandini descartó venderla: sentimos que tiene futuro, dijo, y explicó que la apuesta es mejorar los márgenes.
Entre los proyectos adjudicados en Chile, mencionó el consorcio Novamobility, integrado junto a la francesa Ineo, para mejorar la regularidad de los buses del sistema Red Movilidad de Santiago. El contrato, del Ministerio de Transportes, dura 12 años e involucra una inversión de US$150 millones. También trabaja en un sistema de tobilleras electrónicas para Gendarmería, adjudicado en 2025 y firmado este año, por US$70 millones, destinado al monitoreo telemático de condenados. En Copiapó instalará luminarias inteligentes por US$15 millones.
En el extranjero, Sonda se adjudicó el sistema de pago del teleférico de Guatemala integrado al transporte público, con inversión de unos US$15 millones; la gestión de buses y paraderos de Movirío en Río de Janeiro; el sistema de señalización y comunicación del ferrocarril México DF-Irapuato junto a Siemens, y un contrato de US$15 millones en Perú para un sistema de alerta temprana contra el crimen en San Martín, que usa cámaras e IA para anticipar delitos.
MIRADA A LATINOAMÉRICA
Orlandini consideró que Chile está a infinitos pasos de competir con ChatGPT o Gemini en el desarrollo de motores de IA, pero a la par de cualquier empresa mundial en su uso. Sobre China, afirmó que está bastante a la par de Estados Unidos en la generación de IA, con la diferencia de que allí las empresas tienen el poder económico y en China es el gobierno.
Descartó que América Latina pueda ser un contrapeso geoestratégico en los próximos diez años. La oportunidad regional, dijo, está en crear aplicaciones que hagan un muy buen uso de la IA, como ocurrió con Cornershop, y no en generar motores propios, que requieren alta capacidad de procesamiento y muchos recursos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
