Squella y Pavez liman asperezas en La Moneda tras polémica por chat filtrado
La tensión entre el Partido Republicano y el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, encontró este jueves un espacio de distensión en La Moneda. El presidente de la colectividad oficialista, Arturo Squella, coincidió con Pavez en una reunión que incluyó a otras autoridades y que cerró con gestos de cercanía entre ambos, pese a la controversia desatada por la filtración de un mensaje privado atribuido al timonel republicano.
La actividad se produjo luego de que Squella sostuviera una cita con el subsecretario de Desarrollo Regional, Sebastián Figueroa. Según personas que conocieron la instancia, también se sumó la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, quien milita en el Partido Republicano. En ese contexto, Pavez se incorporó a la reunión, en lo que fue el primer reencuentro entre ambos desde que se difundió el chat que remeció al oficialismo.
LA POLÉMICA POR EL MENSAJE FILTRADO
La controversia se originó por la divulgación de un chat privado enviado por Squella a un grupo integrado por exmiembros de la Fundación Jaime Guzmán. En el mensaje, el presidente republicano responsabilizaba a Pavez por el manejo de la salida de Juan Pablo Rodríguez, quien dejó el cargo de subsecretario de Hacienda después de que se conociera un test de drogas positivo.
En su escrito, Squella afirmaba que era muy grave el daño causado a Rodríguez y planteaba que Pavez debía pedirle perdón. El mensaje sostenía que el subsecretario del Interior había mostrado desdén frente al caso, además de hacer referencia a los trascendidos maliciosos que circulaban contra el exsubsecretario de Hacienda y a una supuesta irresponsabilidad en el proceso.
La divulgación de ese contenido generó incomodidad en Palacio y abrió un nuevo frente de tensión entre La Moneda y el principal partido del oficialismo. El episodio también alcanzó a Claudio Alvarado, aunque la fuente original no detalla el rol específico que habría tenido en la controversia.
EL REENCUENTRO EN LA MONEDA
Pese al clima que antecedió a la reunión, quienes presenciaron el encuentro describieron una interacción distendida, sin rastros de la tensión que algunos anticipaban. La actividad se desarrolló en un ambiente cordial y los protagonistas no dieron señales de distancia.
Al retirarse de Palacio, Squella salió acompañado de Pavez hasta la puerta. El senador y timonel republicano señaló: “Hay una amistad de muchos años trabajando juntos y vamos a seguir haciendo mucho”. La frase fue pronunciada ante quienes aún permanecían en el lugar, según consignó la crónica del encuentro.
Pavez, por su parte, utilizó su cuenta en la red social X para publicar una fotografía junto al republicano. El mensaje fue breve: “Buena conversación. Seguimos adelante”. Con esas palabras, el subsecretario del Interior selló públicamente la impresión de que la controversia quedaba atrás, al menos por ahora.
UN CIERRE CON GESTOS DE CERCANÍA
El reencuentro fue interpretado como un gesto hacia el interior del oficialismo, en un momento en que la filtración del chat había alterado la relación entre el Ejecutivo y la colectividad liderada por Squella. Las declaraciones posteriores, tanto del presidente del partido como del subsecretario del Interior, apuntaron en la misma dirección.
Si bien la polémica parecía haber quedado resuelta, la filtración dejó en evidencia las fisuras que pueden generar los canales informales de comunicación entre autoridades. El episodio constituyó un recordatorio de la sensibilidad política que rodea a las decisiones de personal en el gabinete.
La salida de Juan Pablo Rodríguez del Ministerio de Hacienda, tras conocerse el resultado de su test de drogas, sigue siendo el telón de fondo de esta historia. El manejo de esa situación fue precisamente el punto que Squella cuestionó en el mensaje filtrado, atribuyendo a Pavez una actitud esquiva frente al entonces subsecretario.
El gesto final de este jueves en La Moneda, sin embargo, permitió que ambos dirigentes mostraran una imagen de unidad. La coincidencia en Palacio, sumada a las declaraciones posteriores, dejó la sensación de que la controversia fue superada, al menos en el plano público.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
