La indignación pública generada por un conductor que circulaba a 264 kilómetros por hora y abandonó el tribunal con su licencia intacta impulsó a un grupo de diputados de oposición a presentar un proyecto de ley que permita a los jueces suspender cautelarmente el permiso de conducir en casos de conducción temeraria. La iniciativa, bautizada como Ley Toretto 2.0, fue ingresada este miércoles por parlamentarios del Frente Amplio y la Democracia Cristiana.
El proyecto busca modificar la legislación de tránsito chilena para cerrar un vacío que, según los autores, permite que conductores formalizados por manejo peligroso conserven su licencia mientras enfrentan el proceso penal. La propuesta fue encabezada por el diputado Ignacio Achurra (FA), junto a la diputada Constanza Schönhaut (FA) y el diputado Patricio Pinilla (DC), entre otros parlamentarios.
EL VACÍO LEGAL ACTUAL
La ley chilena vigente autoriza a los tribunales a retener la licencia de conducir como medida cautelar solo cuando el delito imputado es conducción en estado de ebriedad o bajo la influencia de drogas o sustancias psicotrópicas. Quienes cometen otros delitos de conducción temeraria —como exceder gravemente los límites de velocidad— quedan fuera de esa facultad cautelar.
El diputado Achurra explicó que, en la práctica, una persona formalizada por manejar a más de 267 kilómetros por hora puede salir del juzgado conduciendo su propio vehículo, porque la norma no entrega herramientas al juez para retener el permiso. Eso genera un riesgo inmediato para la seguridad vial y una sensación de impunidad en la ciudadanía.
LA PROPUESTA DE MODIFICACIÓN
La iniciativa presentada amplía el catálogo de delitos que habilitan la retención cautelar de la licencia. En concreto, incorpora a la conducción temeraria dentro de las causales que permiten al tribunal decretar esa medida, sin exigir que concurra ebriedad o consumo de drogas.
Achurra sostuvo que con este cambio los jueces podrán imponer la cautelar de retención de licencia a quienes cometan delitos de tránsito graves, aunque no estén vinculados al alcohol o las drogas. La medida busca evitar que personas que han puesto en riesgo la vida propia y la de otros conductores puedan seguir circulando mientras son investigadas.
Los diputados señalaron que el proyecto responde a un caso concreto que causó alarma social: un conductor sorprendido a 264 kilómetros por hora en una carretera, que fue formalizado pero salió del tribunal con su licencia vigente. Ese episodio motivó el nombre Ley Toretto 2.0, en alusión a la saga cinematográfica sobre carreras ilegales.
URGENCIA AL EJECUTIVO
Al presentar la propuesta, los parlamentarios emplazaron al Presidente de la República a otorgar urgencia a la tramitación del proyecto. Consideraron que el impacto social y la indignación generada por el caso ameritan una discusión legislativa rápida.
Achurra afirmó que le han pedido al mandatario que priorice esta iniciativa, dado que la ciudadanía no entiende cómo una persona que arriesgó la vida de otros conductores manejando a velocidades extremas pueda volver a su casa conduciendo. La urgencia permitiría que el proyecto avance en el Congreso en un plazo acotado.
La iniciativa deberá ser analizada en las comisiones de Transportes y de Constitución de la Cámara de Diputados. Los autores confían en que la transversalidad del respaldo —con firmas del Frente Amplio y la Democracia Cristiana— facilite su tramitación.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
