
El director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Yerko Ljubetic, acusó que la reforma que el Ejecutivo ingresó a la Cámara para rediseñar las atribuciones y la estructura del organismo tiene un sello ideológico y apunta a dejarlo sin capacidad de acción. Según su lectura, el texto no se limita a restringir las querellas criminales del instituto, sino que lo priva de recursos, elimina sus sedes regionales y reduce drásticamente su equipo jurídico.
«Este proyecto está fundado en prejuicios, definiciones identitarias y francamente ideológicas de un sector que apoya al Gobierno», afirmó el director del organismo en entrevista con ADN.
La autoridad reconoció que esperaban una propuesta del Gobierno de José Antonio Kast, pero sostuvo que el contenido los tomó por sorpresa: «lo que nos sorprende es la radicalidad y el carácter extremo de los contenidos del proyecto».
QUÉ CONTEMPLA LA INICIATIVA
El proyecto presentado por el Ejecutivo suprime la facultad del INDH de presentar nuevas querellas criminales. El organismo conservaría, en cambio, la posibilidad de denunciar delitos ante la Fiscalía y de interponer recursos de amparo y protección. Las querellas ya presentadas antes del cambio podrían continuar su tramitación hasta que se dicte sentencia.
En términos prácticos, el instituto mantendría la opción de informar posibles ilícitos, pero perdería la herramienta que le permite hacerse parte en nuevas causas penales y solicitar diligencias dentro del proceso.
El texto también reduce el Consejo de once a cinco integrantes y crea una Dirección Ejecutiva, seleccionada mediante Alta Dirección Pública, con el objetivo de separar la administración diaria de la conducción institucional.
LAS ADVERTENCIAS DEL DIRECTOR
Ljubetic sostuvo que los efectos serían más amplios que la discusión sobre querellas y que alcanzarían tanto la autonomía del instituto como su despliegue territorial.
«Es un proyecto que además desmantela el INDH. Le quita recursos y explícitamente elimina sus sedes regionales. Hoy somos una institución presente en todas las regiones del país y vamos a pasar a ser una institución con domicilio legal en Santiago», advirtió.
Respecto del equipo jurídico, apuntó al informe financiero: «Además, está explícitamente señalado en el informe financiero el despido del 70% de las personas que son abogadas en la institución».
«Es decir, este es un proyecto que afecta gravemente la autonomía, mutila atribuciones relevantes para el instituto y lo desmantela desde el punto de vista de su presencia y eficacia a nivel nacional», agregó.
EL ROL CONSULTIVO QUE DEFIENDE EL GOBIERNO
El ministro de Justicia, Fernando Rabat, ha defendido la idea de que el INDH concentre su trabajo en una función consultiva, manteniendo la posibilidad de presentar denuncias penales.
«Realzar que este Instituto, siguiendo lo que fue, en los llamados Principios de París, tiene un rol consultivo en materia de Derechos Humanos y no un rol perseguidor en materia penal», señaló el secretario de Estado en la fuente.
Rabat argumentó que la Constitución reserva al Ministerio Público el ejercicio de las acciones penales. Además, sostuvo que separar las tareas del Consejo y de la Dirección Ejecutiva busca mejorar el funcionamiento y el uso de los recursos del organismo.
LA DISPUTA POR EL ORIGEN DEL TEXTO
Otro punto de desacuerdo es el origen de la propuesta. El ministro afirma que recoge un trabajo transversal desarrollado durante 2025. «Este es un proyecto de ley que en su base fundamental se encuentra en un informe transversal que surgió al alero de la Ley de Presupuesto del año 2025 y por tanto no debiera complejizar absolutamente nada», señaló, al ser consultado por eventuales dificultades en la relación con la oposición.
Ljubetic rechazó esa lectura. Según explicó, la comisión de fortalecimiento proponía ampliar las atribuciones del instituto y reconocía la importancia de su presencia regional.
«Esta comisión planteó transversalmente el fortalecimiento de las atribuciones del INDH. De hecho, en materia de querellas ampliaba su alcance desde el punto de vista del tipo de delitos que podía perseguir el instituto», sostuvo.
El director reconoció una coincidencia en la separación de la gestión administrativa y la dirección institucional, pero aseguró que las demás propuestas no quedaron reflejadas en el proyecto. «Yo creo que es posible afirmar, a partir de los contenidos del proyecto, que esta es una iniciativa orientada no a reformar el instituto, sino derechamente a deformar el INDH», cuestionó.
APLICABILIDAD PARA ABOGADOS
Para quienes litigan en materia penal, el cambio más relevante está en la legitimación activa del instituto: de aprobarse el texto, el INDH dejaría de ser querellante en causas nuevas y solo podría denunciar ante la Fiscalía o recurrir vía amparo y protección. Las causas en que ya es parte seguirían su curso hasta la sentencia, de modo que la reforma operaría sobre el inicio de nuevas causas y no sobre las ya iniciadas. En el plano institucional, la creación de una Dirección Ejecutiva sometida a Alta Dirección Pública y la reducción del Consejo a cinco miembros modifican la estructura de decisión del organismo.
En nuestra lectura, la distancia entre ambas descripciones del mismo texto es, por sí sola, el dato más llamativo de este caso. Parece razonable que la discusión se ordene sobre los contenidos concretos del proyecto y sobre el informe financiero que el propio director del INDH invoca.
Fuente: BioBioChile
Documento original: https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2026/10/20/director-del-indh-acusa-reforma-ideologica-del-gobierno-para-desmantelar-y-neutralizar-al-organismo.shtml
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








