
El impuesto único de 10% que grava las ganancias de capital obtenidas por la venta de acciones con alta presencia bursátil vivió en 2026 su mejor año recaudatorio desde que comenzó a regir, pero aun así quedó lejos de las cifras proyectadas cuando fue creado. La paradoja ocurre a meses de que la actual administración de José Antonio Kast lo elimine: la ley de reconstrucción nacional despachada por el Congreso restablece la exención a contar del 1 de enero de 2027.
El tributo nació en enero de 2022, cuando el Congreso aprobó un proyecto impulsado por el segundo gobierno de Sebastián Piñera que lo incorporó entre las fuentes de financiamiento de la Pensión Garantizada Universal. Su vigencia efectiva comenzó en septiembre de ese año, con la entrada en aplicación de la Ley N° 21.420, que puso fin a un beneficio vigente desde 2001, instaurado durante la administración de Ricardo Lagos para las acciones de mayor transacción en la plaza local.
LA RECAUDACIÓN DE 2026
Según cifras obtenidas por Pulso mediante la Ley de Transparencia, la Tesorería General de la República contabiliza hasta julio de 2026 una recaudación de $55.554 millones, equivalentes a US$57 millones, por este concepto. La cifra supera la suma de todos los años anteriores: en 2023 el impuesto rindió $8.011 millones (US$8 millones); en 2024, $10.631 millones (US$11 millones); y en 2025, $14.282 millones (US$15 millones).
Pese al salto, el monto sigue por debajo de lo presupuestado. El informe financiero que la Dirección de Presupuestos presentó al Congreso en diciembre de 2021, cuando ese organismo era liderado por Cristina Torres, estimó una recaudación de $43.061 millones para 2022, unos US$44 millones a valor actual, y de $86.121 millones anuales, cerca de US$89 millones, desde 2023 en adelante.
EL RALLY QUE EXPLICA LA CIFRA
Detrás del aumento está el desempeño excepcional de la Bolsa de Santiago durante 2025, ejercicio al que corresponden las operaciones gravadas que se pagan en 2026. El Ipsa cerró ese año con un alza cercana al 57%, su mejor resultado anual desde 1993, cuando subió 68,73%, y completó cinco ejercicios consecutivos de ganancias con un incremento acumulado de 107,57%.
Los volúmenes acompañaron ese recorrido: los montos transados en acciones crecieron 68% y totalizaron US$50.870 millones.
Mauricio Larraín, presidente del Consejo Consultivo del Mercado de Capitales y profesor titular de la Universidad de los Andes, atribuye el fenómeno a ese escenario. «Muchos inversionistas aprovecharon el rally para vender y realizar ganancias acumuladas. Cada venta gatilla el impuesto», comenta.
Luis Felipe Ocampo, abogado socio de Recabarren y Asociados, apunta en la misma dirección y destaca que entre 2023 y 2025 la recaudación venía creciendo, con un incremento de 34% en el último ejercicio. El repunte del Ipsa, sostiene, empujó los montos transados a cifras cercanas al 70%, lo que amplió la base sobre la cual se calcula el tributo.
POR QUÉ NO SE CUMPLIÓ LA PROYECCIÓN
Larraín explica que la proyección original se calculó sobre las ganancias que los inversionistas obtenían cuando el impuesto no existía. Un gravamen que se paga al momento de vender, razona, desincentiva las transacciones y posterga decisiones: «La recaudación es el producto de la tasa por la base: la tasa subió, pero la base se achicó».
Ocampo habla derechamente de un error de estimación de la Dirección de Presupuestos, que se habría basado en datos históricos de transacciones y no en los mayores valores generados. A su juicio, en los primeros años de aplicación se redujo de manera notoria el monto transado de acciones y el impuesto generó un desincentivo a operar en bolsa. A eso suma la salida de capitales asociada a la crisis de octubre de 2019 y los retiros de fondos de las AFP, que restaron liquidez y profundidad al mercado. Además, advierte que este tipo de gravámenes a las operaciones bursátiles muestra una gran volatilidad, lo que vuelve muy imprecisa cualquier estimación de rendimiento.
EL REGRESO DE LA EXENCIÓN
Con la eliminación aprobada, desde el 1 de enero de 2027 volverán a quedar exentas las ganancias de capital por acciones con alta presencia bursátil para todos los inversionistas. La ley de reconstrucción nacional recoge el argumento del Ministerio de Hacienda: el impuesto recaudó menos de lo previsto y afectó el interés de los inversionistas en el mercado local, por lo que su supresión otorgaría mayor liquidez y profundidad al mercado financiero nacional, facilitando el financiamiento de empresas a corto y largo plazo.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió esa decisión en los mismos términos, señalando que la proyección inicial fue muy superior a lo que efectivamente ingresó a las arcas fiscales. Cabe recordar que los inversionistas institucionales, como las AFP y las compañías de seguros, mantuvieron la exención tributaria durante toda la vigencia del tributo.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/impuesto-a-ganancias-de-capital-con-acciones-recaudo-este-ano-mas-que-todos-los-anteriores-pero-sigue-bajo-lo-previsto/
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








