
La idea de legislar el proyecto que regula los sistemas de inteligencia artificial, la robótica y las tecnologías conexas en sus distintos ámbitos de aplicación quedó aprobada por unanimidad en la Comisión de Desafíos del Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación del Senado. Con ese respaldo, la iniciativa quedó lista para ser revisada en Sala, según lo informado desde la propia instancia parlamentaria.
La sesión tuvo un componente previo que marcó la votación. La comisión, presidida por el senador Rojo Edwards e integrada por Daniella Cicardini, Ricardo Celis, Luciano Cruz Coke y Manuel José Ossandón, esperó la indicación sustitutiva que había sido anunciada por el Gobierno. Esa indicación no fue ingresada, por lo que los legisladores optaron por poner la propuesta en votación.
EL CONTENIDO DE LA PROPUESTA
El objetivo declarado de la iniciativa es la modificación del modelo regulatorio para el desarrollo de esta tecnología en Chile. Desde el Senado explicaron que el texto se inspira en la ley de inteligencia artificial de la Unión Europea, y que su lógica consiste en regular de acuerdo al riesgo, «de manera que mientras más daño puede causar un sistema, más obligaciones tiene quien lo desarrolla o usa».
En cuanto a su ámbito de aplicación, el proyecto alcanza a proveedores, implementadores, importadores y distribuidores, sean nacionales o extranjeros domiciliados en Chile. Y establece cuatro niveles de riesgo: inaceptable, alto, limitado y sin riesgo evidente.
PLAZO PARA LAS INDICACIONES
De manera preliminar, la comisión dejó fijado como plazo máximo el 4 de diciembre para la presentación de indicaciones. Para esa misma fecha, el Ministerio de Ciencias debería también presentar su propuesta, según lo consignado en la tramitación.
PROHIBICIONES Y SECTORES SENSIBLES
El texto, en los términos descritos por el Senado, «prohíbe sistemas que atenten contra los derechos fundamentales, tales como la puntuación social (social scoring), la manipulación del comportamiento que cause daño o el reconocimiento biométrico remoto en tiempo real en espacios públicos (salvo excepciones muy calificadas)».
Junto con esas prohibiciones, la propuesta contempla «límites estrictos y mayores obligaciones para sistemas de IA usados en educación, empleo, salud y orden público», áreas que quedan bajo un estándar de exigencia más alto que el resto.
INSTITUCIONALIDAD Y SANCIONES
Otro de los ejes del proyecto es la creación de una institucionalidad a cargo de «supervisar el cumplimiento de la ley, aplicar multas y auditar los sistemas de alto riesgo». Es decir, un aparato público con funciones de fiscalización, sanción y revisión técnica de las herramientas consideradas más sensibles.
En materia sancionatoria, el texto contempla multas de hasta 20 mil UTM, cuyo monto se determina según la gravedad de la infracción cometida.
APLICABILIDAD PARA ABOGADOS
Para quienes asesoran a empresas que desarrollan, integran o comercializan sistemas de inteligencia artificial, la tramitación importa por varias razones concretas que el texto describe.
Primero, porque el proyecto define sujetos obligados con nombre propio: proveedores, implementadores, importadores y distribuidores, incluidos los extranjeros domiciliados en Chile. Segundo, porque la lógica regulatoria no es uniforme, sino graduada en cuatro niveles de riesgo, de modo que las exigencias cambian según el sistema de que se trate.
Tercero, porque fija un catálogo de prácticas prohibidas, entre ellas la puntuación social, la manipulación del comportamiento que cause daño y el reconocimiento biométrico remoto en tiempo real en espacios públicos, con excepciones calificadas. Cuarto, porque sectores como educación, empleo, salud y orden público quedan sometidos a límites estrictos y mayores obligaciones.
Quinto, porque se propone una institucionalidad con facultades de supervisión, multa y auditoría de los sistemas de alto riesgo, y un régimen sancionatorio que llega hasta las 20 mil UTM según la gravedad de la infracción.
Conviene precisar el estado de la discusión: se aprobó la idea de legislar y el proyecto quedó listo para Sala, con un plazo preliminar de indicaciones fijado para el 4 de diciembre, fecha en que el Ministerio de Ciencias debería presentar además su propuesta. La iniciativa aún no es ley.
En nuestra lectura, el paso dado por la comisión parece relevante menos por su efecto inmediato que por el orden de prioridades que instala: una regulación graduada por riesgo, con sujetos obligados identificables y un órgano llamado a fiscalizar y sancionar. A juicio de este medio, sería prudente seguir la discusión con la misma atención puesta en los detalles de implementación, porque es ahí donde suelen definirse las obligaciones que efectivamente pesarán sobre quienes desarrollan y usan estos sistemas.
Fuente: CNN Chile
Documento original: https://www.cnnchile.com/pais/avanza-en-el-senado-proyecto-de-ley-que-regula-los-sistemas-de-inteligencia-artificial-en-chile-como-funciona/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








