
Los alegatos por la acusación de colusión en el mercado del transporte de valores arrancaron esta mañana en el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), con la Fiscalía Nacional Económica (FNE) desplegando correos, planillas y mensajes de WhatsApp para sostener que Brink’s, Prosegur y Loomis, junto a un grupo de sus ejecutivos, acordaron tarifas entre 2017 y 2018.
El requerimiento fue ingresado el 7 de octubre de 2021 y apunta a las tres principales firmas del rubro. En la audiencia, el jefe de la División de Litigios del ente persecutor, Víctor Santelices, fue el encargado de exponer las pruebas ante los ministros del tribunal.
DELACIÓN COMPENSADA
Santelices puso el acento en la colaboración de Marcela Ferrada, exdirectora comercial de Brink’s, beneficiada con delación compensada.
«Es relevante y meritorio destacar la decisión de la señora Marcela Ferrada, quien es la primera persona natural dependiente de un agente económico en hacer uso de la delación compensada», señaló el fiscal.
Según expuso, esa colaboración fue clave para desbaratar un acuerdo que afectaba a la totalidad de los clientes de estas empresas y que seguía en pleno desarrollo cuando se ejecutaron las medidas intrusivas.
LAS PRUEBAS
Entre los antecedentes presentados, Santelices describió que los ejecutivos se comunicaban mediante correos personales y planillas Excel. Ejemplo de ello es un archivo elaborado por el entonces gerente general de Brink’s, Alberto Bálsamo, para coordinar los precios que ofrecerían a sus clientes.
Esos documentos, según detalló, se guardaban en un pendrive encriptado cuya clave de acceso requirió la colaboración del FBI para ser descifrada.
La FNE exhibió además una docena de correos, entre ellos una conversación entre Marco Malverde Muñoz, exgerente general de Prosegur Cash, y Martín Matos Pardo, director general Latam Sur de la misma firma.
Sobre esos intercambios, el fiscal sostuvo que se trataba de «un sistema, un medio de contacto que impide el registro de esas comunicaciones antes de la reunión programada», en alusión al sistema Silentel. Añadió que en esa comunicación interna se mencionaba una reunión con una persona a la cual los ejecutivos se referían como «la intuición», a quien atribuían tres temas, entre ellos el del nuevo modelo.
LAS MULTAS SOLICITADAS
En su requerimiento, la FNE pidió sanciones a beneficio fiscal que totalizan 81.585 Unidades Tributarias Anuales (UTA), equivalentes a unos US$ 63,4 millones.
Las mayores multas fueron solicitadas para Brink’s Chile S.A., por 39.325 UTA, correspondientes a US$ 30,5 millones, y para Juncadella Prosegur Group Andina S.A., por 33.253 UTA, equivalentes a US$ 25,8 millones. Se trata de los montos individuales más altos que la FNE haya solicitado en causas de colusión.
Para Wagner Seguridad Custodia y Transporte de Valores SpA, conocida como Loomis, en tanto, se pidieron 8.314 UTA, que corresponden a US$ 6,4 millones.
EL LENGUAJE DEL CARTEL
Santelices también detalló el lenguaje subrepticio y los apodos que los involucrados usaban para ocultar la coordinación de precios e identificar de forma disimulada a las personas.
Un ejemplo es el mensaje de WhatsApp que el entonces gerente general de Loomis, Cristian Catalán, envió el 21 de julio de 2018 a su gerente regional Luis «Rui» Sánchez, donde analizaba las estrategias frente a las competidoras, denominadas «los amigos».
En esa comunicación, Catalán comparaba las posturas tarifarias: «el loko», en referencia a Bálsamo, proyectaba alzas de entre 50% y 200%; él planteaba una posición de 15% a 20%; y Malverde, de Prosegur, se mantenía entre 5% y 10%, por contar previamente con precios más elevados.
De acuerdo con el fiscal, el texto dejaba al descubierto el malestar de las entidades financieras ante la agresividad de las alzas coordinadas, al punto que los bancos reaccionaron buscando retirarle los contratos a Bálsamo.
Otro intercambio citado fue el mensaje de WhatsApp que el 27 de junio de 2018 el gerente regional de Prosegur, Martín Matos, envió a su gerente general, Marco Malverde, para reportar una interacción previa con Sánchez. El texto comenzaba con el encabezado «Amigo» y la frase «Good news», y celebraba que «nuestro suequito y sus muchachos», expresión con la que aludían a Loomis por el origen sueco de su casa matriz, hubieran cerrado la compra de la competidora Chilevalores.
Para la FNE, la clave estaba en la conclusión del mensaje: «Menos uno, a romper los precios». Con ese antecedente, el órgano persecutor sostuvo que el cartel no se limitaba a la fijación cruzada de tarifas, sino que además festejaba la absorción de actores independientes como vía para eliminar la incertidumbre, evitar rebajas tarifarias y asegurar la estabilidad del acuerdo.
Al cierre de esta edición, el debate continuaba en el TDLC.
En nuestra lectura, la forma en que la FNE reconstruyó la coordinación a partir de correos personales, planillas y mensajes de WhatsApp parece mostrar lo difícil que resulta perseguir acuerdos que se gestan fuera de los canales formales de las empresas. A juicio de este medio, sería prudente seguir con atención cómo el TDLC pondera ese material en los alegatos que recién comienzan.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/llamados-por-silentel-y-mensajes-de-whatsapp-las-pruebas-de-la-fne-contra-brinks-prosegur-y-loomis-por-colusion/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








