
El diputado Jaime Bassa, del Frente Amplio, reafirmó esta mañana sus dichos sobre la reinauguración del monumento al general Baquedano en Plaza Italia y salió al paso de las críticas que esas declaraciones provocaron en el oficialismo. Desde el Congreso Nacional, en Valparaíso, el parlamentario insistió en que existe un malestar en la gente que no se puede ocultar.
La controversia se instaló luego de que Bassa cuestionara el regreso de la estatua a Plaza Italia. Consultado por sus afirmaciones, el también exconvencional optó por profundizarlas en lugar de matizarlas, y sostuvo que la discusión de fondo no es el monumento, sino el conflicto social que, a su juicio, sigue vigente en el país.
EL MALESTAR QUE NO SE OCULTA
Según el diputado, la extremaderecha, la derecha y el Gobierno llevan semanas, meses y años intentando borrar un hecho que calificó de indesmentible: que en Chile hay crisis social, conflicto social y malestar. Añadió que la ciudadanía se ha manifestado de manera sistemática en defensa de sus derechos, especialmente de los derechos sociales, y situó el empleo entre las materias que hoy concentran esa preocupación.
PLAZA DIGNIDAD
La frase que encendió la polémica fue directa: «Pongan el monumento que quieran, esa plaza es y seguirá siendo Plaza Dignidad», planteó Bassa, en una alusión que rememora el estallido social de 2019. La reinstalación del monumento al general Baquedano en Plaza Italia, en ese sentido, fue leída por el diputado como un gesto que no cambia el fondo del asunto.
Sus declaraciones generaron rechazo en el oficialismo, lo que derivó en una nueva ronda de declaraciones del propio Bassa, quien prefirió mantener el eje de su crítica en el diagnóstico social más que en el hecho puntual de la reinauguración.
PARAFERNALIA Y PARADA MILITAR
El diputado fue más lejos y cuestionó lo que describió como una puesta en escena destinada a tapar los problemas de fondo. Mencionó que se cubre la boca del metro y que se despliega una parafernalia casi nacional, junto con una Parada Militar que consideró absolutamente desproporcionada en Plaza Italia.
Su pregunta fue retórica y apuntó al sentido de esas acciones: si lo que se busca es borrar que hubo un estallido social, borrar que existe malestar o borrar que, a su juicio, el sistema neoliberal es injusto. Con esa formulación, el parlamentario desplazó la discusión desde la estatua hacia el modelo de desarrollo y sus consecuencias sociales.
LA PROTESTA COMO DERECHO
En el cierre de sus declaraciones, Bassa señaló que, a su impresión, más allá de lo que intenten hacer los distintos sectores políticos, el malestar existe y la protesta social es un derecho. Agregó que mientras esos derechos no sean resueltos, ese malestar va a seguir incubándose en la población.
La afirmación instala un punto de tensión relevante para el debate público chileno: la relación entre el ejercicio de la protesta, el uso del espacio público y la respuesta institucional a las demandas sociales. Se trata de una discusión que, en los últimos años, ha cruzado el trabajo legislativo y judicial en distintas materias.
RELEVANCIA PARA EL DEBATE JURÍDICO
El intercambio de declaraciones no dio cuenta de acciones legales ni administrativas concretas. La intervención del diputado Bassa se mantuvo en el plano político y comunicacional, con una idea central: que el malestar social es un hecho que, según su diagnóstico, no se puede ocultar.
Fuente: Emol
Documento original: https://www.emol.com/noticias/Nacional/2026/09/22/1212106/bassa-por-criticas-plaza-dignidad.html
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








