
El Tribunal Constitucional rechazó el requerimiento presentado por el juez Daniel Urrutia y otros cuatro magistrados que actualmente son indagados por la Corte Suprema en el marco de los 56 cuadernos de remoción abiertos contra jueces que viajaron fuera del país con licencia médica. La decisión del TC se conoce justo cuando el máximo tribunal se apresta a revisar esos antecedentes disciplinarios a partir de esta semana.
El rechazo del requerimiento significa que los jueces quedan sin la protección cautelar que buscaban ante la magistratura constitucional. Con ello, el proceso disciplinario que puede terminar con la expulsión del Poder Judicial continúa su curso ordinario ante el Pleno de la Corte Suprema. La defensa de los magistrados había solicitado, en primer término, la suspensión inmediata del proceso seguido en su contra y, además, la declaración de inconstitucionalidad de normas contenidas en el autoacordado que regula esta clase de procedimientos.
EL RECHAZO DEL TC
La presentación de Urrutia y de los otros cuatro jueces forma parte de una oleada de requerimientos que cerca de una veintena de magistrados ha ingresado al Tribunal Constitucional en los últimos meses. Todos ellos comparten un mismo origen: la decisión de la Corte Suprema de abrir 56 cuadernos de remoción respecto de jueces que viajaron fuera del país con licencia y que, además, enfrentaron sumarios administrativos en sus respectivas cortes de Apelaciones.
El objeto de la impugnación es el autoacordado del año 2020 del máximo tribunal, que establece el procedimiento disciplinario para estos casos. Los requirentes sostienen que dicho instrumento vulnera diversas garantías fundamentales, por lo que piden al TC que lo declare inconstitucional. Mientras ese examen se resuelve, buscaban como medida cautelar que se suspendiera el avance de los procesos de remoción.
Al rechazar el requerimiento, el TC desestima esa solicitud de suspensión. La decisión deja a los jueces requirentes en la misma situación procesal que al resto de los magistrados que integran el universo de 56 cuadernos, es decir, a la espera de la revisión que hará el Pleno de la Corte Suprema.
CONTEXTO DE LOS REQUERIMIENTOS
El conflicto se origina en conductas que fueron investigadas internamente por el Poder Judicial. Un grupo de jueces salió del país mientras se encontraba con licencia médica, situación que motivó la apertura de sumarios en sus respectivas cortes de Apelaciones. Esas investigaciones arrojaron sanciones para algunos y sobreseimientos para otros, lo que no impidió que la Corte Suprema, en uso de sus facultades disciplinarias, dispusiera abrir los 56 cuadernos de remoción.
La remoción es el mecanismo más gravoso dentro del régimen disciplinario judicial, ya que puede concluir con la expulsión definitiva del magistrado de su cargo. Por esa razón, los afectados han buscado protegerse en el Tribunal Constitucional, alegando que el autoacordado que fija el procedimiento no respeta el debido proceso y otras garantías.
El autoacordado de 2020 fue dictado por el propio máximo tribunal para ordenar la tramitación de estas causas. Los requirentes cuestionan que sus normas permitan un avance del proceso sin las garantías adecuadas de defensa e imparcialidad.
CASO URRUTIA
Uno de los casos más visibles es el de Daniel Urrutia, titular del 7° Juzgado de Garantía de Santiago. Urrutia fue investigado por haber salido del país estando con licencia médica. La fiscal judicial que instruyó la investigación le aplicó una suspensión de dos meses como sanción. Sin embargo, la Corte de Apelaciones de Santiago lo sobreseyó por considerar que la acción disciplinaria había prescrito, en atención al transcurso de dos años desde los hechos. Esa decisión se adoptó en una votación muy estrecha.
Pese al sobreseimiento dictado por la Corte de Apelaciones, el caso de Urrutia quedó comprendido dentro de los 56 cuadernos de remoción que la Corte Suprema abrió de manera general. El juez de garantía, al igual que otros magistrados en situación similar, acudió al TC para intentar frenar el avance del procedimiento en su contra.
La situación de Urrutia ilustra el escenario mixto que enfrentan los jueces indagados: algunos fueron sancionados por sus cortes de Apelaciones, otros fueron sobreseídos, y pese a ello todos quedaron sujetos a la revisión de la Corte Suprema.
REVISIÓN DE LOS CUADERNOS
La Corte Suprema inicia esta semana la revisión de los 56 cuadernos de remoción. Las audiencias se realizarán ante el Pleno del máximo tribunal y se extenderán desde mañana, entre las 10:30 y las 18:00 horas. En esas sesiones, los magistrados afectados podrán presentar sus alegatos ante los propios integrantes de la Suprema.
El resultado de esas audiencias definirá la situación laboral y judicial de cada uno de los jueces involucrados. La decisión final recae en el Pleno, que deberá resolver si hay mérito suficiente para la remoción o si los antecedentes no justifican la expulsión.
Con el rechazo del TC al requerimiento de Urrutia y los otros cuatro jueces, el camino queda despejado para que la Corte Suprema continúe con el análisis de los cuadernos. Los magistrados que no lograron la suspensión deberán ahora comparecer ante el Pleno y defender su permanencia en el Poder Judicial.
El desenlace de este proceso será observado con atención por el mundo jurídico, pues sienta un criterio jurisprudencial sobre los límites del autoacordado de 2020 y sobre la procedencia de la intervención del Tribunal Constitucional en los asuntos disciplinarios internos del Poder Judicial.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








