Socovesa cerró el primer semestre con pérdidas por $13.176 millones atribuibles a los propietarios de la controladora, lo que representa un empeoramiento de 61,3% en comparación con el saldo negativo de $8.171 millones del mismo período del año anterior. La constructora e inmobiliaria dio cuenta de estos resultados en su reporte financiero enviado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), donde además proyectó que el segundo semestre concentrará la mayor parte de la actividad de escrituración del año.
Según explicó la empresa, el mayor resultado negativo se explica principalmente por el menor volumen facturado durante el semestre, que bajó 29%. Esa caída no fue compensada por la reducción de los gastos de administración ni por los menores costos financieros reconocidos en resultados. La compañía agregó que el período estuvo marcado por la estacionalidad esperada en la escrituración, con una mayor concentración proyectada hacia el segundo semestre, y por un presupuesto de ingresos para el año que es aproximadamente 22% inferior a la facturación registrada en el ejercicio anterior.
En el segundo trimestre, la pérdida atribuible a los dueños de la controladora llegó a $6.803 millones, bastante por encima de los $80,9 millones negativos anotados en el primer trimestre. Los ingresos del trimestre cayeron 49,4%, hasta $37.700 millones. Para Socovesa, la menor facturación del período responde principalmente al calendario de escrituración y al menor nivel de actividad previsto para el ejercicio, más que a un deterioro de las expectativas operacionales de la compañía.
INGRESOS CONSOLIDADOS Y MEZCLA DE VENTAS
Los ingresos consolidados del semestre sumaron $91.992 millones, con una disminución de 28,8% respecto del mismo lapso del año anterior. La mezcla de esos ingresos cambió de manera relevante: las ventas de inmuebles se redujeron 41,4%, hasta $68.505 millones, mientras que las ventas de terrenos alcanzaron $14.016 millones, casi cuatro veces lo registrado en igual período del ejercicio previo. A su vez, las ventas de inmuebles recibidos en parte de pago aumentaron 22,4%.
En el plano comercial, las promesas netas del primer semestre alcanzaron MUF 2.968, lo que equivale a un aumento de 31,6% frente a igual período del año anterior. Las unidades netas, por su parte, subieron 46,6%. La tasa de desistimientos acumulada a seis meses bajó de 26,6% a 8,5%, lo que la compañía interpretó como una mejora relevante en la calidad de los cierres comerciales.
EXENCIÓN DE IVA Y LANZAMIENTOS
En su reporte, Socovesa también se refirió a la exención transitoria de IVA a la vivienda nueva anunciada por el gobierno en abril. La firma calificó la medida como una buena noticia para el sector, pero señaló que, al no haberse implementado rápidamente, generó un compás de espera en los compradores, que se mantuvieron a la expectativa de concretar la compra bajo el nuevo beneficio. Esa situación desaceleró las ventas del período abril-julio y terminó impactando el margen y las promesas de la compañía durante ese lapso, en relación con lo presupuestado.
Durante el semestre, la empresa lanzó siete nuevos proyectos, todos en formato departamentos: cuatro de Almagro, uno de Pilares y dos de Socovesa. El potencial agregado de venta de esos proyectos es de MUF 5.302, equivalentes a 982 unidades. El saldo vendido por facturar se ubicó en MUF 6.741, que incluye MUF 5.388 por promesas de viviendas nuevas y MUF 1.352 por terrenos. Socovesa precisó que esas cifras están sujetas a desistimientos, a retrasos en la adjudicación de subsidios y a los riesgos propios del proceso de escrituración, tanto para viviendas nuevas como para terrenos.
GESTIÓN DE DEUDA Y ACTIVOS
La administración afirmó que, en línea con los objetivos definidos por la gerencia y aprobados por el directorio, la compañía registró avances concretos durante el semestre. Entre ellos, mencionó la reducción de la deuda financiera, con un perfil de vencimientos alineado al esquema de financiamiento proyecto a proyecto; la generación de caja positiva; la disminución de los gastos de administración; y el avance sostenido en la enajenación de activos prescindibles. El efecto en resultados y flujo de estas operaciones, explicó, se reconocerá en la medida que las promesas suscritas se materialicen en escrituraciones.
Socovesa reconoció que el menor volumen de escrituración del semestre impactó negativamente los resultados y los indicadores de rentabilidad. Sin embargo, aseguró que la evolución operacional muestra señales favorables en materia comercial, de control de gastos y de reducción de deuda.
De esta forma, la compañía enfrenta la segunda mitad del ejercicio con números aún en rojo, aunque la administración aseguró que la evolución operacional muestra señales favorables. Esas señales, de todos modos, están condicionadas a los desistimientos, a los retrasos en la adjudicación de subsidios y a los riesgos propios del proceso de escrituración, según advirtió la propia empresa.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
