
El Senado de la República vivirá el próximo miércoles 7 de octubre, cerca del mediodía, una sesión especial cuyo invitado central será el canciller Francisco Pérez Maquena. En la instancia deberá detallar los alcances del plan Escudo de las Américas, la iniciativa que impulsa Donald Trump en Estados Unidos y a la que el presidente José Antonio Cas comprometió a Chile durante su reciente paso por ese país.
La sesión fue pedida por los comités del PS, PPD, PL e Independientes y contó con el respaldo del resto de las bancadas. Así lo consignó el bloque de actualidad del canal TVSenado Chile, que dio cuenta además de las posiciones cruzadas que el tema genera.
Para la oposición, el foco está en una posible vulneración del estado de derecho y de la soberanía nacional. El oficialismo, en cambio, releva la colaboración en el combate al crimen organizado.
En el debate se planteó que existe una duda razonable sobre si la adhesión constituye solo una declaración de buena crianza entre países o si, por el contrario, compromete a las Fuerzas Armadas y recursos financieros, ya sea mediante el envío de tropas a otros territorios o con la llegada de contingentes extranjeros a Chile.
A propuesta del socialismo democrático, y con el respaldo de todas las bancadas de oficialismo y oposición, se acordó requerir una explicación formal de las más altas autoridades del país. A la sesión están convocados los ministros de Seguridad, de Defensa y de Relaciones Exteriores, en su calidad de responsables de informar al país a través del Senado, órgano que además aprueba los tratados y fija los roles de las Fuerzas Armadas.
Desde la vereda de enfrente se sostuvo que no hay motivo de alarma. Se afirmó que se trata únicamente de una declaración conjunta con Estados Unidos para frenar el crimen organizado internacional, con una coordinación adecuada y efectiva. Se descartó, asimismo, la llegada de militares extranjeros, la eliminación de la Corte Penal Internacional o un menoscabo a la certeza jurídica y a la soberanía, recordando que la Constitución y las leyes están por sobre todo.
MIGRACIÓN COMO POLÍTICA DE ESTADO
Otro de los ejes del bloque fue el seminario Migración y Política, realizado en dependencias de la Universidad Diego Portales. Allí participaron la presidenta del Senado, Paulina Núñez; la exministra del Interior y Seguridad Pública, Carolina Toá, y el escritor y analista político Patricio Fernández, este último como moderador.
El encuentro abordó la actualidad, los desafíos y la evolución del fenómeno migratorio. Se subrayó que la calidad de la información disponible resulta clave para adoptar políticas públicas de fondo que trasciendan a los gobiernos de turno, en tanto la materia debería ser tratada como política de Estado y no como respuesta coyuntural. Ninguna administración resolverá el asunto de un día para otro, se advirtió, por lo que cada gobierno deberá ejecutar medidas que permitan seguir planificando y ordenando.
También se habló de un problema de foco: la política habría llegado tarde y mal. Se insistió en la necesidad de distinguir entre los flujos migratorios y el problema criminal que se aprovecha de ellos, ya que la mayoría de quienes migran no tiene vínculo con grupos criminales. Estas personas buscan rehacer sus vidas, trabajar, acceder a una vivienda, que sus hijos asistan al colegio e integrarse a la sociedad, se planteó.
En cifras, se consignó que Chile duplicó su población migrante en menos de una década, pasando de algo más de cuatro por ciento a cerca de nueve por ciento. El panel llamó a mirar el fenómeno desde una óptica más amplia que la sola seguridad, incorporando sus dimensiones económicas, políticas y culturales.
FUERZAS ARMADAS Y SEGURIDAD PÚBLICA
Finalmente, el seminario Participación de las fuerzas armadas en la seguridad pública, balance y desafíos, desarrollado en la biblioteca del Congreso Nacional, analizó los conflictos que plantea el uso de ramas castrenses en tareas cotidianas de control de la delincuencia y resguardo del orden público.
La actividad contó con la participación del senador Gastón Saavedra, integrante de la Comisión de Defensa, además del Instituto de Igualdad, especialistas y exautoridades. Mediante distintos paneles se realizaron comparaciones internacionales en la región y se revisó el caso chileno, marcado por el uso permanente de herramientas como los estados de excepción constitucional en el sur, el resguardo en la frontera norte y el planteamiento de una nueva figura de estado de excepción en materia de seguridad pública.
Se observó que se trata de un asunto complejo, pues la Constitución asigna a las Fuerzas Armadas funciones vinculadas a la seguridad nacional, lo que incluye la relación y el control de la frontera. En ese contexto se abrió la discusión sobre una eventual militarización del sistema policial. Los expositores coincidieron en la necesidad de contar con conclusiones claras y nítidas frente al acuerdo suscrito entre Chile y Estados Unidos, materia que, hasta el momento, el país desconoce en sus detalles.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








