
El proyecto de Sala Cuna Universal entró en su tramo decisivo en el Congreso. La iniciativa ya superó el Senado y quedó radicada en la Cámara de Diputados justo cuando este viernes 30 de octubre vence el plazo para que el Ejecutivo presente sus indicaciones, en una discusión que, según la información recabada, está concentrada casi por completo en cómo financiar el nuevo sistema para que sea efectivamente accesible, más aún cuando el desempleo femenino sigue sobre el 10%.
EL NUDO DEL FINANCIAMIENTO
De acuerdo a la información recabada por Radio Bío Bío, los cambios que prepara el Ejecutivo considerarían que la cotización total al Fondo bajaría de 0,35% a 0,3% de cargo del empleador. Ese monto se financiaría con una rebaja de 0,15% aplicada tanto a lo que se destina a las cuentas individuales de cesantía como a lo que va al Fondo de Cesantía Solidario.
Con esa fórmula, la cuenta individual baja de 1,6% a 1,45%, mientras el fondo solidario pasa de 0,8% a 0,65%, sin que aumente el costo laboral. Se trata de un recorte menor al de la indicación presentada en el Senado, que fijaba la baja a las cuentas individuales en 0,2%.
Ayer en el Congreso, en tanto, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, adelantó que se encuentra en reuniones con la oposición y no quiso adelantar nada sobre las indicaciones.
TRES TRAMOS SEGÚN EL TAMAÑO DE LA EMPRESA
En el debate político circula una propuesta que busca acercar posturas: que la cotización al Fondo de Sala Cuna se diferencie según la categoría de las empresas, medida por su facturación anual en Unidades de Fomento. Para eso se dividiría en tres tramos.
En el primero, las micro y pequeñas empresas pagarían un 0,25% de la planilla, financiado desde la Cuenta Individual de Cesantía y el Fondo de Cesantía Solidario, que aportan un 0,1% y un 0,15% respectivamente.
En el segundo tramo, las medianas empresas subirían a un 0,35%. El Fondo de Cesantía Solidario mantiene su 0,15% y la cuenta individual sube a 0,2%.
Las grandes empresas, en tanto, quedarían con la exigencia mayor: un 0,45%. Conservan la distribución del tramo anterior y agregan un 0,1% extra que saldría directamente del bolsillo del empleador. Es el único caso en que la propuesta contempla un costo para la empresa.
LA POLÍTICA Y LA DUDA DEL COPAGO
La diputada del PDG Tamara Ramírez sostuvo que, tras reunirse en el Congreso con el ministro Rau, se logró avanzar en que se acogieran algunas de las ideas propuestas por la parlamentaria.
En paralelo, como el costo del servicio varía entre territorios, aún no se sabe si habrá copago. Si lo hay, el Gobierno propone un suplemento solidario para las familias del 60% más vulnerable.
APLICABILIDAD PARA ABOGADOS
Para quienes asesoran empleadores y familias, el texto en discusión combina dos decisiones que conviene seguir por separado: la arquitectura de financiamiento, que toca los porcentajes destinados a las cuentas individuales de cesantía y al Fondo de Cesantía Solidario, y la eventual diferenciación de la cotización según la facturación anual en UF de cada empresa.
El punto de mayor exposición sería el tramo de grandes empresas, único caso en que la propuesta contempla un costo directo para el empleador, siempre según la información disponible. A ello se suma la incertidumbre sobre el copago y sobre el suplemento solidario para el 60% más vulnerable, definiciones que dependen de cómo evolucione la tramitación y del contenido de las indicaciones del Ejecutivo.
En nuestra lectura, el debate muestra que el eje está puesto en el diseño del financiamiento más que en la cobertura del sistema. Sería prudente que esa arquitectura de tramos quedara explicitada antes de que venza el plazo para las indicaciones del Ejecutivo.
Fuente: BioBioChile
Documento original: https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2026/10/28/sala-cuna-universal-proponen-aportes-diferenciados-de-acuerdo-con-tamano-de-empresa.shtml
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








