La diputada del Partido de la Gente, Pamela Jiles, lanzó una afirmación al sostener que la administración encabezada por José Antonio Kast necesita de manera urgente a su colectividad para asegurar la gobernabilidad del país. En declaraciones realizadas durante un pódcast, la parlamentaria planteó que el PDG se ha convertido en un actor imprescindible para el Ejecutivo, en un contexto de fragmentación y disputas internas entre las demás fuerzas de oposición.
Jiles se refirió directamente a las declaraciones del excandidato presidencial Johannes Kaiser, quien había señalado que su partido, el PNL, imponía la agenda al gobierno. La diputada respondió calificando esa búsqueda de relevancia como desesperada y sin dar pie con bola, y aseguró que el PNL ha fallado de manera consistente en sus últimas propuestas. Como ejemplo, mencionó el proyecto Escucha su corazón, que busca que mujeres que optan por abortar bajo las tres causales escuchen los latidos del feto, iniciativa que habría generado divisiones internas en esa tienda política.
La parlamentaria también se distanció del Partido Republicano, señalando que no es la fuerza que más está aportando al gobierno actualmente. Afirmó que la unidad de ese partido se ha fracturado, citando un fuerte enfrentamiento entre su presidente, Arturo Squella, y Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores del Segundo Piso. Además, mencionó la propuesta de Squella de privatizar Codelco, que fue inmediatamente rechazada por el Ejecutivo, como evidencia de las diferencias internas.
GOBERNABILIDAD Y DISCIPLINA
Para Jiles, la única fuerza política que mantiene unidad, disciplina y cohesión es el Partido de la Gente. Sostuvo que el gobierno ha constatado que el PDG es el único partido que realiza un análisis político correcto de la realidad ciudadana. En este sentido, afirmó que la ilusión de algunos ministros de rebajar la importancia del PDG es infundada, ya que no existe otra fuerza política capaz de proveer la gobernanza que el Ejecutivo necesita.
Al ser consultada sobre si el PDG es el partido más influyente de la oposición, Jiles respondió que, en los primeros cuatro meses y medio de gobierno, ha sido clave para dar gobernabilidad. Contrastó esta situación con la de otras bancadas, incluyendo Renovación Nacional, que calificó como divididas, disgregadas y llenas de pugnas internas.
DOS SECTORES EN EL GOBIERNO
La diputada reveló que existe una disputa interna en el gobierno sobre cómo relacionarse con el PDG. Por un lado, habría un sector encabezado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, que entiende la necesidad de mantener una relación permanente y de largo plazo con el partido y con su líder, Franco Parisi. Jiles afirmó tener la impresión de que el presidente Kast comparte esta visión.
Sin embargo, existe otro sector, liderado por el ministro Claudio Alvarado, que teme que la alianza con el PDG esté generando un monstruo, aumentando las posibilidades presidenciales de Parisi y fortaleciendo a la bancada parlamentaria. Esta tensión, según Jiles, se ha hecho pública.
MEGARREFORMA Y COMPENSACIONES
En materia legislativa, la diputada fue consultada sobre la pelea de algunos alcaldes para modificar el sistema de compensación a los municipios por la eliminación de las contribuciones, tal como quedó establecido en la megarreforma. Jiles señaló que, aunque no está de acuerdo con cómo quedó la iniciativa, considera que esa batalla ya se perdió en el Congreso.
Recordó que el PDG fue el único partido que estuvo disponible para enviar el proyecto a comisión mixta, donde se podría haber modificado el tema de las contribuciones. No obstante, afirmó que no está disponible para dar peleas inútiles y expresó su esperanza de que la megarreforma se apruebe el martes en los términos ya acordados. “En política uno tiene que ser práctico”, sentenció, agregando que el momento de hacer valer la petición de un sector de alcaldes ya pasó, especialmente porque están divididos.
INDULTOS Y DERECHOS HUMANOS
Respecto a la posibilidad de otorgar indultos a condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura y a detenidos del estallido social, Jiles fue categórica: no está de acuerdo, y aseguró que el gobierno comparte esa postura. Consideró que no es el momento para una ley general de indultos y que alterar decisiones de los tribunales sería complejo para Kast.
Específicamente sobre el caso de los reclusos en Punta Peuco, la diputada afirmó que generar un indulto provocaría un fuerte rechazo ciudadano que impactaría negativamente en la aprobación del mandatario. “Estoy convencida de que esto a la gente no le da lo mismo”, sostuvo, advirtiendo que significaría una caída abrupta en la aprobación presidencial.
PROYECCIÓN PRESIDENCIAL
Finalmente, Jiles confirmó que el PDG trabaja para que Franco Parisi sea candidato presidencial en 2029. Respecto a su propio futuro político, descartó postularse al Senado, calificando a esa cámara como aburrida y a sus integrantes como desconectados. En cambio, manifestó su aspiración de ser ministra del Interior en un eventual gobierno de Parisi, cerrando así una intervención que dejó en claro el rol central que el PDG busca jugar en la política chilena.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
