
Padrastro acusado de violar a su hijastra de 14 años en Alto Hospicio queda en prisión preventiva
Una prueba de ADN practicada al lactante fue clave para que la justicia de Alto Hospicio ordenara la detención de un hombre acusado de violar de manera reiterada a la hija de su esposa. La menor tenía 14 años al momento de las primeras agresiones, ocurridas en 2023. La Fiscalía también le atribuye haberla obligado a abortar durante un primer embarazo.
El imputado fue capturado esta semana por la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI, en una investigación coordinada con la Fiscalía de Alto Hospicio. Una vez formalizado por violación reiterada y aborto, el tribunal decidió enviarlo a prisión preventiva mientras se desarrolla la causa. La decisión fue adoptada en la audiencia respectiva y dejó al imputado a disposición de la justicia penal de la comuna.
LOS HECHOS
De acuerdo con la fiscal especializada en delitos sexuales Camila Abarracín, las agresiones se remontan al año 2023 y se habrían prolongado en el tiempo. En esa época, la víctima vivía en una toma de Alto Hospicio junto a su madre, su padrastro y el resto de su grupo familiar. El imputado era, precisamente, la pareja de la madre de la niña.
El hombre habría aprovechado los momentos en que la madre se ausentaba del domicilio para agredir sexualmente a la menor. Según el relato que entregó la fiscal, para concretar estos ataques utilizó amenazas y el uso de la fuerza, situación que se repitió en más de una oportunidad.
Como resultado de una de esas agresiones, la víctima quedó embarazada. Lejos de asumir las consecuencias, el imputado habría comprado fármacos por internet y obligado a la adolescente a provocarse un aborto. Esa intervención, sin embargo, no puso fin a la violencia.
Los ataques continuaron y la víctima volvió a quedar embarazada. Esta vez el embarazo llegó a término y nació una guagua. Si bien la menor decidió no señalar en un comienzo quién era el padre de la criatura, con posterioridad se atrevió a contar la situación completa a su madre.
LA INVESTIGACIÓN Y LA PRUEBA DE ADN
La revelación ante la madre fue el punto de partida del proceso penal. La Brisex de la PDI, unidad especializada en delitos sexuales, inició una serie de diligencias investigativas para esclarecer lo ocurrido. El jefe de la Brisex, subcomisario Juan Gallardo, detalló que esos procedimientos incluyeron distintas etapas de trabajo. El objetivo era reunir antecedentes suficientes para establecer la dinámica de los ataques y confirmar la relación del imputado con la criatura.
Una de las diligencias más relevantes fue la toma de ADN del lactante. El examen permitió establecer un dato central para la causa: el imputado es el padre biológico de la guagua. Esa confirmación genética dio consistencia al relato de la víctima y a los demás antecedentes reunidos por la investigación.
Con esos elementos, el Ministerio Público solicitó al tribunal una orden de detención en contra del sujeto. La orden se materializó esta semana, cuando el hombre fue localizado y capturado. Luego quedó a disposición del tribunal competente para la audiencia de formalización.
FORMALIZACIÓN Y PRISIÓN PREVENTIVA
En la audiencia, la Fiscalía comunicó formalmente los cargos en contra del imputado. Lo acusó de violación reiterada y aborto, lo que da cuenta de una secuencia de hechos que se extendió por un periodo relevante. La víctima, que era menor de edad, debió enfrentar dos embarazos derivados de la violencia.
El tribunal valoró los antecedentes expuestos por la persecución penal y decretó la prisión preventiva. Se trata de una medida cautelar que mantendrá al imputado privado de libertad durante el desarrollo de la investigación.
La formalización de cargos dio inicio al plazo de investigación, fijado inicialmente en 90 días. Durante ese periodo, el imputado permanecerá en prisión preventiva, mientras la Fiscalía de Alto Hospicio y la Brisex de la PDI continúan reuniendo antecedentes para definir el curso de la causa.
El caso evidencia la especial vulnerabilidad de las víctimas de violencia sexual intrafamiliar. La adolescente convivía con su agresor, dependía del entorno familiar y fue amenazada para mantener el secreto. La existencia del lactante, nacido en medio de esas circunstancias, y la prueba de paternidad fueron los elementos que terminaron por romper el manto de silencio que rodeaba la situación.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








