
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, advirtió que la reforma constitucional en materia de seguridad solo podrá avanzar si el Ejecutivo asume la tarea de construir una mayoría política capaz de reunir los 29 votos que exige su aprobación. En un diagnóstico que remarca el «desorden» en las filas oficialistas, la senadora de Renovación Nacional puso el foco en la responsabilidad del Gobierno para destrabar una iniciativa que, según sus palabras, ha generado ruido incluso en las Fuerzas Armadas.
EL NUDO DE LOS 29 VOTOS
En conversación con Mesa Central de T13, la titular de la Cámara Alta señaló que conoció uno de los primeros borradores de la reforma hace aproximadamente tres semanas. Fue entonces, afirmó, cuando se hizo evidente que la propuesta de estado de excepción no tenía viabilidad legislativa.
«Una reforma constitucional requiere 29 votos», planteó, y reconoció que ese es uno de los grandes nudos para el avance de la iniciativa. La senadora sostuvo que el Ejecutivo tiene el deber de construir una mayoría que permita alcanzar ese número, sobre todo considerando la dispersión interna del oficialismo.
Núñez fue enfática al señalar que «así como está, ni los propios están», en alusión a la falta de respaldo dentro del propio sector gobernante. A su juicio, el camino no puede ser ir «uno por uno» buscando apoyos individuales, sino ordenar las propias filas para luego ampliar la base de votos.
HOJA DE RUTA LEGISLATIVA
La presidenta del Senado adelantó que esta semana la Cámara Alta intentará encauzar la discusión política del proyecto. Según explicó, las diferencias políticas deben transformarse en soluciones concretas, tal como lo exige la ciudadanía.
En cuanto al itinerario legislativo, detalló que ya está definido qué comisiones conocerán la iniciativa. La Comisión de Constitución tendrá un rol central y será la que conozca el proyecto en general, para luego pasar a la Sala, donde se votará esa parte. Posteriormente, los temas particulares serán revisados por las comisiones de Defensa y de Seguridad.
Núñez planteó, además, la posibilidad de que la Comisión de Constitución conozca del proyecto tanto en general como en particular. Aclaró que esa opción es factible, pero depende de la decisión soberana de la Sala, y que en ese trámite también se podrían anexar otras iniciativas.
«Si hay algo clave en esto es ir dando certezas», afirmó, y subrayó que esta semana se podría plantear ese escenario.
POSTURA SOBRE EL ESTADO DE EXCEPCIÓN
La senadora de RN fue clara en su posición personal respecto a la figura del estado de excepción. Aseguró que votaría en contra de la propuesta «así como está», al tiempo que cuestionó qué se busca realmente con esa herramienta.
En esa línea, sostuvo que se puede reforzar el actual estado de emergencia sin necesidad de crear un quinto estado de excepción. Precisó que habla a título personal, porque no puede representar a los 50 senadores y senadoras, pero dejó instalada su propuesta de reforzar el estado de emergencia actual.
Núñez también manifestó que existe un ánimo de legislar, aunque advirtió que no se le puede pedir a la oposición que vote a favor si no se le garantiza un conocimiento inmediato del proyecto en general y en particular para pronunciarse en ese momento.
CRÍTICAS AL GOBIERNO
La presidenta del Senado fue crítica con la gestión del Ejecutivo en la tramitación de la reforma. A diferencia de lo ocurrido con la megarreforma, dijo, en este caso faltó socializar el proyecto y, lo que consideró más grave, modificar algunas cuestiones interesantes durante ese proceso.
«Socializar no es solo decirte ‘te conté'», puntualizó, y explicó que ese ejercicio debe servir para recibir sugerencias y ajustar el texto. Ese trabajo, dijo, es el que realizará el Senado.
También cuestionó la multiplicidad de actores del Gobierno impulsando la iniciativa. «No hay solo un ministro empujando este proyecto, sino que hay tres ministros», afirmó, y agregó que el Ejecutivo debe encauzar también el ruido que la agenda de seguridad ha generado en las Fuerzas Armadas.
Finalmente, Núñez señaló que la conversación para alcanzar los 29 votos debe darse «al estilo García Ruminot». Recordó que actualmente cuentan con 25 o 26 apoyos, por lo que el primer paso es ordenar las filas propias antes de buscar sumar nuevos respaldo. Cada partido, concluyó, deberá jugar su rol para destrabar una reforma.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








