La Mesa del Senado expresó este viernes su rechazo a la iniciativa impulsada por parlamentarios oficialistas, del Partido Nacional Libertario y el PDG, que busca suspender por cinco años la aplicación de la ley Karin. En una declaración firmada por la presidenta de la Cámara Alta, Paulina Núñez, y el vicepresidente Iván Moreira, el organismo recordó que la normativa fue respaldada de manera transversal y mayoritaria por el Congreso Nacional al momento de su aprobación.
En el documento, la Mesa del Senado reconoce que la implementación de una legislación reciente como la ley Karin puede requerir ajustes y perfeccionamientos, pero considera que ello no justifica suspender una norma que representa un avance significativo en la protección de los derechos de las personas. Por eso, el llamado es a modificar y perfeccionar el reglamento, fortaleciendo los requisitos de admisibilidad de las denuncias y definiendo estándares más exigentes para su presentación.
CRÍTICAS DESDE LA OPOSICIÓN
La propuesta también generó reparos durante la jornada en sectores de la oposición. El diputado socialista Nelson Venegas, integrante de la comisión de Trabajo, cuestionó la falta de liderazgo del Presidente y sostuvo que otros actores le ponen la agenda al gobierno. “Veremos si el presidente está dispuesto a apoyar otra ley más que vaya en contra y en perjuicio de los trabajadores”, advirtió.
El senador Iván Flores (DC) criticó al Partido Nacional Libertario y afirmó que sus impulsores parecen querer refundar el país y llevarlo de nuevo al 1800. Si bien reconoció que la ley Karin ha generado inconvenientes y algunos abusos, insistió en que lo adecuado es reformarla, adecuarla y mejorarla, no suspenderla. “Eso es una tontería, realmente una tontería”, sentenció, y expresó su lamento por la adhesión del PDG a esa iniciativa.
Desde el PPD, el subjefe de bancada Héctor Ulloa sostuvo que resulta un contrasentido pensar que proteger a las víctimas de abusos laborales implica congelar la ley por cinco años. “Estamos disponibles a mejorarla, a que exista una interpretación más clara de la ley, pero no a dejarla congelada”, afirmó.
La diputada Carolina Tello (FA) se refirió en redes sociales al argumento del colapso del sistema o exceso de denuncias esgrimido por los impulsores. Para ella, esas más de 66 mil denuncias no son una falla de diseño, sino la radiografía de una violencia laboral histórica, estructural y naturalizada en Chile, que por fin encontró una herramienta para ser denunciada. “Antes de esta ley, el abuso se vivía en silencio y terminaba en tragedias”, escribió.
GOBIERNO NO ES PARTIDARIO DE SUSPENDER LEYES
El Ejecutivo también se refirió a la propuesta. Desde Colombia, donde asiste a la investidura de Abelardo de la Espriella, el Presidente José Antonio Kast señaló que se pueden analizar distintas normas y buscar la manera de ir perfeccionando ciertas situaciones. Mencionó que en la ley Karin se han dado situaciones que pueden ser discutibles y que a veces la norma es mal utilizada por un grupo pequeño de personas. No obstante, afirmó que las propuestas parlamentarias serán analizadas y debatidas con altura de miras, cuidando el fin de la norma que se dictó.
Más explícito fue el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien enfatizó que el gobierno no favorece la suspensión de leyes, sino que prefiere impulsar los ajustes que el Ministerio del Trabajo ha estado trabajando. En esa línea, mencionó otras normas como las 40 horas y sostuvo que no parece razonable congelar una ley, ya que las instituciones deben funcionar y adecuarse al contexto de la normativa vigente.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
