
El exministro de Hacienda y expresidente del Banco Central, Mario Marcel, salió al paso de las declaraciones del actual secretario de Estado, Jorge Quiroz, y aseguró que el titular de Hacienda se adelantó al interpretar el Imacec de junio como un mes de inflexión para la economía. Sus dichos se conocen días después de que el Índice Mensual de Actividad Económica de julio anotara su mayor caída desde marzo de 2023, lo que debilita la tesis oficial de un punto de quiebre en la actividad.
En entrevista con radio Infinita, Marcel describió el último registro como muy negativo en todas sus líneas, tanto en la comparación anual como en la mensual desestacionalizada. El exsecretario de Estado durante el gobierno del Presidente Gabriel Boric recordó que el segundo trimestre ya había estado bajo las expectativas y que la lectura de julio terminó por confirmar una tendencia débil.
DATOS DE CRECIMIENTO BAJOS
Marcel precisó que el periodo enero-julio de este año está por debajo del mismo tramo del año anterior, con una variación negativa de 0,2%. Al excluir la minería, rubro que ha enfrentado problemas particulares, el crecimiento del mismo periodo alcanza apenas un 0,3% respecto de igual lapso de 2024, una cifra que calificó como extraordinariamente baja.
Con esos números sobre la mesa, el exministro planteó que junio no fue un mes espectacular. Explicó que la cifra positiva de ese mes se explicaba porque la base de comparación era relativamente baja, por lo que un resultado favorable resultaba esperable. Además, apuntó que varios sectores mostraron un desempeño débil y que no se podía hablar todavía de una gran recuperación.
CRÍTICA A LA LECTURA DE JUNIO
Consultado directamente sobre si Jorge Quiroz se adelantó al afirmar que junio fue un punto de inflexión, Marcel respondió que el ministro sobreinterpretó un dato que tampoco era tan espectacular. Añadió que estos episodios forman parte de los riesgos del cargo.
El también expresidente del Banco Central sostuvo que lo razonable es esperar la evolución de las cifras antes de declarar un cambio de tendencia. Según su visión, con el dato de julio a la vista es necesario revisar todas las interpretaciones previas. El ministro, dijo, tendrá que esperar todavía un poco antes de ver un punto de inflexión efectivo.
IMPACTO EN LA DEMANDA INTERNA
El exministro también se refirió a los factores que, a su juicio, afectaron la demanda interna durante la administración anterior. Mencionó la combinación del alza histórica de las bencinas con un discurso muy catastrofista sobre el estado de la economía, que repetido muchas veces terminó influyendo en la percepción de la gente.
Marcel afirmó que la acción del gobierno mermó la economía por el lado de las expectativas. Recordó que casi desde el primer día de la administración se sostuvo que todo era peor de lo que se creía. Ese relato, sumado al llamado bencinazo, generó un golpe directo en el bolsillo de las personas que esperaban una mejora.
El exministro explicó que la inflación pesa más que la actividad o el empleo en la formación de expectativas, y que la gente mide la inflación de manera psicológica a través de precios emblemáticos. En esa categoría, los combustibles ocupan el primer lugar. Por eso, agregó, no sorprende el impacto negativo del alza, porque existe abundante investigación al respecto.
A su juicio, no se ponderaron adecuadamente las repercusiones del bencinazo. Se pensó que sería un mal trago que pasaría rápido y que después las cosas mejorarían, pero lo que se observa en las expectativas es un efecto muy fuerte.
SITUACIÓN DEL EMPLEO
Marcel también vinculó las cifras de crecimiento con el desempeño del mercado laboral. Según el último reporte del Instituto Nacional de Estadísticas, la tasa de desempleo llegó a 9,5% en el trimestre móvil mayo-julio. El exministro dijo que si la actividad es negativa en sectores intensivos en mano de obra, es obvio que se perderá empleo.
Agregó que a ese fenómeno cíclico se suma un cambio estructural asociado a la adopción de tecnologías ahorradoras de mano de obra, que ya está ocurriendo y no viene hacia adelante. En ese contexto, el exministro consideró que el elemento cíclico, el cambio tecnológico, especialmente en el comercio, y la debilidad de la construcción pesan más que el tema de los salarios, que probablemente es el menos importante de todos los factores negativos para la creación de empleo.
Con este análisis, Marcel refuerza la posición de quienes piden cautela al gobierno para declarar recuperaciones económicas y advierte que los datos de julio contradicen el optimismo oficial.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








